Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible

jueves, 29 de diciembre de 2011

Preparando la temporada de competiciones

Esta va a ser una temporada de competiciones que voy a dividir en tres. En la primera parte, la que cae en el invierno con frio y dias cortos para entrenar, voy ha hacer entrenos suaves para adquirir base aeróbica, indoor, dedicarme a mejorar la técnica de natación y el trabajo de fuerza. Competiré esporádicamente en algun medio maratón y duatlones de carretera.

La segunda parte corresponderá a la calidad y al volumen de cara a llegar al Extrememan 226 en el mejor punto posible. Partiendo de la base adquirida en los primeros meses de la temporada me dedicaré a hacer tiradas más largas y intensas, entrenos de transición, alguna cicloturista, series en pista y triatlones de olímpico para arriba. También aprovecharé entrenar la cuarta disciplina, la de la alimentación.

Una última parte de la temporada, espero que con el principal objetivo del año aprobado, ya podré levantar un poco el pie del acelerador sin demasiadas presiones y intentar mantener ese punto de calidad adquirido en los meses previos. Competir en triatlones de corta y aprovechar el buen tiempo para hacer buenas tiradas en bicicleta, como por ejemplo repetir en el Camino de Santiago, esta vez saliendo desde la puerta de casa, y preparar algún maratón.

A la hora de elaborar un calendario de competición si se tiene enfocado el ir a un Ironman a veces uno se tiene que contener. ¿Tendré suficiente, llegaré bien? Es preferible quedarse corto de competiciones que pasarse. A veces conviene más hacer un entreno con cabeza que pegarse un madrugón de domingo para acabar compitiendo menos de dos horas. Por eso he priorizado poquitas competiciones, las justas para mantener la chispa y quitarse el estrés por las ganas de llevar puesto un dorsal.
Primera parte:
Mitja Marató de Sitges (15/01/12)
II Duatló de Calafell (05/02/12)
Mitja Marató de Gavà (12/02/12)
Duatló de Banyoles (25/03/12)
Duatló de Vic (01/04/12)

Segunda parte:

Triatló B de Banyoles (29/04/12)
Terra de Remences (13/05/12)
EXTREMEMAN 226 (03/06/12)

Tercera Parte:

Quebrantahuesos (23/06/12)
Camino de Santiago en BTT desde Gavà hasta Santiago (16/07 al 29/07 de 2012)
Sprints por determinar
Maratón por determinar

martes, 27 de diciembre de 2011

Ya tengo objetivo 2012: Extreme-Man 226 de Salou

Eso es. Esta temporada quería repetir en la distancia Ironman y me apetecía anunciarlo antes de acabar el año. La idea, en un principio era asistir al Challenge de Roth, pues una grupeta de más de 30 personas de mi club participarán. Después de mucho meditar y hacer muchas cuentas, el presupuesto no daba para demasiado y decidí que me quedaría cerquita de casa, en Salou.

El Extreme-Man celebra esta temporada su segunda edición. Tiene un circuito de ciclismo bastante exigente y un maratón nada cómodo. El año pasado acudí a ver a los valientes que se estaban batiendo en la distancia reina del triatlón. Evidentemente el ambiente no va a ser el mismo que el de una prueba centroeuropea pero por otro podré contar con el apoyo de familia, amigos y compañeros que se podrán acercar a verme y la gente de Win siempre intenta cuidar al máximo todos los detalles para los participantes.

El reto 2012, próximo 3 de junio, Extreme-Man 226. Toca pensar en los entrenos y competiciones claves para intentar llegar allí en el mejor estado de forma posible. Ya os iré contando.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Balance de la temporada 2010/11

Es un poco tarde para publicar esta entrada. Normalmente las temporadas no empiezan ni acaban con el año nuevo, aunque quede poco para esa fecha. El motivo ha sido que la he alargado unas semanas más de lo previsto debido a el último objetivo que marqué en rojo en el calendario de 2011, el II Maratón de Castellón. Por eso, en lo que se refiere a triatlón ya voy por la semana 10 de entrenamientos.

Como cada año desde que abrí el blog, me gusta dedicar una entrada específica a hacer balance de lo que ha sido la temporada a nivel de competiciones, objetivos y retos superados. Muchos deportistas solemos tener la sensación de poder hacer siempre un poco más, nunca es suficiente. Y eso a veces provoca malestar. ¿Cuántas veces uno se recrimina no haber salido a entrenar?

Este tipo de entradas precisamente son mi particular remedio. Me sirven para mirar hacia atrás, para ver otro horizonte desde otro ángulo, no el que tengo delante, sinó el que voy dejando a mi espalda al nadar, pedalear y correr. Es una autoterapia que pone freno a la autoexigencia injustificada. A la vez también me sirve para saber dónde están las nuevas fronteras, los nuevos límites a superar los siguientes meses y empezarlos con ilusión y buenas intenciones.

Una temporada, otra más, donde no ha habido ninguna lesión. Y que siga así. Donde los volúmenes de entrenamiento han aumentado, aunque no demasiado respecto a la anterior. Me he puesto el dorsal en 20 ocasiones, he acabado todas las pruebas menos una y en otra he corrido de piratilla. He superado el objetivo principal de la temporada, que era acabar un Ironman. También he batido mis mmp en Maratón, Medio Maratón y 10K. He debutado en duatlón de carretera y me he cascado unos pocos. También he hecho mi primer trail de montaña y he superado rècords kilométricos sobre la bicicleta. No se puede decir que haya ido mal del todo. Aquí un resumen de las pruebas para el que le pueda interesar.

El 2010 acabó con una carrera, con la San Silvestre de Zaragoza y empezó con otra, la XXVIII Mitja Marató de Sitges donde sin demasiado esfuerzo y sin intención acabé con un tiempo mejor que el de la anterior edición. Después vino el debut en un duatlón de carretera, a lo F1 en Duatló del Circuit de Catalunya y dias mas tarde en el I Duatló de Calafell. Llegaba la primera mmp del año, fue en el medio maratón de mi pueblo, la XVI Mitja Marató de Gavà.

Seguimos con los duatlones, en un formato nuevo para mi, y muy bonito y divertido, el Campeonato de Catalunya de Duatlón por equipos de El Prat. Acabé indignadísimo en la primera prueba y única prueba hasta el momento en la que me he retirado por el despropósito organizativo que supuso el XX Duatló Ciutat de Reus y me saqué la dolorosa espina en el estupendo XXI Duatló de Banyoles, también campeonato de Catalunya. Y por último, para terminar con los duatlones, fui hasta el X Duatló de Vic, donde aún recuerdo lo durete del circuito de bicicleta.


Llegaba la primavera y con ella los triatlones. El primero, el VIII Triatló B de Banyoles, donde un año antes debuté en la distancia y lo pasé físicamente mal, pero esta vez la cosa fue muchísimo mejor mejorando mi tiempo en casi 45 minutos. En la Terra de Remences superé mi récord personal de más km montado sobre una bicicleta y en el Half Challenge Barcelona-Maresme me costó lo mio llegar a la meta tras un segmento a pie muy mejorable. También me estrenaba en un pseudoacuatlón debido a la lluvia que obligó suspender el tramo ciclista del XI Triatló de Mataró y donde pagué el ser un pésimo nadador. En Sabiñánigo volvía a superar otro récord, el que supuso poder acabar contento la XXI Quebrantahuesos, última prueba antes del emocionante y principal objetivo de la temporada, acabar mi primer Ironman. Así lo hice en Zurich el pasado julio.

El miniparón y descanso estival sirvió para reducir drásticamente los entrenos, sobretodo los de la bicicleta, que prácticamente se vieron limitados a las competiciones, los tres últimos triatlones de la temporada, el XXVI Triatló Olímpic de Catalunya donde se tuvo que lamentar la muerte del compañero Alain Marot. Repetía pero accidentadamente y a trompicones en el III Triatló de Calafell y para acabar volví al origen, medio resfriado y tocadillo, al XXII Triatló de Vilanova, ciudad donde debuté en un tri en el año 2009, y dónde esta vez pagué no haber llevado el neopreno en el maletero.

