Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible
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domingo, 6 de abril de 2014

Agujetas de nadar

Hacía tiempo, mucho tiempo, tanto que ni lo recuerdo que no tenía agujetas de nadas. Pequeñas molestias musculares que no son fruto de haberme pasado los días haciendo metros y más metros sin parar. Todo lo contrario. Acumular simplemente lo mismo que hace unos meses era la rutina semanal ahora se ha traducido en agujetas que poco a poco ya van desapareciendo hasta que ya cueste mucho más volver a sentirlas de nuevo simplemente porque el cuerpo empieza a acostumbrarse.

Volver a sentirlas me hace sentir contento. Notar que estoy trabajando y que todo se empieza a engrasar y a funcionar. Bien.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Primer día de nado desde octubre

Mi suave reentrada a los entrenamientos me ha visto hoy en bañador por primera vez desde octubre. La curva de la barriga sobresale algo más por encima de él que en aquel entonces. Es uno de los puntos a tener en cuenta para volver a entrar en el neopreno... Reducir esa curva.

Han sido tan solo 1.200 metros. He perdido técnica. He perdido fondo. He perdido mucho. Pero lo importante ahora mismo más que el entreno en si, es ir asentando una rutina psicológica y habituando de nuevo el cuerpo al medio acuático, sentir las sensaciones de nuevo. Unas pocas sesiones más y todo irá volviendo a la normalidad.

Seguimos.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Hoy he nadado como Marc Spitz

Durante los meses de julio, agosto y parte de septiembre desplazo mis entrenos de natación a una piscina de verano de las de toda la vida. A falta de otro tipo instalaciones municipales, es la única opción que nos queda a los que vivimos en Zaragoza y queremos seguir entrenando. Por suerte la piscina es de 50 metros y habilitan un carril para el nado separado de los bañistas durante varias horas de lunes a viernes. En determinados momentos del día realmente es muy cómodo nadar allí, apenas hay gente y entrenar en una piscina olímpica cunde mucho más, es más entretenido y da la sensación de que las sesiones pasan más rápido.

Hoy precisamente era uno de esos días soñados por muchos triatletas y nadador. Encontrarse la piscina sola. Eran las 15:00 y en ese carril solo había un cuerpo flotante con forma de señor mayor que se desplazaba a la velocidad de las amébas. De esos nunca faltan en cualquier pileta. Para mi que los echan con el cloro al agua...

El caso es que hoy estaba contento porque también iba a estrenar mi pullboy y mis palas. En ese sitio no hay material de ningún tipo para los nadadores. Miro dentro de mi mochila. Remiro y rebusco. Las gafas no estaban... Decepción y rabia. Se me ha pasado por la cabeza no entrenar, pero ¿Como iba a dejar pasar el gozo de estrenar nuevo material y encima nadar con tan solo un obstáculo móvil en toda la piscina?

Así que al agua sin gafas y a pelo. Como Marc Spitz. Y no lo digo porque sea igual de bueno que él, no. Y si alguna vez os insinúan algo parecido, no les creáis. Lo digo porque en su época, se nadaba sin gafas. Si ese tipo pudo batir decenas de récords y ganar 2 oros, una plata y un bronce en México '68 y siete oros más en Munich '72 con los ojos llenos de cloro, no creo que hubiera ningún problema en que yo nadase unos metros en las mismas condiciones

1700 metrillos al final y sin molestias ni picor de ojos. No es cómodo, no os lo voy a negar, pero al cabo de un rato te acostumbras y en cualquier caso hubiera sido mucho peor abortar el entreno por un olvido tonto. Hoy he sido como Marc Spitz por un día, aunque para alivio de mi novia, no pienso dejarme bigote. Por el momento...

martes, 23 de julio de 2013

Sesiones en aguas abiertas

Durante estos días de vacaciones mis entrenos se han visto reducidos a la mínima expresión. Como el plan diario suelen ser varias horas de playa, con el mar y las boyas todo el día delante, nunca faltan las gafas de natación en la mochila y algunos largos para desentumecer los músculos de toalla y hamaca. Voy sumando metrillos en el mar a falta de competiciones que me hagan nadar aguas abiertas, después del intento fallido de este domingo en Andorra. Normalmente hago unos cientos de metros desde Gavà a Viladecans o a Castelldefels y vuelta resiguiendo la costa, unos 30 a 50 minutillos a lo sumo. El agua parece una sopa, el neopreno y el gorro sobran y por suerte las medusas este año no han tenido mucho protagonismo.

