Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible
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domingo, 24 de enero de 2016

Buscando el equilibrio con los entrenamientos

Hace un par de semanas escribí acerca de mis buenos propósitos deportivos para el 2016 y durante estos días he estado haciendo experimentos para encontrar el equilibrio entre todo lo que el día puede dar de si. 

La semana pasada entrené todos los días. Me levantaba a las 6:30, a las 07:00 ya estaba en el despacho para trabajar en casa justo antes de salir a hacerlo fuera a las 8:30. Volvía a las 20:30 y me iba a entrenar. El resultado era que entre una cosa y otra acababa de cenar casi a las 23:00...

Esta semana lo he hecho mucho más fácil. No he entrenado más que el viernes tarde y el fin de semana, mis días libres.

El resultado de ver los dos extremos es el equilibrio de sesiones que estoy intentando encontrar. La proporción ideal entre lo que puedo entrenar sin ver perjudicados otros apartados de mi vida. He comprobado cómo es posible, incluso, poder llegar a prepararme un Ironman pero a cambio tendría que sacrificar una parte social muy importante. No compensa. 

Hay una fina linea que separa la fuerza de voluntad de la estupidez o el esfuerzo innecesario y necesitaba poder comprobarlo. De lo primero ya he podido constatar que no me falta: planificación y sacrificio para entrenar. Ahora bien, ¿A qué precio?

Me apetecía poder comprobar como sería una semana con volúmenes de entrenamientos altos y ver como podía sobrellevarlo y no creo que esté dispuesto a hacerlo. Quizás cuando mi situación laboral vuelva a cambiar, será posible de nuevo.

A cambio he podido encontrar el equilibrio. Tengo un fin de semana libre cada semana, unas horas de una tarde para poder nadar y tan solo sacrificaré dos días entre semana para volver tarde a casa, algo que me puedo permitir asumir.

Ahora ya lo tengo claro, ya tengo la estructura básica de mi semana para poder llegar a todo. La real y no la deseada, pero la que me realiza y me permite llegar a todo lo que quiero.


Hoy han caído 16K por la montaña con 600 de desnivel. Sensaciones de ir mejorando, eso dice el crono. Contento con la salida acompañado del tio Paco. La semana que viene, primera carrera del año, de la temporada y de mucho tiempo atrás: 10K en Vilafranca del Penedès.

sábado, 3 de octubre de 2015

Días completos, trabajos apasionantes y entrenos extenuantes: formula de la felicidad

Hace unas tres semanas que empecé el curso escolar más congestionado que he tenido en la vida y estoy feliz porque he conseguido encajar en 24 horas las pasiones que más me realizan desde el punto de vista profesional y personal. La verdad es que apenas tengo tiempo para nada fuera de todo eso, sin embargo, al acabar cada día e irme a la cama la satisfacción es máxima.

Trabajar y hacer lo que te gusta es una de las más grandes aspiraciones de toda persona y si además todo eso lo consigues hacer rodeado de gente estupenda se obtiene un bonus extra de felicidad.


Empiezo las mañanas como maestro tutor en una clase con unos alumnos que me motivan cada día para intentar sacar lo mejor de mi mismo. Cuando salgo del colegio voy sin perder ni un minuto a el cuartel general de El Momento Inútil, un magazine de variedades radiofónicas tronchante que emitimos en directo de lunes a jueves de 18:05 a 20:00 en Ràdio Sant Boi i 7deRadio y editado para Burjassot Ràdio, Montcada Ràdio, Onda 87 Cádiz y Fun Tunes. Además también he conseguido sacar tiempo para poder colaborar con una de las webs de triatlón que más valoro, por su manera de hacer y su filosofía de trabajo, Triatletas en Red. Preparar todo eso, conseguir llevarlo al día y salir airoso supone, además de un gran reto, muchos madrugones y horas de ordenador pero hasta el momento lo llevo con sumo placer.


¿Y los entrenos? En toda esa maraña de trabajo y diversión todavía es posible encajar algunos entrenos regulares, de los de antes de salir el sol y de los de justo cuando se pone. Los fines de semana se vuelven a aprovechar para sudar y quemar calorías e incluso para apuntarme a alguna competición.


Por si fuera poco aun queda tiempo suficiente para compartir con pareja, familia y amigos, echarse unas risas y apurar los días de fiesta, las horas libres y las noches. Parece que todo va fluyendo en su justa medida.