Acabados los tris era hora de correr y solo correr. Por el camino calleron la VII Marató del Mediterrani y mi primera experiencia competitiva en trail, la XVII Marxa del Garraf que se celebra en mi pueblo. Quedaba una nueva mmp en 10.000 por caer, la que hice en la ondulada III Cursa Popular de Sant Vicenç de Calders para llegar confiado y con fuerza y superar otra en más de 14 minutos, en el II Maratón de Castellón.

Con esto y un bizcocho ahora, mirando todo lo que he conseguido, ya solo me queda sentarme delante del ordenador con un calendario en la mano y empezar a planificar la que va a ser la siguiente temporada y próximos retos. Iguales o mejor que los que acabo de dejar atrás.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Crónica: La Sansi Viladecans 2011 (mmp)

Últimamente en mis crónicas estoy escribiendo demasiado lo de (mmp). En esta ocasión, justo una semana después de haber corrido un maratón, la cosa es engañosa porque esta ha sido mi primera carrera de 5.000 metros y evidentemente cualquier crono era marca personal. Ahí va la crónica.

Temprano con Gerardo para recoger el dorsal y calentar suave durante algo más de media hora. Nos encontramos con Antonio, compañero del Gavà y como más o menos estamos por el mismo nivel decidimos hacer la carrera juntos.

Vamos a la salida, a segunda linea, justo detrás de élites como Benito Ojeda o Jose Luís Blanco. Intuimos que esto puede ser peor que una salida multitudinaria en el tramo de natación de un triatlón e intentamos evitar tropezones y adelantamientos complicados al menos hasta que la carrera se empiece a estirar.

Suena el bocinazo y en tropel empezamos a avanzar, a algo menos de 3:30 para ir dresacelerando y encontrar el ritmo idóneo. Es curioso como en una carrera tan corta el panorama cambia cada 500 metros. Nosotros antes del primer km ya nos hemos colocado en 3:40 y vamos avanzando a ese ritmo. La cosa se empieza a definir bastante y más o menos nos adelantan las mismas personas de las que pasamos nosotros.

Hasta la mitad de la carrera iba muy cansado, con la boca abierta exalando la mayor cantidad de aire que mis pulmones eran capaces de aguantar. En la segunda mitad ya no iba cansado sinó extenuado. Cuando llega el 3 empieza lo duro pero aún consigo tirar de Antonio para arañarle unos pocos segundos al crono, hasta el próximo punto kilométrico.

Llega el cuatro y yo no puedo más, a falta de 800 metros Antonio ha conseguido aguantarme el ritmo pero ahora le digo que creo que tendrá que llegar solo. No me deja, me empuja y poquito a poquito la meta se va acercando. Creíamos que hacer menos de 19 minutos sería genial, dada nuestra falta de experiencia en estas carreras, pero al final fueron 18:12 minutos a un ritmo infernal para mis posibilidades y en una prueba en la que había mucho, mucho nivel, y en la que Blanco acabó en 14:26.

Una nueva experiencia y una nueva marca a batir.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Correr La Sansi o ir al súper

Hoy he corrido mi primera competición en distancia de 5.000 metros en La Sansi que se ha celebrado en Viladecans. Dejando de lado la carrera, de la que próximamente publicaré la crónica, me ha sorprendido la pedazo de bolsa del corredor, más parecida a una bolsa de la compra o un lote navideño, por solo 11 euros que valía la inscripción. Cargando con ella hasta casa se me han roto incluso las asas. A aprovecharla.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Crónica: II Maratón de Castellón (mmp)

Ni en mis mejores pronósticos entraba el correr un maratón en 3:10 hs. Me daba más que satisfecho con bajar mi anterior marca de 3:24 hs. Había hecho un entreno con muy poco volumen pero con calidad. Poco kilometraje me decían algunos. Pero las sensaciones interiores eran buenas y me sentía confiado y motivado para cumplir con mis expectativas iniciales, me lo creía, pero no contaba con tanto. Ahí va la crónica.

El día previo en Castellón lo dediqué básicamente al descanso, a comer hidratos y a disfrutar con el baño del Barça al Madrid desde la cama del hotel. Un par de horas antes, tomo un desayuno potente de jamón, zumo, pan tostado y un donut. Foto de familia con Meri, la debutante y campeona Lourdes y Carles, la expedición del Gavà Triatló allí presente. Tengo un encuentro fugaz y saludo con Miguel, un compañero blogger cuyas andanzas nos seguimos reciprocamente desde hace tiempo y al que doy mi enhorabuena por haber cumplido con sus expectativas para ésta carrera, a ver si nos vemos en otra y compartimos km. Calentamiento quitanervios y al barullo de la salida, junto a Carles. La estrategia era seguir a la liebre de 3:15 y aguantarla todo lo que se puediera hasta petar.

En la salida se me pone la piel de gallina con la traca del inicio y los aplausos y gritos de los participantes. Se vive una atmósfera especial en este tipo de pruebas. Miles de personas felices por empezar con el calvario y todas las pisadas resonando al unísono sobre el asfalto. Superado el mogollón inicial empezamos a encontar nuestro sitio siguiendo a la liebre. Yo desde el principio temiendo por el muro, cuando llegaría, aunque quedase toda la carrera por delante. Correr por debajo de ese ritmo, para mi, se me antojaba que podía ser muy duro.

La carrera va transcurriendo sin incidencias y con el ritmo bien cogido. Los km se pasan rápidos y son muy entretenidos y llanos. Me emociono mucho con toda la gente que hay animando en las calles, era lo mejor.

Con el primer tercio ya acabado me tomo el segundo gel, una barrita y Carles y yo aumentamos el ritmo a 4:30, delante de la liebre. Me sorprendo yendo tan cómodo. En los entrenos largos me cuesta mantener esa velocidad y aquí, en cambio, voy muy calmado, charlando incluso. Cosas de llevar puesto un dorsal.

Pasamos el medio maratón y trago más, ahora sólido. Intuyo que esa será la clave, comer e hidratarse. Es verdad que no me apetece pero me obligo. Alterno plátano, barrita, gel, isotónico y agua cada 5 km más o menos. Siempre lo justo para no saturar al estómago. Lo que quería conseguir era pasar un maratón tan cómodo como el del Ironman del pasado verano, en el que cada media hora aproximada iba tomando algo y por eso no pagué la fatiga en ningún momento. Gracias a esas ingestas me mantengo encendido y en el 25 vuelvo a aumentar el ritmo para dejar la grupeta en la que iba. 

Pongo el limitador de velocidad a 4:20 el km y avanzo fuerte entre el pasillo que formaba el público gritando el nombre de mi dorsal (y el de todos). Aquí me encuentro la que iba a ser mi particular pareja de carrera, un atleta del Castellet que me acompaña, me da conversación y me va empujando casi hasta la meta. 

El 30 lo completo en 4:15 y le digo al compañero que bajaré el ritmo, que seguro que Pepe el del Mazo me espera en alguna esquina. Pero no, le mentí, no volvería a ir más lento de 4:30 nunca más e iba a hacer la segunda mitad del maratón más rápida que la  primera. 

Al cumplir 2 horas corriendo yo ya no me creo que lleve un ritmo tan constante, que siga adelantando a gente sin parar y que Pepe se haya quedado tomando cañas. No flaqueo pero vuelvo a comer. Me sorprende ver con la facilidad mental que supero los kilómetros. Ya soy feliz porque por muy mal que me vaya seguro que voy a cumplir mi objetivo inicial y además, en los cambios de sentido, veo a los del 3:15 hs muy lejos de mi, lo que me motiva aún más.