lunes, 1 de julio de 2013

Es difícil nadar en verano en Zaragoza

Supongo que serán las visicitudes económicas, pero se hace difícil creer que durante los meses de julio y agosto todas las piscinas climatizadas públicas de Zaragoza estén cerradas. Todas, excepto una, y que precisamente funciona con una mecánica diferente a todas las otras, con distintos precios y accesos, por lo que mi abono habitual no es útil. Cuando vivía en Gavà siempre mantenían una de las dos piscinas cubiertas abiertas, así se podía entrenar. En cualquier caso, viviendo en la costa la solución ideal era ir a hacerse unas boyas a la playa. Aquí, en Zaragoza hay seis piscinas, cinco cerradas ahora mismo y los sitios para nadar en aguas abiertas no existen. La cantidad de carriles destinados al nado se reducen casi hasta la extinción.

La solución que me queda para poder seguir nadando es adaptarme a unos reducidos horarios y carriles que se habilitan en las piscinas de verano. Así que por lo que parece tendré que cambiar también mis rutinas de entreno vespertinas, aunque esto, en última instancia provocará una disminución de metros acumulados en el agua. Habrá que compensar con las otras disciplinas.

jueves, 7 de marzo de 2013

La fauna del cloro o las personas que nadan.

En esa meta mía recurrente año tras año de darle duro a la natación, estoy en una racha muy regular de acumulación de sesiones que espero que dure mucho. De momento ahí sigue. Y en esas que para evitar las aglomeraciones en los carriles de la piscina voy testeando acudir en distintas franjas horarias para adivinar en cual de ellas hay menos gente y nadar más a gusto. 

Nadar es uno de los deportes más completos y menos lesivos que se pueden practicar. Todo el mundo ha escuchado aquello de "nadar va bien para todo". Es por eso que al ser un deporte tan intergeneracional y recomendado para todos da pie a que se suela coincidir siempre con distinta fauna que se mueve, contorsiona, nada, flota, bucea y existe en los distintos carriles. Es la fauna del cloro. A saber:

1. La divina senectud: Nunca fallan. Da igual que vayas a la piscina por la mañana temprano cuando abren, a la hora de la siesta, al cerrar. Siempre te encontrarás señoras y señores mayores nadando. Algunos no nadan, sinó que se mueven como amebas, como medusas o como bolsas de plástico arrastradas por la corriente. A veces ocupan todo el ancho del carril sobretodo si nadan espalda. Muchos usan churros o cinturones de flotación. Otros van sin gafas y con la cabeza fuera del agua. Suelen parar en el borde largo tiempo entre piscinas. Les gustan los gorros de tela y el mismo bañador que usan para ir a la playa. Su posición en el agua cuando avanzan a veces adopta una postura más cercana a la verticalidad que a la horizontalidad.

2. Los escolares: Cursillos de niños y niñas de todas las edades escolares, fuera o no de ese horario. Nadan con mucha frecuencia de brazada y patada. Algunos seguro que se mean en la piscina. Muerden las tablas, los pulls y los churros. Siempre hay dientes marcados en ellos. Nunca salen del agua por las escaleras. Corren por fuera. En la fila no se saben estar quietos. Se dan en la cabeza con las tablas o se molestan con los churros. Gritan en lugar de hablar. Sus monitores y monitoras también. Su estilo de nado favorito es el del perro y saltar al agua de palillo. Tragan agua y tosen.

3. Los de los cursillos: Suelen estar compuestos casi siempre por mujeres de mediana edad entre las que se cuela algún señor. Hay distintos niveles y sus detalles característicos en el estilo son muy variados desde el punto de vista individualizado. Sus monitores les hacen ejercicios muy variados y divertidos. A veces con música. Suelen aprovechar las clases para relacionarse y hablar mucho, cuanto más se hable mejor. Llegan con mucha antelación a las clases para hablar y al acabar la clase a veces se van a tomar juntas un café para seguir hablando.

4. Los picaos: En su mayoría hombres y chavales jóvenes que no suelen ir a la piscina con regularidad. Pueden venir solos o en grupos de hasta tres personas. Se pican entre ellos o con los que tienen en las calles de al lado en una especie de carrera no declarada. Pero cuando llevan unos 25 o 50 metros se paran mucho rato en el borde para respirar. Al final casi están más tiempo parados que nadando a ráfagas. Después se van a la zona de los chorros o a la de spa si la hay. Muchas veces usan el mismo bañador que el de ir a la playa.