Por el momento, y como es evidente, intento dejar las entradas a este blog y mis otras aficiones a ratos de siesta y los que me dejan los cambios de planes de última hora. Lo importante en cualquier caso, es no parar y ver la recompensa de todo el trabajo hecho y acumulado a medida que pasan los días, semanas y meses. Es algo muy parecido a la filosofía Ironman, brazada tras brazada, pedaleo tras pedaleo y zancada tras zancada. Avanzando lento, pero buscando el horizonte.

Anrhick, journalist, Teacher and Triathlete

domingo, 30 de agosto de 2015

Llegando al punto de forma para empezar a tomárselo en serio

Echo la vista tres meses atrás y repaso mi calendario de entrenos, de horas y distancias recorridas y me doy cuenta de que ya lo he hecho. Vuelvo a ser un triatleta principiante. Aunque sería mejor decir duatleta de momento. No he nadado desde ya ni me acuerdo y ese será el propósito para el nuevo curso, meterse entre corcheras a moverse cual manatí.

En cualquier caso todo un logro esto de meterse horas para el cuerpo, de hacerlo sudar y perder gramos. Ya me puedo dedicar solamente a escribir en este blog batallas de entrenos, o crónicas de competiciones cuando las haga, o aventuritas deportivas en lugar de lamentarme de lo poco que hago o lo mal que lo llevo o de cuánto me duele la espalda. He conseguido dar la vuelta a la tortilla.

Así que en estas salidas y tiradas que consumen mis últimos días libres antes de la vuelta al trabajo me estoy notando que ya estoy muy próximo a ese punto de inflexión. Me explico. Ese punto en el que uno nota que el esfuerzo invertido para subir por el mismo puerto es mucho menos intenso, aunque siga yendo igual de rápido. ¿Sabeís cuando ya empezáis a notar que el corazón y los músculos aguantan y que podrían tirar más? Uno se dice, "con lo mal que lo pasaba en esta subida hace un par de meses". La verdad es que es una sensación que he empezado a sentir hace poco y que los que estáis en esto sabéis lo que mola.

Los Suaves en el Alto de la Maladona, Costas del Garraf
Hoy hemos hecho un cuarteto con Los Suaves para hacer una ruta hartamente repetida, lo que llamamos "la vuelta corta" y me he notado cómo subo a Begues mucho menos atrancado y cómo paso las Costas del Garraf bastante más ligero. Y como decía, la velocidad sigue siendo casi la misma, sin embargo el ritmo cardiaco baja, la cual cosa me lleva a una conclusión: ha llegado el momento de tomárselo en serio y empezar a dar "el fuá", de saltar al campo a buscar objetivos concretos más allá de recuperar la forma, que fue lo primero

martes, 25 de agosto de 2015

Balance de agosto positivo, buenas vacaciones, buenos entrenos, buenas previsiones

Los maestros no nos podemos quejar de vacaciones y, si bien me pasé el mes de julio aprovechando para mejorar mi nivel de inglés con un intensivo de tres semanas, día a día, en la Escuela Oficial de Idiomas, agosto ha sido de hecho, el mes de vacaciones reales, de esas de los despertares naturales, del descuido del cuerpo y la despreocupación.

Esa fue la tónica durante las primeras dos semanas. Tras un último empujón a los entrenos, el día 3 de agosto nos plantamos en Sevilla unos amigos, Lydia y yo para vivir al estilo que mencionaba en las dos últimas líneas del anterior párrafo. De hecho, mis principales preocupaciones era mantener mis constantes vitales activas y que no faltase la cerveza fresquita. Se hizo lo que se pudo, turismo y más cosas, racargamos pilas y una vez aquí lo que había que hacer era quitar lastre estival y ponerme a tono para empezar el nuevo curso.

Así que esta última quincena la estoy dedicando a acabar de enmendar la famosa lista de "cosas que hacer durante el año". Que si ordenar papeles, reorganizar armarios, colocar cosas por la casa y todo eso que nunca encuentra ni ganas ni hueco en las agendas. Hay que decir que el balance ha sido satisfactorio y dejo casi todo bien en su sitio.

Y en otro orden de cosas, en el deportivo, el que me motiva a escribir este blog, todo va yendo sobre ruedas. Como hay varios puntos que me gustaría mencionar, mejor los numero para no extenderme en renglones:

- Me he puesto un plan estricto de dieta y he adelgazado 4 kilos. Quedan otros tantos para volver a mi peso crucero.

- Mi lesión de espalda ya no es casi nada. Me acuerdo de ella muy poco.