Casi sin darme cuenta me planto en el km. 37. Hay cansancio, pero no fatiga. Así que echo el resto y empiezo a contar lo que queda como si fueran vueltas a un estadio. Solo 12. Poco más tarde suena en mi mente la campana del último km, que es en bajada. Feliz y sin pensar en mover las piernas, van por inercia. Llegan solas a meta casi en sprint. Miro al cielo emocionado porqué sé que él me ha estado empujando. Ha sido una gran carrera, un gran recuerdo y una organización y un trato exquisito por parte de la organización.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Mis dietas, mi nutrición, mis consejos

En lo que se refiere a nutrición deportiva y específica para el triatlón no tengo ningún secreto especial ni ninguna dieta específica. Simplemente trato de aplicar el sentido común para hayar el equilibrio. Todo lo que como proviene en su mayoria de semillas integrales y derivados, legumbres, vegetales, algo de fruta, pescado y poca carne, poco azucar refinado y consumo prácticamente nulo de lácteos. El equilibrio alimentario es un concepto dificil de entender y largo de explicar, por eso recomiendo si tenéis la oportunidad que le echéis un vistazo al libro "El equilibrio a través de la alimentación" de Olga Cuevas. 

Es un libro que no pretende ser dogmático ni radical en sus planteamientos, simplemente intenta asentar unas bases para que cada uno sepa adaptar su dieta a los alimentos que mejor le equilibran. Enseña a comer con sentido común y mezcla la manera de entender la alimentación como un todo (oriental) y segmentadamente (occidental). Habla sobre el consumo poco recomendado de los lácteos, el moderado de la carne y el importantísimo de los alimentos de origen vegetal. La misma distribución de nuestros dientes evidencia que nuestra dentadura se asemeja más a la de un herbívoro que a la de un carnívoro. Enseña a escoger los alimentos que mejor se adptan a nuestras necesidades y que no nos falte de nada, los nutrientes, las necesidades deportivas y particulares, recetas... 

Puede que encontréis conceptos que no se entiendan muy bien a la primera si no se está familiarizado con el vocabulario y que algunos pasajes necesiten de una relectura para asimilarlos mejor. Pese a todo seguro que rápidamente se convierte en un libro que consulta frecuente.

El problema fundamental cuando lo acabas de leer es aplicar lo aprendido a nuestra vida diaria. Desgraciadamente en España es mucho más barato comer basura y porquería tóxica que comida sana. Es mucho más cómodo comercialmente hablando tener colesterol que un corazón de hierro. Más fácil aumentar el tejido graso que mantenerlo en los márgenes recomendables. Sería hora de ir planteándose un impuesto que grabase los alimentos el consumo de los cuales acaba empeorando a la larga la salud de la población y de rebote gastando recursos de la sanidad pública. Algo así como el tabaco y el alcohol, aunque no al mismo nivel.

Aqui os dejo un par de videos bastante interesantes donde se tratan algunos de estos conceptos por la misma autora.




viernes, 9 de diciembre de 2011

Se jubilan por la puerta grande

Ahí las tenéis, mis DS-Trainer, con la suela desgastada y el tejido interno desgarrado. Más de año y medio hacía que corría con las mismas zapatillas. Pobres. Ya sé que recomiendan jubilarlas antes, más cuando han tenido que aguantar casi 3000 kilómetros de carreras por asfalto y caminos de tierra, soportando frio, agua, barro y polvo, un maratón, un Ironman, bastantes medias, muchos triatlones de corta y media distancia, duatlones y horas de entrenamiento. Por suerte no ha sido contraproducente para mis piernas y no ha habido lesiones, se han comportado muy bien y han sido las artífices de algunas mmp y otras tantas alegrías. Les ha llegado el turno de jubilarse y lo van ha hacer como se merecen, corriendo su último maratón de aquí a pocos días y saliendo por la puerta grande en la distancia reina. Serán los últimos 42,195 km que las calce y otras Asics serán las que tomen la alternativa. Esta marca es por el momento la que mejor adaptado a mis exigencias pese a que sé que me quedan muchas otras por probar. Las que llevaré durante los próximos millares de km son del modelo GT2160 en color negro. Una zapatilla no demasiado voladora ni excesivamente ligera pero que espero que se adapte a las exigencias a las que se les someten en las distancias más largas. Espero que esta vez la economia acompañe un poco más y no me vea forzado a tener que darles una vida tan larga como a las últimas.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Sesión con la máquina Indiba

El otro día me fui a hacer una sesión de regenaración en las piernas para tenerlas descansadas para el próximo maratón, ya que durante ésta última semana no les voy a meter demasiado tute. No voy a explicar demasiado como funciona Indiba ni me voy a extender en detalles, más que nada por no agobiar con información y que os canséis de leer antes de llegar al final. En cualquier caso Internet está lleno de esos detalles. En pocas palabras, se trata de un mecanismo que eleva la temperatura de una zona delimitada del cuerpo usando una energía fría de alta frecuencia. Esta elevación localizada de la temperatura provoca una especie de fiebre artificial en una zona concreta que ayuda precisamente a la regeneración de las celulas.

Los efectos dicen son bastante útiles en la recuperación de las lesiones y tratamientos pre i post competición y bastantes deportistas de élite lo usan. Nadal, Ferrer, Asafa Powell, Rossi, Messi... hablan maravillas sobre él. Pero si os he de hablar de mi experiencia no he sentido de momento nada más excepcional que una visita normal al fisio, pero sin necesidad de pasar los mismos dolores. La verdad es que no iba demasiado tocado aunque la pequeña molestia que tenía en el isquio ha menguado.

Por si estáis buscando un centro próximo a Barcelona que tenga Indiba yo me acerque a Corpore Studio, en el Club Nàutic de Castelldefels. El precio no sabría decirlo, ya que tenía un vale de sesión gratuita pero está en consonáncia con los de cualquier fisioterapeuta al que vayáis habitualmente.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Mis volúmenes de entreno para el Maratón de Castellón

Como siempre me suele ocurrir, llego al momento clave con un volumen de entreno insatisfactorio para las espectativas que tenía, pero no malo en realidad. Supongo que tiene más que ver con mi autoexigencia que con la necesidad real y el resultado final, que, pese a mi experiencia básica en la distancia, hasta el momento he tenido la suerte que ha sido bueno en las dos ocasiones anteriores. Es más una cuestión de seguridad psicológica que de capacidad física. 

Lo que he ido entrenando durante las últimas doce semanas ha menudo se ha alejado del plan de entreno que me había marcado para poder bajar, si es posible, de las 3:20 horas. Enfrentaba el programa con los compromisos familiares, personales, profesionales y de estudio, y, pese a hacer todos los puzzles posibles a veces no era posible encajar las piezas. Pero en los ratos que entrenaba me he encontrado, la mayor parte del tiempo, cómodo y ligero, llegando a los ritmos marcados facilmente, supongo que algo habrá tenido que ver el descanso, a veces forzado que he tenido que "soportar". He compensado la falta de tiempo con los entrenamientos de calidad, fartleks, cambios de ritmo y unas cuantas sesiones con series en pista. También bastantes días de natación y alguno de trabajo específico de la fuerza, en detrimento de la bicicleta, que no la he tocado para nada en todo este tiempo, aunque no hubiera estado de más, sobretodo de cara a compromisos futuros del calendario de duatlónes de carretera que están por llegar.