5. Los motivaos: A veces vienen con su sesión preparada en un papelito. Suelen ir solos para que no les moleste nadie o como mucho con alguien que vaya a lo mismo que ellos: A entrenar y no a pasar el tiempo. Son de los pocos que usan el segundero de colores de las piscinas. Hacen muchas series y tienen un estilo más depurado que los de su alrededor pero si no fuera por esa motivación en realidad podrían encajar en cualquier otro grupo o simplemente no irían a nadar. Se paran poco. Es de los que suelen hacer ejercicios de calentamiento y estiramiento. Los demás nadadores pueden percibir a estos deborapiscinas como un estorbo porque no dejan de doblarles y eso puede hacerles sentir incómodos.

viernes, 18 de enero de 2013

Entre 19 a 21 brazadas en un año.

¿Cuantas brazadas se dan por cada largo de piscina de 25 metros? De diecinueve a veintiuna brazadas. Eson son mis modestos números. En este blog escribo muy poco sobre natación. Quien me conozca sabe que no es mi mejor disciplina ni precisamente la que mejor y más entreno. Cada temporada me propongo los mismos buenos propósitos, aprender a nadar bien, entrenar la técnica, hacer más volumen, ser más regular... Y lo cierto es que nunca acabo satisfecho del todo, aunque por otro lado reconozco que hago pequeños avances que consiguen mantener a flote mi motivación.

El año pasado hice unas clases de natación con Tere Fullana, en tfSwim. Les saqué un provecho increible, no tanto porque me haya convertido en un delfín, sinó porque me ayudó a comprender los conceptos técnicos básicos. Saberlos aplicar es más complicado pero saber qué es exactamente lo que no se hace bien es el principio para mejorar. Corregir los malos vicios es muy lento, cansa y exige una regularidad que no siempre tengo.

Mis cifras por aquel entonces eran mucho peores. Llegaba a hacer de 25 a 27 brazadas por piscina como media. A día de hoy, he conseguido marcarme algun largo con 16, pero lo normal viene siendo de 19 a 21 en las series. Pese a ser una marca aún no demasiado buena, como mínimo he visto una progresión. Esto es lo primordial porque en la natación, el deporte, o cualquier faceta de la vida, verse estancado o empeorar es lo que más desanima. Aún queda mucho qué nadar, mucho que mejorar. Bajar un par de brazadas sería bueno, pero si consiguiese tener las mismas aumentando la velocidad y retrasar el cansancio, que es cuando empiezan a aparecer los errores en la técnica, sería aún mejor. Es lo siguiente.

martes, 8 de mayo de 2012

Libro: Inmersión Total

Si se hiciese una encuesta a una muestra significativa de triatletas sobre la disciplina que peor llevan sin duda alguna el sector de agua se llevaría la palma. Muchos como yo le ponemos empeño año tras año para conseguir progresar unos escasos segundos o brazadas. Demasiado esfuerzo a veces muy poco recompensado. En la obvia búsqueda de fórmulas mágicas que nos ayuden a mejorar un poco más en la natación encontré "Inmersión Total" de Terry Laughlin. No vais a convertiros en un Phelps pero estoy seguro que os va a ayudar a entender bastantes cosas, a veces demasiado obvias, para conseguir nadar más cómodos o como mínimo intentarlo. Puede ser un paso previo si os queréis apuntar a clases de técnica de natación o descubrir nuevos ejercicios.

El libro ha tenido bastante éxito entre triatletas y nadadores de larga distáncia aunque tiene pasajes que se hacen bastante aburridos, pesados y prescindibles. Se pueden encontrar seminarios, clases, conferencias y clínics con una simple búsqueda en Google. También circula un DVD con videos explicativos con diferentes ejercicios.

domingo, 22 de enero de 2012

Mejorando al máximo la técnica de natación

Los que más o menos siguen el blog, o si no os lo digo yo, saben que mi capacidad nataroria es lo que más me limita en triatlón. Desde que empecé en esto, allá por el 2009, cada nueva temporada me propongo mejorar esta disciplina. El hecho es que siempre empiezo con ganas pero me acabo desinchando a medida que pasan los meses. Me desilusiono al ver como hay progreso, pero no el suficiente. Lo máximo que había conseguido mejorar era apenas unos segundos en el test de 100 m. atribuible seguramente al aumento de la capacidad muscular. También he mejorado en conseguir nadar durante más tiempo igual de rápido pero cansándome menos. Eso es todo. Y al verme prácticamente estancado al final siempre lo dejo.