- He conseguido entrenar casi cada día. El deporte vuelve tener un lugar prioritario en la planificación de mi vida. Y lo mejor, lo compagino genial con todo lo demás. Veremos cuando empiece a trabajar.

- Presiento que la temporada 2015 - 2016 va a ser una muy buena a todos los niveles. Esa es la idea.

- Voy a disfrutar de mis últimos 7 días de vacaciones.

domingo, 31 de mayo de 2015

No hay secreto, si entrenas, las sensaciones mejoran

Llevo tres semanas bastante regular con los entrenos y estoy muy contento. Ritmos todavía lentos, eso sí, y sesiones escasas todavía, pero el hecho de dar regularidad a la actividad física ya es un aliciente y una motivación excelente.

Lo mejor es ir recuperando sensaciones. No me refiero al evidente bienestar psicológico que va en aumento por culpa de todo lo entrenado sinó a sensaciones físicas. Notar cómo las piernas responden cuando viene un repecho y cómo los músculos se comportan bien y no me dejan tirado a la vez que el ritmo cardiaco no se dispara tanto como al principio. Esas cosas que hacía tiempo que no notaba y que ahora tengo la certeza de que pueden ir mejorando, cuando había perdido la esperanza y me comía la impacienza por volver a sentirlas. Soy un paquete, pero un paquete venido a más.

Las obligaciones laborales todavía no me dejan mucho margen de maniobra. A pesar de ello empiezo a recuperar esa "mentalidad Ironman", la de robar minutos a las horas y encontrar un hueco para sudar, quemar calorías, entrenar y sentirse bien después de una ducha para más tarde proseguir con las obligaciones de la vida. 

Las excusas son cada vez menos y mucho presiento que este no va a ser el último post optimista que escriba hasta conseguir alcanzar aquel modo de vida, aquella cotidianidad de vivir y pensar el triatlón a diario. Voy a seguir reencontrándome con estos derroteros. Me gustan. Además, cada vez los puedo explorar con más compañía.

lunes, 16 de marzo de 2015

El abandono... El reencuentro

Cuando algo queda abandonado a su suerte ese algo se deteriora. Mientras tanto, aquel que lo ha abandonado no deja de pensar en ello, en si algún día tendrá que recuperarlo y volverlo a adecentar. Llámese blog, llámese actitud o llámese motivación deportiva... Son algunas de las cosas que he abandonado hace ya demasiados meses. 

En contadas ocasiones hay atisbos de que todo volverá a ser como unos años atrás pero la realidad, las obligaciones, las lesiones o los nuevos compromisos me vuelven a apartar de todo aquello que en el pasado ocupaba un lugar preferente en mi vida y me hacia feliz. Me hacía casi tan feliz como aquello que me obligó a apartarme del deporte y que durante todo este tiempo ausente del triatlón ha mantenido mis ilusiones vivas. 

En breve pondré fin, por el momento, a mi vida como profesional autónomo y me podré liberar de toda la carga que me ha servido de excusa perfecta para apartarme de mares, rios, carreteras y caminos... No será un paso atrás en mi vida profesional. Más bien serán unos cuantos; los suficientes para coger el impulso necesario y poder lanzarme en el futuro a emprender de nuevo, porque lo que me han dado estos casi 3 años al frente de Moda y Pedal y como periodista freelance me lo guardo ahí, en la recámara. Es un gran arsenal de experiencia y conocimientos de los que estoy seguro que voy a poder explotar al máximo de ahora en adelante. En el camino hacia el éxito es imprescindible el fracaso temprano.

Así que la cabra tira al monte. Y uno no puede dejar de darle al coco, de mantener la mente ocupada con nuevas historias, de aplicar esa máxima de "Soy feliz porque hago cosas". Y eso voy a seguir haciendo y domostrando. Espero ansioso ese reencuentro triatlético y otros muchos proyectos que volverán a moldear mi día a día de la manera que más me gusta.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Primer objetivo: Perder peso

Tras un año y poco más sin hacer prácticamente nada de deporte he ganado unos 12 kilos de peso respecto a lo que pesaba cuando hice el Challenge Barcelona 2013. Por eso uno de mis primeros objetivos para motivarme va a ser perder al menos 8 o 10 de esos kilos y bajar de los 75 actuales a los 65. Como mi rendimiento deportivo está bajo mínimos la cuestión es ir controlando las calorías consumidas y perder progresivamente el peso a razón de unos 300-500 gramos por semana.

