Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible
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lunes, 30 de enero de 2017

Mitja Marató de Sitges 2017. La crónica

*Foto de Miriam

Vaya 2017 que llevo. Qué poquito he entrenado y cuantas excusas me he puesto para no pasar frío evitar el buen tiempo. El bucle infinito del procastinador deportivo. Menos mal que a pesar de todo he tenido una buena alegría en la Mitja Marató de Sitges que corrí la semana pasada, el 15 de enero. Y digo alegría porque sin habérmelo planteado corrí mejor de lo que los entrenamientos me chivaban.

Resulta que entré en meta con 1:32:09 y no le di mucha importancia. El hecho estaba en que como apenas he competido en los últimos años ya ni me acordaba de cuales eran mis tiempos, no tenía referencias. Repasando entre mis registros de competiciones al final resultó que ese 1:32 es, de hecho, mi tercera mejor marca en medio maratón.

Lo mejor fue que unos 11 meses antes, en la Mitja marató de Gavà el tiempo fue de 1:41 por lo que la mejora ha sido de unos espectaculares 9 minutos entrenando casi lo mismo.

Mitja marató de Sitges 2017. La crónica

Tiempo real: 1:32:09 // Ritmo: 4:23 // Posición en la general 345

La intención en esta carrera, como vengo haciendo en las últimas competiciones, no era ir a reventar ni dar lo máximo de mi. La explicación es simple. Como hace tiempo que no compito de manera regular ni me exprimo al máximo no sé cual es mi capacidad de aguante. Por eso prefiero ser prudente en los ritmos y guardarme un poco, no vaya a ser que me venga el bajón a media carrera y entonces la fastidiemos.

Yo creía que era capaz de bajar de 1:40, eso seguro. Y también quería intentar probar si era capaz de correr a un ritmo de 4:30 el km (1:35 h). Y para eso salí pero ocurrió que durante los primeros kilómetros mis piernas iban muy bien y mis pulsaciones también. Pasaba los kilómetros por debajo de 4:10 durante el primer cuarto de la prueba y después me mantuve por debajo de 4:20. No estaba seguro si esos ritmos me iban a pasar factura más adelante y temía por ello pero me consolaba el ir haciendo un buen colchón de minutos por si venía la pájara. Eso que me llevaba.

*Foto de visitsitges.com

Yo estaba sorprendido porque hasta el kilómetro 17 he de reconocer que el cuerpo aguantó muy bien y que hasta ese momento el ritmo medio era de 4:17. Pero en el 18 ya no fue tan fácil. Esquivé al tío del mazo pero incluso así me hizo bajar el ritmo bastante. A pesar de apretar los dientes ahora el esfuerzo no era para correr más deprisa, sinó para no correr más despacio. Se pasaron lentos esos últimos 3.000 metros pero llegó la recta de meta, el sprint final y la sorpresa en la meta.

Como conclusión está el poder citar a aquel y decir "que no estamos tan mal" y el consolarme con ese tiempo como compensación psicológica por no haber entrenado durante la semana.

martes, 6 de diciembre de 2016

De clic fácil, apuntándome a un montón de carreras

Aprovechando este largo y sostenido periodo de entreno regular era tan solo cuestión de tiempo que empezara a engorilarme apuntándome a distintas pruebas de las que tenemos por aquí cerquita. Así que mi mano se ha vuelto de clic fácil y no me ha quedado más remedio que ir apuntándome a competiciones para volver a revivir que es eso de ponerse regularmente un dorsal y de paso también aprovechar la competición para probarme en los ritmos más altos.

Lo más inminente es La Sansi de Viladecans, así, a la brava, este mismo domingo 11 de diciembre. Mi intención es hacer un 10K algo ligero de ritmo, o sea, para comprobar lo que puedo aguantar. Fue aquí donde hice hace ya bastantes temporadas mi mmp en 5K aunque no volveré a repetir la distancia.