En resumen, han sido un total de 350 km de carrera en tres meses, unos 30 km semanales de media que solia distribuir en unas tres salidas por semana, aparte de las de natación y fuerza. Teniendo en cuenta las sensaciones y que en el fondo lo he preparado más que el IV Maratón de ZGZ del 2010 llego bastante confiado, tranquilo y con ganas de hacerlo lo mejor que sepa el próximo domingo 11 de diciembre en Castellón.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Cambio de imagen

Temporada nueva, imagen nueva. Ya me había cansado del anterior diseño del blog, así que aprovechando la ilusión renovada que todo el mundo sentimos cuando empieza una nueva temporada, he decidido también hacerle un lavado de cara al blog y aprovechar la motivación extra no solo en lo deportivo. Aún le quedan por dar algunas pinceladas y pulir algunos detalles durante los próximos días pero básicamente la apariencia que va a tener va a ser la que se ve ahora. Veremos a ver los resultados que da, el provecho que le saco y si acaba siendo funcional.

martes, 22 de noviembre de 2011

Crónica: III Cursa Popular Sant Vicenç dels Horts (MMP)

Una inyección de moral más, otro minireto superado, no sin sufrimiento. Como ya dije en mi anterior entrada pocas son las ocasiones que tengo para poder correr un 10.000 y testearme en esa distancia. Tal vez una o dos veces al año. Ayer tuve ocasión de hacerlo de nuevo, en Sant Vicenç de Calders, una carrera popular mimada y tranquila con un trazado muy ameno y entretenido. Nueva MMP en la saca, bajando por fin de los 40 minutos y marcando un crono final de 39:38. Contento y satisfecho y grata sorpresa al verme entre los 40 primeros de la general de más de 600 corredores, algo muy poco corriente en mi. Pero como diría Guardiola, hay que seguir trabajando y no creerselo nunca. Ahí va la crónica:

Durante el fin de semana no me comporté demasiado. El viernes trasnoché y el sábado volví a darme un tute de curro nocturno. Menos mal que la carrera era cerca de casa y no había que madrugar mucho. Me desperté motivado y con energia pese a todo. Desayuné la pizza sobrante de la noche anterior y pará allá que fui con Gerardo y su hijo, compañeros de club.

Llegamos sobrados de tiempo para recoger dorsales, saludar a conocidos y hacer un calentamiento tranquilo. Se acerca la hora y como quiero ir deprisa me coloco en segunda linea, delante del todo. Bocinazo y al toro. Empieza subiendo pero la adrenalina del momento mantiene a ralla el cansancio. Miro el Garmin y veo que voy demasiado deprisa y que pese a todo la fatiga se acerca más lenta de lo que me esperaba. Me hace mucha ilusión ir a escasos metros de la cabeza de carrera aunque a partir del segundo kilómetro la distáncia crece por momentos.

Sigo deprisa, a una media de unos 3:40 y llego al km 4 en menos de 15 minutos. Llevo un colchón muy grande de tiempo para ser sub 40 y además no voy extremadamente cansado, todo lo que llevo de carrera se me ha pasado muy rápido. Eso me tranquiliza a la vez que hace que me pregunte constantemente cuando empezará a venir la parte menos agradable y sufridora. 

Empezamos a adentrarnos por el pueblo y un gilipollas al vernos pasar dice "mi abuela de 90 años corre más deprisa". Estoy a punto de escupirle y decirle que me persiga y me pille, a ver si él corre tanto como su abuela... Llega el km 5, un puente... y aquí empiezan a flaquear, poquito a poco, las fuerzas. La velocidad disminuye algo pero siempre dentro de los márgenes aceptables. El recorrido está lleno de toboganes y aunque el desnivel hacia arriba es el mismo que el de bajada parece que todo suba siempre. Lo empiezo a pagar y los segundos 5 km ya no van pasando tan rápido.

Ahora miro el reloj cada pocos cientos de metros, controlando el ritmo, regulando. Hasta el siete iba por debajo de 39 minutos pero a partir de ahí la cosa aún decae un poquito más y sufro hasta el ocho y medio, veo caer segundos y me adelantan unos cinco corredores.  Así que tengo que apretar dientes en el último kilómetro, cuyos 500 metros finales acaban en cuesta pero llevo casi medio minuto de margen con el que llego a meta muy contento, aunque en ese momento el cansancio no me permitiera demostrarlo.

Tardo un par de minutos en recuperar el aliento. Estoy muy cansado, exhausto de la última cuestecita. Y es que correr en menos de 40 minutos es ir muy deprisa para mi. Pero estoy orgulloso, pues el recorrido estaba lleno de subes y bajas a cada kilómetro. No sé cuánto tardaré en hacer otro 10.000. Supongo que unos cuantos meses más, así podré saborear esta nueva MMP, que espero que no sea la última del año ni la más importante, pues el 11 de diciembre me espera la prueba reina en Castellón.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Miniobjetivo 10K

No sé interpretar muy bien el perfil de dientes de sierra. Se ven muchos picos, pero mirando las cifras parece más un efecto visual que otra cosa. La cita, el próximo 20 de noviembre en la 3a Cursa Popular de Sant Vicenç del Horts, dia de las elecciones generales.

Los 10k, una distancia bonita, explosiva, la más rápida del corredor de fondo. Hasta hoy he tenido pocas oportunidades de correr un 10k oficial. Tal vez una o dos al año. Esto hace que realmente no sepa nunca bien cual puede ser mi crono en esa distancia. La última vez fueron 40:34 minutos, el año pasado, y aunque posiblemente ahora me encuentre unos segundos por debajo no va a ser hasta que haga un 10K en alguna competición que me quedaré tranquilo. Quiero batir la barrera psicológica de los 40:00. No sé si es posible, en cualquier caso depende del día, época del año, del perfil, del entreno acumulado y de otros factores. Siempre digo, no como consuelo, batir marcas ayuda pero lo más importante es tener retos consecuentes con uno mismo y pasarlo en grande. Hasta el momento, por mal que me haya ido, a cada competición y a cada entreno he sabido sacarle la enseñanza en positivo y lo mejor de todo, he acabado hambriento del siguiente momento para vestirme de corto. Esa es la esencia, el objetivo y el fin último y existencial. Siempre.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Mozart y nuestra fuerza de voluntad

Es frecuente que muchas de las personas que no están enganchadas a la práctica del deporte digan de los que lo practicamos debamos tener aquello que llaman fuerza de voluntad. Salir a correr o a pedalear cuando aún no ha amanecido, cuando llueve, cuando hace frio, madrugar mucho con él único fin de cansarse, llevar una alimentación estructurada y unos planes de entreno minuciosos, soportar dolores, lesiones, sacrificar parte del ocio nocturno y mil, en principio, incomodidades más... Pero se equivocan. No es fuerza de voluntad. Es pasión. Es un beneficio general en lo psicológico, en lo físico. Prácticamente nadie ganamos ni carreras, ni dinero, ni fama, pero algo mucho más grande crece en las entrañas. Es una manera de ser, de entender la vida, de realizarnos. Un motivo más para existir y de demostrar el movimiento. Somos así, no es difícil de entender.

La fuerza de voluntad nos ayuda tan solo en contadas ocasiones. Como aquella en las que se nos pegan las sabanas y nos obligamos a salir para cumplir con un entreno crucial o lo empezamos a pasar mal a 10 km de la meta de un maratón. Pero eso no es todo. Si no lo amásemos y disfrutásemos, nos acabaría superando y haciéndonos hincar la rodilla en el suelo. ¿Alguien cree que Mozart aprendió a tocar el piano solo con su fuerza de voluntad? No señores, Mozart tocaba el piano porque además le encantaba.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Crónica: XVII Marxa del Garraf

En la época de otoño e invierno una de mis opciones runneras favoritas suele ser correr por la montaña. Empezar la temporada rompiendo la rutina del asfalto me motiva. El olor mañanero del rocio, de la pinaza fresca, los madroños, el frio, la ausencia de polen y molestos insectos. Pese a todo, nunca había participado en ninguna prueba como esta, el pasado domingo me estrené y vaya estreno. Desde que tengo uso de razón, año tras año he visto como se celebra esta prueba y por una u otra razón nunca había podido participar, pese a que empieza a pocos cientos de metros de mi casa. Ha sido un buen año para hacerlo. Corría de piratilla, sin dorsal, era la primera vez que lo hacía, pero tranquilos, que no utilicé ninguno de los servicios de avituallamiento, yo mismo cargué con todas mis necesidades. Ahí va la crónica:

El tiempo no ha acompañado para nada al entreno outdor durante toda la semana. En los últimos nueve días ha llovido prácticamente de manera ininterrumpida nueve de ellos. El domingo no fue una excepción. Me desperté, vi agua caer y pese a que lo tenía todo preparado de la noche anterior he de reconocer que pasó por mi cabeza no ir. Un mensaje al móvil de un compañero me acabó de convencer. Me vestí, cogí el chubasquero, ropa seca en una bolsa dentro de la mochila, agua y comida para la carrera, desayuno frugal y bajo corriendo hacia la linea de salida. Antes de llegar oigo el petardazo que da la salida y me cruzo en contradirección a unos compañeros del Gavà Triatló. 180º grados y a correr.