Tengo la suerte de estar en un estado de forma tan bajo que mis exigencias energéticas no son las de una preparación exigente de cara a un objetivo, así que durante almenos las primeras semanas no creo que me cueste trabajo.

Gracias a una aplicación móvil y web que se llama MyFitnessPal he calculado que para lograr perder ese peso tendría que ingerir a diario unas 1700-1800 calorías. La aplicación es una pasada para poder llevar el control de lo que se come. Otro día hablaré sobre ella.

Así que con esto me ilusiono de momento y acumulo a día de hoy tres dias de carrera suaves y sin dolor. Poquito a poco. Muy motivado con este y otros proyectos en mi vida.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Lo que sentía cuando veía entrenar y estaba lesionado

En pleno apogeo de mi lesión, cuando conducía el coche y me cruzaba con alguien que estaba entrenando la carrera sentía mucha envidia. Me decía a mi mismo, "mira, corren. Ellos pueden y a mi me duele". Y recordaba cuando yo era capaz de hacer eso, de correr como ellos. Me preguntaba si algún día volvería para mejorarlo. Cuánto tiempo más iba a tener que esperar para poder recuperarme y correr de nuevo con total tranquilidad. Volver a demostrarme que tengo la fuerza de voluntad, la constancia y la organización para volver a ser triatleta.

Hoy he vuelto a salir. He encajado en un larguísimo y ajatreado día 32 minutos de carrera. Y mientras corría, disfrutaba de mis pulsaciones, de mi respiración entrecortada y del sudor empapándome la ropa; pero sobretodo me acordaba de cuando conducía y los veía a ellos y a ellas y nada de esto era posible hacerlo sin dolor. No me olvido de lo cerca que estamos siempre de dejar de sentirnos vivos gracias a la ausencia de ese dolor que me atormentaba el ánimo. Cuando estamos bien lo olvidamos rápido -quizás vuelva a hacerlo-, pero hay entrenos en los que es necesario dar las gracias al acabar por poder sentir lo que he sentido hoy cuando he llegado a casa pensando en cómo será la siguente sesión y en poder escribir esta entrada.

Descartada una lesión grave en mi espalda

Ayer fui al osteópata y vio el TAC de mi espalda. Parece ser que mi lesión se debe a una cuestión muscular. Nada de espondilolisis, fisuras, roturas o cosas por el estilo. Estoy con una alegría contenida, pues hasta que no obtenga el diagnóstico -y tratamiento- del reumatólogo el próximo diciembre no me quedaré tranquilo. 

Lo que más rabia me da es haber estados con dolores, que actualmente tan solo son molestias, desde el pasado julio para una cosa que se podía haber solucionado en pocos días o semanas... Un pinzamiento o contractura venido a más que me ha incapacitado para entrenar y me ha dificultado enormemente poder hacer con normalidad mis actividades diarias. Al final ha tenido que ser el paso eterno del tiempo, la paciencia y la resignación y ese autoconsuelo de "no hay mal que cien años dure" el que acabe curándolo todo. Eso y unos cuantos billetes azules de visitas al osteópata.

A pesar de que todavía sigo con alguna pequeña molestia y no estoy enderezado del todo, voy a empezar a entrenar de nuevo mientras todo va volviendo a su lugar en mi cuerpo. De manera muy suave y progresiva voy a empezar a sacarle minutos al reloj de donde sea para ponerme en forma y sentirme mejor a todos los niveles. Automotivarme de alguna manera y hacer algo ya, aunque supongo que todavía le quedan un par de visitillas al fisio. Esto no puede seguir así.

lunes, 31 de marzo de 2014

Acumulando que no es poco

Poco a poco voy pillando el ritmo a los entrenos. La rutina semanal y prácticamente diaria va encontrando huecos donde antes no los había. Y también la fuerza de voluntad. Tanto cabeza como músculos van desentumeciéndose de su largo letargo y empezando a planear juntos sus primeros lances competitivos. A la vez los primeros gramos de lastre acumulado se van quedando en las cunetas, caminos y piletas pero a un ritmo infinítamente más lento de lo que se aferraron a mi cuerpo. Es lo que tiene el metabolismo cuando se trata de eliminar reservas de energía acumulada en forma de grasa. La genética humana parece que aun no se ha adaptado al rápido desarrollo en materia alimenticia de la sociedad occidental y todavía añora tiempos pretéritos en los que nuestro exceso de peso podría ser garantía de supervivencia en épocas de hambruna. Se resiste a perderlo igual de rápido de lo que lo ganó. Por si acaso...