Esta temporada no va a ser así y por eso al fin decidí invertir en unas clases de natación. Estaba indeciso si hacerlo o no porque las vacas flacas le hacen a uno apretarse el cinturón más de la cuenta, pero la verdad es que me ha merecido la pena y he preferido recortar gastos por otros lados. 

Creia que nadar mejor de lo que NO lo hacía era difícil pero ahora veo que no  es imposible. Hace poco que he acabado un pequeño curso de cinco clases de natación con TFSwim, tutorizado por Tere Fullana. Los efectos son inmediatos. En mi primera clase de 1h conseguí reducir 7 brazadas en un largo de 50 metros. Lo mejor es que después se pueden practicar esos ejercicios por tu cuenta y seguir desaprendiendo todos los vicios pasados y aprender a nadar, que básicamente era lo que a mi me hacía falta, aprender a nadar. El proceso de asimilación es muy largo. Cuesta acostumbrar de nuevo los músculos.

Al finalizar las 5 sesiones he mejorado hasta 16 brazadas en cada largo de 50 metros. Aún queda muchísimo por hacer y lo peor de todo es acostumbrarse al nuevo estilo, porque voy bastante más lento que antes en distancias largas, aunque el potencial y el margen de mejora es mayor. Pero cansa muchísimo y si antes me hacía sin problema cualquier distancia ahora cuesta mucho más. Se trata de conseguir que todos los movimientos se conviertan de nuevo en mecánicos y que la musculatura se acostumbre y poco a poco, hasta que consiga fatigarme cada vez menos. Es el proceso más largo, pero como mínimo las bases y la teoria ya está mucho más asentadas. La diferencia entre el primer y el segundo video es evidente, aunque aun con mucho margen de mejora...


miércoles, 19 de octubre de 2011

Mis Zoogs Predator

Creo que no existe una marca y modelo de gafas de natación que más adictos tenga que las Zoogs Predator. Por lo que veo en mi entorno de entreno, competiciones y leo por los blogs, existe mucha, muchísima gente que se declina por estas gafas. Antes de descubrirlas yo había probado con las Speedo y las Arena pero una vez me puse las Predator nada que ver. En las otras me acababa entrando agua o molestándome en alguna parte, más aún cuando se nadan distancias largas o en aguas abiertas. Recuerdo aún el suplicio que supuso para mi tabique nasal nadar con unas Arena durante los 3000 metros del XXV Triatlón de Guadalajara y siempre que subía a la bici iba con algún ojo colorado de el agua que me entraba. Fue probar las Predator y adiós a esas complicaciones. Valen la pena. Los precios suelen estar rondando los 20 euros, dependiendo del tipo de lente que se quiera. Yo tengo un par, unas polarizadas para las competiciones o exteriores y otras para entrenar en interior, con unas lentes de esas que dan la sensación de tener más luz que la que hay en realidad.

Quizás el punto que peor llevan es su fragilidad. Suelen ser muy sensibles y proclives a partirse en dos por la zona del puente de unión que pasa por encima de la nariz, incluso a veces cuando apenas se han utilizado. A mi mismo me dejaron tirado por ese motivo hace un tiempo, justo antes de empezar una competición en Calafell, así que si competís con Predator nunca os olvidéis de llevar unas gafas de repuesto por si acaso.

miércoles, 26 de enero de 2011

Metiéndole metros al agua

Lo que peor llevo en el triatlón es sin duda la natación. Esto hace que las sesiones de agua sean las menos motivantes a la hora de entrenar. Desde que empecé en esto no he mejorado tanto la velocidad como la capacidad de nadar igual de deprisa pero cansándome menos. Con la mirada puesta en el IM de Zurich 2011 me he propuesto seguir mejorando, pero ambas cosas por igual, velocidad y resistencia. Pero sé que en realidad ésta mejora apenas va a suponer un pequeñísimo mordisco en el crono final del IM. Por mucho más rápido que nade, ganar a lo sumo 15 o 20 minutos (siendo optimista) en los 3,8km en el tramo de natación en una carrera en la que el tiempo de corte está en 16 horas tampoco es demasiado. En realidad lo que me importa ahora mismo es sumar metros, hacer sesiones con técnica, sesiones de trabajo de fuerza y sesiones con tiradas largas y sin parar. Todo esto con miras a aumentar la confianza y sobretodo la seguridad en mi mismo. A estas alturas de la temporada he nadado prácticamente el doble de metros que la temporada anterior por las mismas fechas. Todo es cuestión de seguir manteniendo esta motivación unos cuantos meses más.