Sigue lloviendo y el terreno embarrado. Siempre pasa que al principio a uno le da cosa ir pisando barro y charcos para no mancharse y va haciendo saltos muy raros, pero a medida que avanza el cansancio acaba dando lo mismo. Los primeros dos kilómetros son llanos, embarrados pero llanos y vamos por debajo de 4:30 pero a partir de ahí empieza lo bueno. El terreno, bastante escarpado y con arbusto bajo. El suelo resbala entre piedra mojada y barro y mis zapatillas, que no són de montaña, me hacen ir con más preocupación de la normal. El viento sopla de lado y la sensación térmica es de bastante frio, sin árboles ni vegetación que nos protega. Las gotas pican en la cara como si alguien lanzase granitos de arroz con una cerbatana. Hemos de subir, prácticamente sin descanso desde unos poco metros hasta los 600.

Durante el ascenso, yo, que no llevo inscripción, pienso que si me pasa algo solo me cubrirá el seguro de la federación de triatlón solo si argumento que estaba entrenando. Eso es precisamente, un entreno largo por el monte mientras llueve. No puedo ni sacar la cámara para hacer una foto ni disfrutar del paisaje porque a la que uno se despista donde pone el pie al siguiente paso puede acabar con los dientes en el suelo. Un par de veces pienso en darme la vuelta y volver para casa, con la de cosas que tengo por hacer. Cambio el chip y entonces me repito el karma de siempre en estas situaciones "Estás en el mejor lugar que podias estar, lo estás pasando genial, el dolor es inevitable, el sufrimiento opcional, cuando acabes la satisfacción será suprema". Así llego al final de las pendientes más duras, gran parte de las cuales han tenido que ser a ritmo ligero pero sin poder correr cómodo.

Al llegar al primer avituallamiento y punto más alto de todo el perfil veo que viene Raquel, la que acabaría como primera mujer de la marcha, y compañera de club, y Antonio así que me uno a su ritmo para encarar la segunda mitad del circuito, ya de vuelta al punto de origen. Raquel corría mucho, teniendo en cuenta de que ella, en realidad, estaba huyendo de su perseguidora y nosotros dos lo que haciamos era perseguir a los de delante... A los tres nos va genial la compañía. Vamos haciendo alguna broma puntual, empujándonos y dándonos ánimos. En las subidas y en los pocos llanos avanzamos mucho, pero en las bajadas nos retrasamos. Aún nos quedan varios resbalones y sustos pero sin consecuencias.


En los últimos kilómetros todo es bajada, llena de piedras, socabones y lugares por los que el agua desciende a gusto. Algunas personas a las que pasamos en terreno menos accidentado bajan como cabras y nos vuelven a pasar. Como me suele ocurrir en muchas carreras largas, más si hay que pegar saltos como en esta, voy genial de pulsaciones pero las piernas parecen losas muy pesadas.

Ya queda poco y aprieto las dientes para adelantar a Raquel y así poderle hacer una foto cuando llegue, pero al final no le saco más que unos segundos y entre las manos congeladas como las llevo y el cansancio con el que llego a meta no me da tiempo a sacar la cámara.
Acabo genial, empapado pero muy contento. Y pensar que he estado a punto de no ir. Ha sido un entreno muy completo, ha habido de todo. Lo mejor, el kilómetro extra que me queda por correr al llegar a casa. Que gusto con la ducha de agua caliente y el aperitivito.

lunes, 31 de octubre de 2011

Crónica: VII Marató del Mediterrani

Como ya comentaba en la anterior entrada, la Marató del Mediterrani es una carrera con tres distancias, los 10k, el medio maratón y el maratón. Era mi segunda participación en el medio maratón, la primera de ellas fue hace dos años. El año pasado estaba apuntado a los 10k pero un problema mecánico de última hora en mi antiguo coche me obligó a tomar una alternativa. Aquí va la crónica de la del 2011.

Me gusta correr al lado de casa, y ¿a quien no? Multitud de caras conocidas, de saludos previos a la carrera, durante y postcompetición que hace poner a uno de buen humor. Me acerco al Canal Olímpic de Castelldefels. En un momento, me cambio y caliento durante unos veinte minutos. Justo cuando arranca el sudor en mi nuca voy para la linea de salida y allí me encuentro con Diego y Carles, compañeros de club. Juntos empezamos y nos acompañaremos prácticamente durante todo el recorrido. Como viene siendo habitual en mis últimas competiciones vuelvo a ir sin cronómetro en la muñeca. Pese a eso mi intención era correr en por debajo de 1:30. Ese es el tiempo perfecto que entra en el plan idóneo para conseguir mi objetivo en el próximo maratón de diciembre. El ritmo debía ser a 4:15 el km pero la gran cantidad de gente que hay que ir esquivando nos hace perder más de 20 segundos en el primer km. No empezamos a correr cómodos hasta el tercero. A partir de ahí vamos recuperando esos preciosos segundos kilómetro a kilómetro y jolín, me encuentro muy cómodo, alegre y ligero, con ganas incluso de ir charlando.

En los avituallamientos no siento la necesidad de beber agua, aunque sí que doy algún sorbo. Seguimos ligeritos, corriendo en pequeñas grupetas para llegar a Castelldefels, volver al canal y empezar la segunda vuelta. El km 10 lo pasamos en unos 45 minutos, aunque el tiempo real era algo menos, ya que salimos más tarde desde que dieron el pistoletazo. Los corredores del 10k ya han acabado y la carretera está más solitaria. La temperatura se está comportando, por la noche ha llovido, refresca pero no hace frio y el sol se esconde tras las nubes. Entre el 13 y el 14 me tomo un gel, me entra por otro lado y empiezo a toser sin mayores consecuencias. Hacemos el giro en el apeadero y ya solo queda un tercio de recorrido. 

Sigo muy cómodo y me avanzo un poco de Diego y Carles para meterme en un grupo de unos cinco o seis corredores que me ayudan a llevar un buen ritmo. Pregunto el tiempo a uno de ellos y me dice que llevamos 1:17. Hago mis cálculos y veo que llegar en menos de 1:30 si sigo con ellos va a ser sencillo. Así lo hago y aunque los últimos dos kilómetros flaqueo un poco consigo mantener el ritmo dentro del margen permitido.

Entro finalmente a meta en 1:28:58. Contentísimo, no por el tiempo sinó por la comodidad con el que lo he conseguido y lo entero que he corrido, aún con un cartucho por quemar en la recámara. Es tan solo apenas un minuto más lento que mi mejor marca y además la he conseguido con la única referencia de mis sensaciones, sin crono que valga. Buena inyección de moral de cara a las últimas cinco semanas que quedan para Castellón.

sábado, 22 de octubre de 2011

Mañana la media del Mediterrani

Es curioso como en el deporte de fondo cambian las mentalidades a medida que se van superando barreras. Uno se acuerda de su primer medio maratón, los nervios previos, no solo la noche anterior sinó bastantes días antes. Las dudas sobre qué pasaría. Las agujetas del día después... Y en estas que mañana me volveré a plantar ante una situación semejante con la diferencia de todos esos preámbulos psicológicos de la precompetición. El objetivo es realizar un entrenamiento largo y de calidad para seguir con la preparación del Maratón de Castellón. Es probable que si el cuerpo pide un poco de marcha ronde el 1:29 al llegar a meta. Es genial competir al ladito de casa, con la ventaja de ver muchísimas caras conocidas e ir arropado durante toda la carrera. Toca disfrutar de la matinal en el Canal Olímpic de Castelldefels donde hay preparadas las tres modalidades clásicas del fondo rutero, los 10k los 21k o el Maratón del Mediterrani. Ya contaré que tal en una próxima crónica.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Mis Zoogs Predator

Creo que no existe una marca y modelo de gafas de natación que más adictos tenga que las Zoogs Predator. Por lo que veo en mi entorno de entreno, competiciones y leo por los blogs, existe mucha, muchísima gente que se declina por estas gafas. Antes de descubrirlas yo había probado con las Speedo y las Arena pero una vez me puse las Predator nada que ver. En las otras me acababa entrando agua o molestándome en alguna parte, más aún cuando se nadan distancias largas o en aguas abiertas. Recuerdo aún el suplicio que supuso para mi tabique nasal nadar con unas Arena durante los 3000 metros del XXV Triatlón de Guadalajara y siempre que subía a la bici iba con algún ojo colorado de el agua que me entraba. Fue probar las Predator y adiós a esas complicaciones. Valen la pena. Los precios suelen estar rondando los 20 euros, dependiendo del tipo de lente que se quiera. Yo tengo un par, unas polarizadas para las competiciones o exteriores y otras para entrenar en interior, con unas lentes de esas que dan la sensación de tener más luz que la que hay en realidad.