Voy rozando las 8-10 horas de entreno semanal y tocando las tres disciplinas. Aún todo es un poco caótico y de momento me conformo con sentirme un poco mejor sesión tras sesión y cabando nuevos cimientos deportivos con una cuchara. Pero mejor, voy mejor.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Los entrenos para el Challenge marchan de fábula

En agosto decidí meterme un intensivo de dos meses de entrenamientos de cara a llegar con la confianza psicológica suficiente a mi objetivo Challenge Barcelona Maresme de Calella 2013, y los entrenos marchan de fábula. No es que los llevase mal, pero a nivel mental me hacía falta ponerme en manos de un entrenador personal que me controlase los entrenos. Se merece una entrada aparte.

En estas semanas hay mucho de qué hablar, alimentación y suplementación deportiva, alguna competición entre medio, entrenamientos, transiciones, sensaciones y sesiones de calidad. Tengo que ir ordenando poco a poco todo, pero entre los entrenos, el trabajo y los demás compromisos a veces el blog ha de quedar relegado a un segundo plano. Pese a eso, sigo actualizando una o dos veces por semana.

Esta semana es de carga. Las sesiones son más largas y muy gratificantes. Hoy por ejemplo fueron algo más de 2 horas en bici con 3 series de 15' entre el 85% y el 90% para acabar transicionando 60' más con carrera sin forzar. Solo pido que las lesiones me respeten.

Seguimos sumando y seguiré explicando.

miércoles, 6 de marzo de 2013

La ducha hay que ganársela

Contando las veces que me ducho podría decir que el 95% de las veces que lo hago es porque antes he hecho deporte. Hacerlo casi a diario conlleva una consecuencia higiénica que los que no están atrapados en las garras del placer de las endorfinas solo podrán experimentar en contadas ocasiones: la hora de la ducha después del entreno. La mejor recompensa al esfuerzo y responsable de que se graben en nuestra memoria pequeños detalles que solo se viven ahí, y no hablo de las charlas y las risas con los compañeros de vestuario, que también, sinó de sensaciones personales. A veces esos detalles empiezan a disfrutarse desde mucho antes, como cuando estamos deseando acabar la sesión o la carrera y nos animamos pensando en la ducha homenaje que nos vamos a dar al llegar.

¿Qué me decís cuando aún agotados empezamos a sentir el agua, salada por el sudor, empezar a resbalar por la cara? O cuando nuestros pies o manos empiezan a entrar en calor después de una gélida sesión outdoor. Ese efecto relajante del agua fría en los músculos aún hinchados, la caliente que calma la respiración, que relaja y disminuye las pulsaciones. La que sale a casi 50ºC en pleno invierno, ducharse después de llegar manchados de barro, empapados por la lluvia. Sentir el agua resbalar por el cuerpo y pensar en ese pedazo de sesión de series que nos hemos metido entre pecho y espalda, hacerse un masaje en los gemelos o cuadriceps aprovechando que los enjabonamos, la fresquita de veranos infernales... Y cuando nos secamos ¿Qué? Ponerse ropa cómoda o el pijama y vaguear lo que quede de día...

Esas sensaciones que deja la post-ducha es el colofón final. A veces puede sobrepasar la mera consideración higiénica y convertirse en el premio que nos ganamos después del entreno o la competición. Pequeña recompensa que muchos creemos que hay que ganársela para disfrutarla.

lunes, 25 de febrero de 2013

Tiempo y motivación igual a mejores números

Esta temporada estoy muy contento con como está marchando en cuestión de números. Mi trabajo, o la falta de él, y la situación actual me permiten una mejor planificación y gestión de mi tiempo que repercute en las sesiones de entreno, sobretodo los fines de semana. La motivación juega otro papel importante, aunque esta, en realidad, se vea debilitada por la situación económica que por el momento no me permite poder inscribirme a todas las pruebas que me gustaría, con sus correspondientes desplazamientos o alojamientos, adquisición de material, nutrición, etc... Exprimo y optimizo los recursos al máximo. No olvidemos que el triatlón, el de larga distancia sobretodo, exige de bastante inversión económica...

Así que suplo ese insignificante handicap con dosis de optimismo fruto de la regularidad que acaba sumando unas cifras, cargas y volúmenes mucho mejores que en temporadas anteriores. Además, lo estoy haciendo con bastante cabeza, regulando mucho, en progresión y sin forzar la máquina, cosa que de momento me ha evitado molestias, sobrecargas o dolores. Todo está yendo según lo establecido, más o menos, segú explicaba en aquel post donde hablaba de como iba a estructurar mi primer macrociclo de duatlones.