sábado, 17 de julio de 2010

100 km en remojo

Con el entreno de agua que completé ayer viernes, superé la barrera psicológica de los 100 km nadando desde que puse en marcha mi acumulómetro particular a principio de esta temporada. 100 km en los que he invertido un total de 55 horas entre entrenos y competiciones. Para mi escaso nivel en el líquido elemento superar esa barrera supone un paso adelante. Un paso en el que mi nivel en esta disciplina no se puede decir que haya mejorado gran cosa aunque como mínimo en las competiciones ya no me descuelgo del grupo y siempre tengo algunos pies que seguir. En el area de transición me da la sensación que cada vez veo más bicis colgadas en las barras cuando salgo del agua. Pero lo que he notado, básicamente, es que sigo nadando igual de lento pero me canso menos y ya no me suponen tanto respeto las distancias de las pruebas, pese a que siguen siendo un handicap importante para mi. Lo siguiente supongo que será nadar más rápido y cansarme lo mismo. Pues nada, a seguir nadando, practicando y mejorando la técnica.

martes, 8 de junio de 2010

Els dimarts al mar

Fa unes setmanes que els dimarts és el dia d'anar a nedar al mar. És una sort tenir la platja a només 5 minuts de casa i poder practicar amb el neoprè en les mateixes condicions que a la competició. Les boies que delimiten la zona de navegació ja estan col·locades i el temps es comporta. Practiquem l'orientació i acostumem el cos al balaceig de les onades. Ens retirem les algues de la cara i esperem amb terror l'arribada de les meduses. Avui, uns 50 minutets en remull.

martes, 9 de febrero de 2010

Semana 13, agua

Cómo ya comentaba en la entrada de la semana de entrenos pasada, ésta no se preveía con el mismo volumen. Sin embargo he encadenado 4 sesiones con una duración no muy grande, 5 horitas pero bien aprovechadas, tres entrenos de natación y uno con series en pista. 8000 metros de agua en total pero con dos de los tres entrenos nadando 2500 y 3000 metros sin parar, rompiendo barreras mentales para afrontar el B de Banyoles sin miedo y de paso coger agujetas en los hombros. Sé que no es lo mismo una piscina que un lago, y nada tiene que ver un bañador a un neopreno, pero como mínimo mi cabeza sabe que es capaz que poder nadar esa distáncia de un solo tirón sin necesidad de sufrir excesivamente. Nunca antes lo había hecho. Contento por haberme metido de lleno estos días en la disciplina que más floja llevo. Ha sido una buena inyección de confianza.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Para nadar mejor

Esta es mi nueva adquisición, un traje de neopreno Orca Apex 2. Es de segunda mano, algo más ajustado de presupuesto para empezar a nadar por aguas abiertas cual delfín deslizándose entre las olas. Ahora solo me queda la bicicleta...

jueves, 3 de septiembre de 2009

Empiezo a notarme un poquito mejor

Esta semana las horas dedicadas al entreno ya empiezan a ser algo más acordes con lo que estaba acostumbrado, y vaya si se nota, aunque ya se sabe que pasar de 0 a 100 es mucho más rápido que de 100 a 200 pero creo que voy en la buena linea. He perdido un kilito ,de esos que me sobran tras el sedentarismo vacacional, solo gracias al entreno.

Ayer hice mi primera sesión de spinning después de todo un verano sin subirme a ningún tipo de bicicleta y doblé antes con la natación e iba algo más suelto. En el entreno de running series de hoy he hecho el 1000 m más rápido a 3:45 y el más lento a 4:05 y me he notado menos ahogado que la semana pasada, así que ya va quedando menos para empezar a pensar en hacer algo.

sábado, 18 de abril de 2009

La barrera del agua

Hoy me he tirado a la piscina dispuesto a superar por primera vez en un entreno la barrera psicológica de los 3000 metros. Y así lo he hecho, uno de mis intentos por mejorar en la disciplina que peor llevo.