Quizás el punto que peor llevan es su fragilidad. Suelen ser muy sensibles y proclives a partirse en dos por la zona del puente de unión que pasa por encima de la nariz, incluso a veces cuando apenas se han utilizado. A mi mismo me dejaron tirado por ese motivo hace un tiempo, justo antes de empezar una competición en Calafell, así que si competís con Predator nunca os olvidéis de llevar unas gafas de repuesto por si acaso.

lunes, 17 de octubre de 2011

Crónica: XII Triatló Sprint de Vilanova

Ya lo dije en la entrada anterior, Vilanova era la vuelta al origen, a mi primer triatlón. Por eso iba ilusionado para concluir con el último de la temporada. La garganta fastidiada y con carraspera y otra vez, como me pasó en Calafell con las gafas de natación, la ley de Murphy se cebó en mis carnes. Porque para estas fechas el agua del mar resulta que siempre está muy caliente y acostumbran a prohibir el uso del neopreno. Yo cargo con él siempre para acabar dejándolo en el maletero del coche. Y siempre es así, menos esta vez. Ya os podéis imaginar el handicap, con neopreno se nada mucho mejor, hay más flotabilidad y se va más rápido. Otra lección aprendida. Siempre neopreno, aunque sea para no usarlo. Y otro par de gafas también. No hay que dejar ninguna oportunidad más al azar. Ahí va la crónica.

Natación

El agua no estaba muy fresquita. A pelo nadé. Si hace dos años salí en 20 minutos en esta ocasión lo he hecho en 17. Aunque mejorado, sigue siendo mucho. Lo de siempre, la asignatura pendiente en proceso de solución. Ya contaré. Los enfundados en neopreno pasan delante, los que vamos con el mono nos vamos quedando atrás. Algunos golpes al llegar a las boyas pero el tramo pasó sin demasiada complicación. Recuerdo que mi primera vez salí dando tumbos del agua y muy mareado, nada que ver con ahora.

Ciclismo
Los boxes eran agónicos de estrechos. Entre barras apenas cabía la bicicleta con una persona detrás. Si tenías la mala suerte de tener a alguien delante tuyo era bastante dificil avanzar y llegar a tu bicicleta. Hago una transición bastante torpe, me cuesta meter la bota en el pedal. Cuando lo consigo, visto el precedente de Calafell, decido reservarme lo que pueda en el grupo, no quiero ser el tonto que siempre tire. Daré relevos, pero también descansaré. En el grupo vamos atrapando gente, pero la cosa está bastante definida. No absorvemos más que corredores aislados, el ritmo no es demasiado rápido ni supone mucho esfuerzo seguirlo. Una aventura en solitario para atrapar a la siguiente grupeta sería un calentón innecesario, y la verdad es que me apetece darlo todo corriendo, ya que en la bici no ha habido demasiada suerte con los compañeros de viaje. Y a pesar de eso mi media en el debut fue de 26 km/h y esta vez de 33 km/h. Claro que la otra vez fui en solitario.

Carrera
Otra transición torpe y lenta. Me costó llegar a colgar la bici porque un despistado estaba buscando su sitio en la barra y como ya he comentado, tan estrecho que era todo, no podía pasar. Salgo a tope. El recorrido era el mismo y de nuevo el giro hacia la segunda vuelta no estaba bien indicado y no había nadie de la organización preocupado por ello. Esta vez también hubo gente que no hizo todo el tramo de carrera. No sé qué ritmo llevaba porque volvía a correr sin referencias ni cronómetro. Solo hago que adelantar a gente y noto que me ha ido bien no quemarme mucho en la bici. Hago mi mejor parcial y adelanto bastantes posiciones, la mayoría perdidas en el agua. Corro los 5 km en 16:45, aunque es obvio que con ese tiempo no eran 5 km.

En total consigo mejorar más de 8 minutos mi debut y corriendo todo el tramo. Acabo afónico y con la garganta seca, ya dije que la llevaba mal. Y con la cosita de pensar cuanto hubiera ganado con neopreno, pillando un grupo mejor en la bici o haciendo unas transiciones más fluidas. Pero satisfecho con mi temporada. Ahora el descanso psicológico, relajar el ritmo, planificar objetivos e ilusionarme con nuevos retos. Seguirá.

sábado, 8 de octubre de 2011

Vuelta al orígen, Tri de Vilanova

Mañana, 9 de octubre, voy a competir en el XII Triatló Sprint de Vilanova. Hace dos años fue el tri que supuso mi debut. Corría con una bicicleta nueva aún por ajustar, con los cables flojos. Los piñones saltaban y las marchas no entraban y era la segunda vez que montaba en una bici de carretera. Salí de los últimos del agua, mareado. Me comí todo el circuito de bici en solitario y me salté una vuelta por error de novato de las dos que había que hacer en la carrera a pie. Pero disfruté mucho, me enganché definitivamente al tri. Y fue una pena, porque aquel triatlón al igual que este año, era el último de la temporada y tuve que esperar muchos meses hasta el siguiente. Aquel 2009 corría con un lastre de unos 10 kilos extras de los que tengo ahora. 10.000 gramos fruto de una dieta americanizada, ya que acababa de aterrizar en Catalunya después de unos meses de estudio en Toronto donde la dieta no fue demasiado sana y el ejercicio físico se redujo a un par de sesiones de gimnasio a la semana y alguna carrera por el parque. 

Mañana volveré a debutar, con la misma ilusión y las mismas ganas que hace dos años, pero sin los mismos nervios, sin barba y sin tanta barriga.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Sequía de carretera, entrenos de maratón

Resulta que en todo el més de septiembre tan solo he hecho unos 60 km de bicicleta, todos en competición, el olímpico de Banyoles y el sprint de Calafell. De hecho, la foto que ilustra la entrada es la última que me tomaron encima de la flaca... La falta de tiempo y los fines de semana demasiado ocupados son la principal causa, ya que la bici exige bastante tiempo libre, bastante, aunque no es el único motivo.

Llevo una semanita preparándome específicamente el maratón de Castellón, último objetivo antes de acabar el año. Creo que de los dos que he hecho antes, incluido el debut, es el que con más ganas he pillado el entreno. En el primero, por eso precisamente, uno no se marca objetivo de tiempo sino solo acabarlo. El entreno va enfocado exclusivamente a eso y a uno le viene todo de nuevo y va bastante perdido, y en eso que surgen interrogantes el día de antes. En el segundo es bastante probable que se mejore el tiempo, por eso de la experiencia, y su preparación, aunque algo más concienzuda que la anterior no me la tomé muy en serio.