Por poner ejemplos y si cuento desde el 1 de septiembre hasta el 25 de febrero.

Carrera: 623 Km (2011/12) y 663 Km (2012/13).
Natación: 47 Km (2011/12) y 53 Km (2012/13).
Ciclismo: 553 Km (2011/12) y 2825 Km (2012/13)
Total horas: 140 hs (2011/12) y 220 hs (2012/13). Aquí incluyo actividades como trabajo de fuerza, flexibilidad, rodillo, etc.

El mayor incremento, como se puede comprobar, ha sido en la bicicleta. Así que espero notar los efectos de todo ello una me empiece a poner el dorsal próximamente.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Ritual venusino

¿Tenéis alguna sesión de entreno en un día específico sin la que la semana no sería la misma? Yo sí. No es un secreto que para muchisimas personas el viernes es su día preferido, mucho más cuando se tiene la suerte de no trabajar el fin de semana, no es mi caso actual. Cosas de autónomo. A parte de esta predilección que tengo por el día que da comienzo al fin de semana hay un ritual que cumplo a rajatabla casi todos los viernes salvo contadas excepciones. Los viernes es el día de la tirada larga de run, el kilometraje varía dependiendo de la altura de la temporada, objetivos y el estado de forma, al igual que los ritmos pero suele ser una de las sesiones que más me satisfacen de mi rutina semanal. La ruta si estoy en Barcelona va de Gavà centro hasta el mar, Castelldefels y vuelta por el paseo marítimo. En Zaragoza sigo el Canal Imperial, camino a la Cartuja. Los viernes por lo tanto son sinónimo de correr más lejos que ningún día, ducharme y planear la noche, ir a tomar una cerveza con los amigos, darse una cena homenaje, irse a dormir más tarde. Aunque parte de ese ritual venusino también está en dejar la bici preparada para el sábado. Esa salida siempre cae.

sábado, 27 de octubre de 2012

Cambio de escenario

Cambio la brisa marítima por el cierzo. Cambio el rumor de las olas por el del aire meciendo las hojas de los árboles y los arbustos del camino. Cambio el olor a mar por el olor a rio. Cambio asfalto y hormigón por pista de tierra. Pero lo que más duele es cambiar las tias en bikini por las ovejas y las señoras mayores paseando al perro.

Sí, este es el cambio de escenario que he experimentado en mis salidas runneras. En lugar de correr paralelo a la costa ahora lo hago paralelo al Canal Imperial de Zaragoza, normalmente hacia el levante, hacia La Cartuja empezando a la altura del barrio de La Paz. Es el sitio menos transitado y el firme es de tierra. Aunque extraño, como no, el paseo marítimo de Gavà y Castelldefels y las montañas del Garraf. Normalmente los márgenes de los cauces de agua suelen ser bastante utilizados por los corredores. Son sitios sin desnivel y en muchos tramos discurren por pista de tierra, lo cual agradecen las articulaciones.

El Canal Imperial tiene sus cosas. Es un sitio tranquilo, sin transito, salvo bicicletas, paseantes con perro o sin perro, otros corredores, algún rebaño de ovejas, jinetes y de tanto en tanto un pescador de rio. No tiene demasiada sombra y los días con mucho sol de verano aquello es un infierno, pero también hay tramos con sombra (y desniveles), dejando los márgenes a la altura de Valdegurriana y adentrandose en el pinar. Hay algunas fuentes en el camino, también parques y esclusas. El tramo del que hablo no tiene luz artificial, pero dirección poniente pasa por zona urbana y se puede correr iluminado por farolas con el inconveniente del tráfico y algo más de masificación.

En fin, que correr por el canal ya se ha convertido en una costumbre a la que me he amoldado muy bien y un espacio del que disfruto entrenando. Seguro que les saco mucho partido.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Proceso de aclimatación

Cuando uno se cambia de casa cuesta un tiempo empezar a establecer de nuevo una rutina habitual de entrenos. Cuando se muda de casa a una ciudad próxima aún cuesta un poco más. Cuando se muda a 400 km donde se ha de iniciar todo un proceso de descubrimiento de lugares para entrenar e ir tejiendo una red social de personas con la que compartir algunas de las sesiones la cosa aún se complica un poco más. Yo estoy en ese último caso, aunque en una fase bastante avanzada. Las cifras semanales han empezado a asentarse y el ritmo de entrenos ya se parece bastante al que tenía en Gavà.