Ésta semana he acumulado volúmenes de entreno que me han dejado satisfecho. Tan solo tomé un respiro ayer viernes, para echar un partido a frontenis con los colegas. Y para rematarla, mañana 35 km de btt en la VI Pedalada Ruta del Senglar de Balsareny.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Mejorando, pero poco

Hace cuatro semanas que hice un test de 400 metros en la piscina. Aquello fue pésimo en cuanto a tiempo. Hoy he vuelto a repetir la prueba, ésta vez tomándome yo mismo el tiempo. Continúo con una mala marca, pero como mínimo no es peor que la anterior. He mejorado 20 segundos. Ahora ya nado a 9:42 el 400. Cuando lo repita con el entrenador presente espero hacerlo mejor e ir acercándome poco a poco a marcas que me satisfagan algo más. Siempre avanzando.

El martes lo pasé en blanco y el lunes prové de nuevo mi rodilla y mis plantillas nuevas. La segunda vez que corría en un mes. Esta vez dos tanditas de 15 minutos a trote con estiramientos en medio. Tuve buenas sensaciones, pero aún no me garantizan ni el 75% de mi rendimiento. Pese a todo mañana voy a intentar hacer el test de Cooper. Antes me prometo a mi mismo parar a la más mínima molestia, pero almenos me gustaría poder empezar a tener referencias de mi rendimiento.

PD. No hay nada que desee más ahora mismo que dejar de escribir sobre mi rodilla en este blog.

domingo, 8 de marzo de 2009

Recuperando volumen el fin de semana

Después del miércoles y jueves sin entrenar, el fin de semana no esperaba pasármelo en blanco.

El viernes me reencontré con la carrera. Tras estrenar las plantillas el miércoles, y después de tres semanas sin correr, troté un cuarto de hora por el césped del estadio de atletismo. La rodilla no me dolió para nada, pero por la noche notaba una pequeñita molestia. Iré acostumbrándola poquito a poquito, estirándo bien y musculándo la zona. Justo esto último fue lo que hice después, meterme en el gimnásio para una sesión de piernas.

El sábado más gimnasio. Aprovechando que ese día no hay tanta gente, me explayé un poco más y aproveché para tonificar pecho, espalda. Cuando terminé fui a la piscina a hacer el entreno que tocaba ese día. Dos mil metros en total.

Y hoy domingo, el entreno más divertido de todos. Una ruta circular en btt de 50 km. por todo el Parque del Garraf, desde Gavà, pasando por Begues, llegando hasta el monasterio budista de la Plana de Novella y bajando hasta Castelldefels para volver resiguiendo la costa en llano.

domingo, 22 de febrero de 2009

Domingo en remojo

He sustituido el entreno de bicicleta de hoy por el de natación, que debería haber hecho ayer. Todavía estoy demasiado verde como para completar un entreno normal de natación de los que pone nuestro entrenador. A no ser que quiera acabar como Filípides.

El de hoy debería haber sido de 500 m. estilos + 10 series de 150 m. con 25" de descanso + 300 metros suaves + 12 series de 50 m. con 15 " de descanso + 500 m. de técnica + 300 m. suaves. Empezad a sumar piscinas y os daréis cuenta de que para un tio que apenas lleva nadando con asiduidad un mes esto es una burrada y más teniendo en cuenta el volumen de entreno semanal que llevo acumulado. Así que pongo más enfasis en mejorar mis puntos débiles en la natación, como son mi técnica y en concreto la frecuencia y continuidad de mis brazadas. En cuanto a la cantidad de metros me he contentado con completar la mitad.

Las sensaciones de hoy han sido mejores que las de mi última sesión de natación en cuanto a mi técnica. Me he visto mucho más suelto y rápido, aunque algo más fatigado en general. La intensa semana de entrenos a la que mi cuerpo todavía no se ha habituado digo yo que tendrá algo que ver.

La recompensa de final de semana ha sido el jacuzzi y la sauna de vapor. Y después del entreno un aperitivo con una cervecita con limón bien fria. Típico de un domingo soleado.

Mañana fiesta en el trabajo, lo bueno de ser maestro... Así que dependiendo de cómo me encuentre quizás haga sesión doble.

 
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