Este tercero se puede decir que es el de la consolidación (el maratón que hice en el Ironman no cuenta). Bajar de 3:20 horas para mi ya son palabras mayores. El ritmo que hay que llevar, a priori es cómodo, 4;43 el km, pero mantenerlo durante 42km y 192 metros es otra cosa. Y es por eso que esta vez la cosa parece que me ha cogido algo más en serio. Las semanas van de viernes a viernes y estas han sido las sesiones:

Sesión 1: 25' calentamiento + 2000 (4:00 - 4:10) + 4000 (4:05 - 4:20) + 15' suaves / abs y estiramientos
Sesión 2: Tri Sprint de Calafell, no es todo running aunque todo sume y total, es el penúltimo de la temporada.
Sesión 3: 60' suaves + circuito de fuerza, abs y estiramientos.
Sessión 4: 25' calentamiento + 4 rectas prog + 2x500 + 3x1000 + 2000 (3:40 - 3:55) + 15' suaves / estiramientos.
Sesión 5: natación 2000 metros.

martes, 27 de septiembre de 2011

Crónica: III Triatló Calafell - Costa Daurada

Tramposos, cuánto tramposo se ha visto en el III Triatlón de Calafell. La verdad es que no entiendo, no me entra en la cabeza que alguien haga trampa a conciencia en un triatlón. ¿Acaso van a ganar? ¿Acaso van a obtener algún premio? ¿Qué satisfaccción tiene el conseguir algo si uno mismo sabe que en realidad no se ha conseguido? No sé, es realmente incomprensible. De todas formas yo a lo mio, porque sé que cuando llego a meta soy mucho más feliz que ellos. Ahí va la crónica y la explicación.

Natación
La foto es robada del blog del coach.
La cadena de contratiempos empezaba cuando mis Predator se parten por la mitad en el momento de ponérmelas. Siempre llevo unas gafas de recambio, pero hoy, casualidades de la vida, no. Suerte que Antonio, compañero de club, estaba allí para salir corriendo conmigo al guardarropa y dejarme unas suyas. Me he encontrado bien nadando, más rápido de lo normal pero el cambio de última hora en la salida del segmento ha tenido como última consecuencia hacerme perder unos segundos preciosos.

Decidieron que la salida y la llegada fuera desde una estrecha bocana del puerto. He escuchado que era porque el agua no cubría en la playa, aunque se debería tener en cuenta que solo con que el agua llegue al ombligo ya no sale a cuenta ir caminando. Acinados allí nos lanzamos a la mar para nadar un presunto triángulo formado por tres boyas. El problema es que cuando los primeros llegaban al giro para volver sobre sus brazadas aún había gente que no lo había iniciado. El resultado ha sido nefasto. Gente nadando en un sentido cruzándose con otros en sentido contrario. Y aprovechando ese lio muchos se daban la vuelta en medio de la confusión ahorrándose unas decenas de metros. Malditos tramposos. Una vez en meta he escuchado algún corrillo decir, "Yo, como he visto que muchos giraban antes de llegar a la boya también lo he hecho". ¿Tiene sentido que todos piensen igual? Es muy triste y además tan absurdo como dar latigazos a zurullos frescos de vaca campera.

Me he encontrado en esa encrucijada, en medio de una marabunta de nadadores que avanzaban hacia a mi, desde delante y desde detrás y sin tener opción a movimientos, pero me he parado, he perdido mi tiempo analizando tranquilamente la situación y he conseguido abrirme hueco de nuevo para dar el giro.

La organización debería tener en cuenta este hecho, no solo por las trampas, sinó porque esas situaciones pueden ser peligrosas y provocar golpes fortuitos y choques y en caso de fuerza mayor, la situación dificulta mucho la llegada de las piraguas y traineras de socorro. Desde fuera me han dicho que se ha visto un caos.

Ciclismo
La transición era muy larga. Larga es muy larga. Y descalzos. Seguro que no bajaba de los 400 metros hacia boxes. Creo que es la más larga que he hecho en todos los triatlones en los que he competido. Es curioso como en el fragor de la competición el suelo no hace daño en los pies descalzos pero duele mucho cuando no estás compitiendo. El recorrido ciclista constaba de tres vueltas. Mejor que el año pasado, este año se han evitado los peraltes, y los socabones y alcantarillas peligrosas estaban bien señalizadas y vigiladas. He empezado bien, tirando mucho de un grupo que poco a poco se ha hecho más grande, pero no demasiado, ya que algunos se iban quedando. Durante la primera vuelta pocos relevos y esto nos penalizaba en la media. Yo miraba para atrás, aflojaba el ritmo, pero nada, no entraban. En la segunda me he dicho que no iba a fundirme de esa manera. Así que he empezado a robar carteras y dando relevos más cortos, y en la tercera, ahora si con más ciclistas cazados en el camino me he refugiado entre el grupo. 

Otro contratiempo va a llegar en la aproximación a boxes. Me descalzo y dejó las botas en los pedales. Descabalgo de la bici y alguien detrás me grita... La bota se ha desenganchado del pedal. Descalzo, parada en seco, vuelta atrás y con la bota en la mano voy a colocar mi bici en la barra. Llega de nuevo el horror. Me encuentro una bici tirada en el suelo, literalmente, encima de mis cosas y lo peor de todo es que su número de dorsal no se aproximaba ni de lejos al sitio donde debería estar colocada. ¿No hay jueces para mirar estas cosas? Le doy una patada para apartarla y poder coger mis zapatillas para poder correr.

Carrera
Todos los que han entrado conmigo en boxes ya están lanzados. Entre la bota y la bici encima de mis cosas... Pillo buen ritmo desde el primer momento y a adelantar, como siempre, a bastantes más de los que me pasan a mi. Voy fundido pero resistiendo bien, apenas puedo saludar a los compañeros de club que me cruzo. El agua se ha acabado, no hay avituallamiento, tan solo una tabla tirada en el suelo, con trozos de naranja y platano. Los voluntarios no te la daban, si querias una, tocaba parar y agacharse. Lo peor es que el agua ya se acabó en la carrera olímpica, que se corrió antes que el sprint, por lo que no hubo para apenas nadie. Yo a lo mio, tampoco soy de beber en la carrera de un sprint porque voy tan al límite que me entra flato, pero si que agradezco vaciarme un poco en la cabeza para refrescar y enjuagarme la boca. Al final se me hacen cortos los 5 km porque empiezo a notarme muy cómodo y acelerando a partir del kilómetro 4. Llego a meta sin saber el tiempo. Otra vez he vuelto a correr sin reloj. 

Contento por la carrera que me ha salido pero con sensación agridulce por todos esos contratiempos incontrolables y no atribuibles a mis errores que me han ocurrido. Creo que me desquitaré de todo en el último sprint del año, en Vilanova i la Geltrú el próximo 9 de octubre, será una vuelta al origen, a mi debut triatlético de hace dos años.

viernes, 23 de septiembre de 2011

El último del año, II Maratón Internacional Ciudad de Castellón

Buscando ese pequeño reto en una época en la que la temporada de triatlón estará parada he topado con el II Maratón Internacional Ciudad de Castellón que se celebra el 11 de diciembre. El año pasado fue el de Zaragoza, con mmp. Ésta carrera, como aquella, es prueba muy joven, aunque viendo el video del resumen de la primera edición la verdad es que se ve que tiene un ambientillo muy motivador. En el punto de mira también tenía el Maratón de Lisboa pero el presupuesto ajustado que permiten las vacas flacas, la proximidad, la logística y los tan solo 25 euros de la inscripción me han hecho decidirme finalmente por Castellón. Será mi tercer maratón, el cuarto si cuento el del Ironman. Para este voy a seguir un plan de entreno de 11 semanas con el objetivo de bajar de 3:20 y superar así mi mejor crono de 3:24:32. Son casi cinco minutos menos y sé que va a ser complicado, más que nada porque seguro que no sigo el plan a rajatabla. Doy por sentado que no podré concentrarme solo en el run y tendré que desquitarme a ratos montando en la flaca y poniéndome a remojo haciendo unos largos, al fin y al cabo todo suma, ¿No? Marcándome ese objetivo lo único que pretendo es encontrar una motivación extra que haga huir bien lejos a la posible monotonía que pueda surgir en el proceso de preparación. Cumpla o no con él lo que sí que tengo claro es que desde ahora hasta que logre cruzar la línea de meta voy a disfrutar todo lo que pueda de ésta carrera que, como todas, empieza en el momento en el que uno empieza a pensar en ella. A gastar suela he dicho.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Test de Cooper, bien

El último test de carrera de la temporada, normalmente suelo hacer dos o tres, ha servido para comprobar definitivamente mi estado de forma y evolución hacía finales de año triatlético. El último fue la semana pasada. La referencia era del pasado febrero en pleno apogeo duatlético después de un invierno bastante fino. Hace siete meses corrí 3275 metros en 12 minutos, a 3:39 el km. Ahora han sido 3200 metros, algo más lento, a 3:45, pero que me deja muy satisfecho ya que en cualquier caso llego bastante mejor que el año pasado a estas alturas.