Para nadar no ha habido problema, hay una piscina a escasos 100 metros de casa, aunque los abonos son algo más caros que lo que pagaba en Gavà. Para correr tampoco he tenido dificultades, cerca de casa pasa el Canal Imperial y paralelo a él hay caminos y caminos de tierra que no me acabaré. Estos caminos tienen un inconveniente, que es que no tienen luz una vez cae la noche y a medida que los días se vayan acortando habrá que ir explorando alternativas.

El ciclismo es lo más complicado, pues para correr casi cualquier sitio vale y se puede hacer solo, para nadar tan solo una piscina. Pero para la bicicleta hay que saber por qué carreteras circular, qué rutas seguir y lo más importante, no perderse. Empezar ese proceso en solitario es difícil y da pereza. Encontré un grupo de cicloturistas del CC Aragonés y por el momento los fines de semana voy saliendo con ellos y explorando los alrededores.

Por lo demás las diferencias principales son el persistente Cierzo que no solo molesta sobre la bici. Luchar contra él corriendo también tiene miga. Hecho de menos la falta de macizos y sierras con concentración de puertos y desniveles más pronunciados que los de aquí, que son más sostenidos y están más desperdigados aunque por otro lado las carreteras son más tranquilas y solitarias en cuanto a tránsito pero también con el asfalto más estropeado. Pero sin duda lo que más se encuentra a faltar en los entrenos es la proximidad del mar... Sigue la aclimatación, a ver con qué me sorprendo.

lunes, 3 de septiembre de 2012

A ver si arranco

Tras el Extrememan de Salou del pasado junio la cosa en cuanto en entrenos ha sido irregular y escasa, sobretodo esto último. Lo único que ha conseguido subirme un poco la moral ha sido el poder haber hecho la suficiente actividad física como para no aumentar de peso.

En el agua nada. No he  nadado nada. El agua solo para beber, para la ducha, en la piscina recreativa y en la playa tomando el sol. A eso se suma que muchas piscinas climatizadas cierran en verano, lo cual solo beneficia el tener más excusas. En ciclismo 10 salidas en 3 meses y 850 km y de carrera 150 km en total...

Aunque en realidad no toda la culpa la tiene la pereza, ya explique que buena parte la han tenido, acabar los estudios de máster, mudarme de Barcelona a Zaragoza y, aparte de dejar toda mi vida a 350 km de mi actual casa, también dejar mi trabajo y abrir Moda y Pedal, una tienda online de ropa para el ciclismo urbano.

Todo esto ya ha ido asentándose. Los recados, prioridades y el cámbio de hábitos van tornando los ritmos de vida cada vez más rutinarios. A eso se suma la motivación extra que da el tener un nuevo objetivo marcado para bajar de 3 horas en maratón, entrenos de run que voy a seguir combinando con los de triatlón.

Todo esto empezó a pasar el viernes. Me sacudí el polvo a conciencia y fua correr descalzo unos 45 minutos. Al dia siguiente hice 60' con zapatillas normales a 4:35 y ayer domingo hice mi primera salida en bicicleta por Zaragoza, 100 km en 3:30 horas sufriendo el cierzo y con una grupeta que acabo de conocer.

Si nada lo impide, ahora que todo el mundo ha vuelto ya al trabajo y abierto las piscinas (aunque yo he seguido trabajando todo el verano) empezaré también a mover los brazos y a volver a aprender que era aquello de nadar.

miércoles, 18 de julio de 2012

Inactivo, no

Siento no haber avisado antes. Hace tiempo que no entro, ni escribo ni leo a los demás bloggers. Excusa, la de siempre, falta de tiempo. La vida da vueltas y en esta época de crisis surgen muchas dificultades económicas que solo pueden salvarse con auténtico espíritu de superación. ¿Qué ha sido de mi vida y cuales son los pretextos de mi ausencia por aquí durante estas últimas semanas? 

Dejo aparcado un trabajo fluctuante de maestro de educación física en la escuela pública, pues tal y como están las cosas casi me sale más a cuenta. Me enfrasco en un proyecto relacionado con el ciclismo del que por supuesto informaré mediante este escaparate. Voy a reemprender además mis trabajos como periodista freelance (si alguien tiene faena aquí estoy). También he acabado por fin mi Máster en Sociedad de la Información y el Conocimiento que tantas horas delante del ordenador me ha hecho invertir a cambio de entrenos. Cambio de aires. Me mudo lejos del mar, a unos 300 km tierra adentro para volver, si todo sale bien, en menos de un lustro.

Poco tiempo para entrenar, unas vacaciones por el sur y 2500 gramos más de peso. Ilusionado por reemprender la ritualística de horarios, proyectos y rutinas que encajen como las piezas de un puzzle los minutos y las horas de mi vida de la manera que más pueda aprovecharla.

He estado ausente del blog un tiempo. Pero vuelvo. Vuelvo a escribir para mi mismo y para aquellos que de vez en cuando tienen a bien echar un vistazo a mis inquietudes y visicitudes vitales y deportivas. Intentaré corresponder en lo posible.

miércoles, 30 de mayo de 2012

All the fish is sold: Las cifras

Está ya todo el pescado vendido. Semana de tappering. Nada planificado salvo la cita del próximo domingo en Salou. Alguna carrerita para arrancar a sudar, un poco de natación y 50 km por las costas de Garraf para engrasar la cadena.

El año pasado, con mi primer Ironman, hacer balance de mis volúmenes de entreno me dejaba mucho más tranquilo para afrontarlo. Tomando como referencia los seis meses previos a la competición estas son las diferencias entre una y otra temporada.
  • Horas de entreno: 234 hs (9,75 semana) / 205 hs (8,5 semana)
  • Ciclismo: 2724 km / 2210 km
  • Natación: 87.000 m / 45.000 m
  • Carrera: 754 km / 545 km
He de confesar que antes de sacar las cuentas creía que la diferencia iba a ser mucho más alta. No obstante, ésta sigue siendo considerable y me hubiera gustado que en lugar de negativa hubiera sido positiva, pero solo por el hecho de que ya voy a tener suficiente con martirizar mi cuerpo en el IM de este domingo, he preferido autogestionarme mediante este escrito para ver esas distancias desde la mejor perspectiva.

Me consuelo pensando que no hay tanta diferencia en cuanto a total de horas invertidas, aquí suman muchas el rodillo y el trabajo de fuerza y flexibilidad. Apenas 20 horas de diferencia entre años o lo que vienen a ser un par de semanas de entreno. La falta de kilometraje en bicicleta lo he compensado con horas de rodillo, muchísimas más que el año pasado. En la natación admito que me he columpiado muchísimo, pero hay que tener en cuenta de que la ventaja aquí viene por haber asistido a clases de mejora en la técnica que espero ayuden a compensarlo todo. Y por último, en la carrera a pie he sufrido una lesión en la cintilla iliotibial de la que poco a poco estoy saliendo y recuperando la chispa habitual.

Así que, con esa visión positiva, a por todas al Extrememan.

domingo, 20 de mayo de 2012

Pequeña dosis de confianza

Hay un punto de optimismo en esta entrada, una dosis de confianza que me hace ver todo con mejores ojos. Esta semana he conseguido acumular casi 40 km de carrera a pie sin dolor en la rodilla. Eso sí, hasta que no llevaba corriendo unos 15 minutos una pequeña molestia insignificante siempre estaba presente. He podido hacer un entreno de series en pista con 3x2000 a 3:40, una tirada de 12 km a 4:15 de media y una larga de 16 km a 5:10 un día después de 155 km en bicicleta. Se puede decir que las aguas estan volviendo a su cauce, con el tiempo justo. No es una victoria definitiva, la lesión de la cintilla es muy traicionera y suele estar durante mucho tiempo en estado latente, así que nunca se sabe.

Se acerca el objetivo principal de este año, el que va a ser mi segundo triatlón en distáncia Ironman, el Extrememan del próximo 3 de junio en Salou. Ya está a la vista, tan solo quedan dos semanas y de aquí a catorce días espero estar agotado y tirado en el sofá, convertido de nuevo en Finisher y satisfecho por el papel hecho sea cual sea el resultado.

Como ya he venido diciendo por aquí esta temporada entre mi lesión en la cintilla, la falta de tiempo, los compromisos, la universidad, el trabajo y un par de enfermedades de las de estar en cama me han hecho entrenar mucho menos de lo necesario. No sé hasta qué punto ha sido mi culpa, por no haber sabido gestionarme y aprovechar mejor el tiempo o simplemente haber renunciado a perderlo en cosas improductivas. Y eso en parte me atormenta, me hace tener cierto sentimiento de culpa que espero disolver una vez cruce la meta en Salou orgulloso y satisfecho de mi mismo y de los que me han dado ánimos.

Última semana de entrenos la que me espera, el reprise final antes del tappering y de hacer balance de estos últimos seis meses de preparación.

 
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