Hoy iba al entreno de pista pensando en que la cosa iba a ir rodada y que iba a ser una sesión corta de 6x800 metros con 1 minuto de recuperación entre series. Nada más lejos de la realidad. Me han llevado con el gancho, oscilando los ritmos entre 3:25 y 3:35. He acabado hechando medio pulmón fuera y me he arrepentido de pensar que iba a ser un entreno suavecito... Aunque una vez duchado la satisfacción es máxima y el bienestar supremo, ya sabéis cosas de las endorfinas, la droga natural del cuerpo. De paso he sumado un punto de calidad de cara a las poquitas competiciones de corta distancia que me quedan por delante. El domingo que viene, el sprint de Calafell. Y seguramente caerá otra más.

martes, 13 de septiembre de 2011

Entrevista en el Bloggers Running Team

Hace ya más de un año que Carles Aguilar, blogger, runner y periodista en Onda Cero, empezó a capitanear el proyecto del BRT, el Bloggers Running Team, un equipo de atletas cuyo nexo común es que además de disfrutar de la carrera a pie -y el deporte en general-, escriben sus aventuras y desventuras en un blog. Esos son los dos únicos requisitos para participar y la cosa ha ido creciendo hasta superar los 130 miembros. Compartimos experiencias es enriquecedor. Aprender los unos de los otros, coincidir en competiciones, compartir entrenos y aficiones. En fin. Será mejor que lo descubráis vosotros mismos.

Tuve el placer de ser uno de los primeros miembros en ingresar y por aquel entonces me hicieron una entrevista que han publicado hace poco. Como somos tantos y todos tenemos nuestras entrevistas ha tardado un poco en salir, así que algunas cosillas ya han quedado desfasadas, pero la esencia sigue siendo la misma. Aquí os dejo el enlace y de paso os animo a que si os gusta correr y tenéis un blog, no dudéis en ingresar. Gracias por todo Carles.

Crónica: XXVI Triatló de Catalunya Olímpic

Bien, parece que tengo el blog abandonadillo. Es cierto. Una pena que en estos días espero que cambie. La rutina de horarios laborales ha vuelto y supongo que la paradoja de estas cosas dice que contra menos tiempo libre se tiene más se aprovecha. Seguro que no soy el único. El ser humano, diría que casi cualquier animal, es un ser de rutinas y hábitos y si éstos están bien planificados es una pasada lo que puede cundir el tiempo. No me enrollo más porque tengo que escribir mi primera crónica desde julio, desde aquel lejano Ironman Zurich.
En primer lugar, antes que nada, mi más sentido pésame a la familia y amigos del compañero Alain Marot, del Triathon Catalan, que falleció durante la prueba. Seguramente estas cosas, si tienen que pasar, lo van a hacer de cualquier manera, pero creo que sería necesario incrementar la rapidez y la calidad de la asistencia sanitaria en este tipo de pruebas. A veces unos segundos, pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte. D.E.P amigo Alain.
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Era la tercera vez que visitaba Banyoles esta temporada, primero en un duatlón de carretera, después en un triatlón en distancia B y ahora en éste olímpico, mi segunda competición en esta distáncia y primera que me sirve como referencia, ya que en la anterior el perfil de la bicicleta no tenía parangón con el que de esta vez. Iba a la competición a lo que saliera. Como no estoy al 100%, ya con la temporada de capa caída, el plan era salir a hacerlo lo mejor posible, sabiendo que no sería lo mejor de lo que soy capaz, pero eso era suficiente. De hecho no llevaba ni garmin, ni cronómetro, ni pulsómetro ni ningún gadget medidor. A pelo, tan solo guiado por las sensaciones.

Natación
Me tomo un gel, me va bien tomarlo antes de competir. El agua del lago muy calentita, por lo tanto nadamos sin neopreno. Nos avisan que la salida se hará desde el agua. Nos dicen que nos vayamos tirando al lago, pero que no empecemos a nadar hasta que no avisen los jueces. Pero nadie hace caso. La gente, de hecho, empieza a nadar desde que se tira al agua, ni señal ni nada. La organización debería mirarselo, ya que si nadie le va a hacer caso supongo que deberían buscar otra alternativa. Así que nada, para delante. Primer golpe de talón en mis gafas sin más complicación que ésta haciendome ventosa intentando arrancar un ojo de su cuenca. Recoloco la cosa. Y sigo. Pillo ritmo de seguida. Cojo unos pies de un nadador de esos que si intento adelantar tan solo consigo nadar en paralelo a él, así que a lo cómodo, siguiendole detrás hasta la primera boya. En el giro ya era otro cantar. Sigo a un ritmo cómodo y en los últimos metros ya se me empieza a hacer largo. Sin embargo salgo contento porque he conseguido nadar igual de rápido en esa distáncia que en la anterior temporada, en un B con segmento de natación reducido. Y eso que fue con neopreno, así que genial.

Ciclismo
Los primeros kilómetros del circuito ciclista de Banyoles suelen tocar bastante la moral porque pican hacia arriba y no te dejan descansar ni resguardarte en ningún grupo. A pesar de eso voy avanzando cómodo, creo que menos cansado que otras veces y vamos creciendo poquito a poco. Con casi 1000 participantes es bastante fácil ir resguardado en alguna grupeta y verla crecer. Llegamos a juntarnos hasta seis compañeros del Gavà liándola por los toboganes que llevan hacia el primer avituallamiento, donde un despistado se me cruza delante viniendo a saco desde la otra punta para coger una botella de agua. Tengo que clavar freno con una sola mano sin más consecuencias que el susto. Subo también cómodo el minipuerto de Esponellà y encaramos las largas rectas a merced del viento que empieza a soplar. Me como una barrita y voy exprimiendo los bidones de agua e isotónico. Tiro del pequeño grupo que ha subido conmigo un buen rato hasta que me entran a relevo. Conseguimos enlazar con un trio y puedo descansar algo más. Sin referencias de cuentakilómetros ni crono se me pasa el sector muy rápido y llego a la T2.

Carrera
Voy mejorando el paso de la bici a la carrera, aunque aún queda. Me pongo a correr a ritmo, pero no sé cual. Al máximo. Pienso que los diez kilómetros así se van a hacer largos. Como siempre, en este sector es donde más personas voy cazando, y quizás por eso donde más animado me encuentro. Al ritmo al que voy los kilómetros se me hacen más largos de lo que me esperaba y sigo con los temores de pagarlo antes de tiempo, pero resisto y voy avanzando. Me marco pequeñas metas, adelantar a aquel de allá delante, llegar a aquel giro. Llego a la segunda vuelta y de tan cansado que voy casi me meto en meta antes de tiempo. En el siete llega el punto crítico, tres quilómetros y echando el resto. Supongo que bajé el ritmo, pero intenté ceder lo mínimo. El último largo, demasiado zigzag y en la meta, hiperventilando, no logro ni entender ni siquiera cuando me preguntan por mi talla de camiseta. La M. Ya tengo mi segundo olímpico en 2:39:51. Contento y mejorable.
Próxima cita, día 25 de septiembre en el sprint de Calafell

 
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