La segunda prueba es la clásica Cursa dels Nassos de Barcelona el 31 de diciembre por la tarde para ir haciendo sitio a las uvas. Una carrera que ya he corrido en varias ocasiones y que me hace mucha ilusión volver a repetir. Además, con los resultados de La Sansi de Viladecans podré jugar un poquito para saber si aguantaría o no.

El 15 de enero de 2017, con el nuevo año, correré la Mitja Marató de Sitges, otra de las pruebas que he corrido en varias ocasiones. Lo haré casi un año después de mi último medio maratón en Gavà, así que la intención será la misma que con los 10K de esta semana, comprobar lo que puedo aguantar y tener una primera referencia de tiempo. Años atrás iba a correr esta carrera en bicicleta desde casa y después vuelta por el mismo camino pero creo que este año no lo haré...

El mismo mes de enero, el día 29 estoy apuntado para correr el Duatló de Granollers en el circuit de Montmeló. Recuerdo la prueba con especial cariño porque competí en la primera de las ediciones, cuando llevaba ritmos más altos que los de ahora. Desde entonces la prueba ha ganado bastante popularidad y tiene el aliciente de que el Gavà Triatló se ha apuntado en masa a esta prueba.


Por último el 21 de mayo estaré en la Gran Fondo la Mussara de Reus. También fue una de las pruebas en las que participé en su primera edición. La principal diferencia es que por aquel entonces lo hice en la distancia corta y en esta ocasión me he apuntado a la distancia larga. Serán 189 kilómetros y 3.200 metros de desnivel que me dan mucho respeto. He ido por esas carreteras en varias ocasiones y es un circuito de dientes de sierra, rompepiernas para el que espero poder tener tiempo para prepararme. Quizás sea uno de los momentos más importantes de esta temporada.

Hasta el momento estas son todas las pruebas de mi calendario que va ampliándose. Todas tienen varios alicientes y ventajas: las conozco de haber participado anteriormente, me motiva el volver a verme en forma para competir y me sirven como nuevo punto de partida para empezar a conocer mis ritmos en competición. Y la ilusión de volver a escribir las crónicas...

jueves, 3 de marzo de 2016

Crònica: XXI Mitjà Marató de Gavà 2016, faltan kilómetros

Ahí entro, justo detrás de Jordi, con un lado del bigote para arriba y otro para abajo
Me encantó correr en Gavà. Me encantó salir directamente de casa calentando y con la línea de salida a 300 metros. Era como salir a entrenar. Poder descansar más, desayunar mejor y esperar a que me piquen para bajar, como cuando éramos niños.

Hago el calentamiento con amigotes y compañeros echando unas risas, intentando saber qué ritmos de carrera serían los adecuados. Este mes de febrero había entrenado poquísimo, sin embargo tampoco estaba nervioso porque sabía que acabaría la carrera y que había bagaje como para aguantar.

Dan la salida y junto a mi compañero de fatigas Paco empezamos a marcar un ritmo entre 4:30 y 4:40 durante varios kilómetros. Me sorprende y me anima el hecho de encontrarme muy cómodo a esa velocidad, demasiado. Hubo momentos en los que no pasaba ni tan siquiera del 70% de pulsaciones así que hacia el ecuador de la carrera decido dejar a mi compañero y avanzar un poco más rápido.

La realidad, en el fondo era otra. Después de adelantar varios puestos, el objetivo empieza a ser evitar ir más lento en lugar de correr más rápido. Se nota la falta de kilómetros en las piernas. Me encuentro con Jordi, con el que hacía mucho que no coincidía, y me coloco a su ritmo a ver si así tengo la comodidad que empiezo a perder hacia el kilómetro 14.

No lo había dicho pero llevaba arrastrando un dolor en el hombro derecho fruto de malas posturas mientras duermo que me llevaba matando durante toda la semana y corriendo ese dolor se acentuaba. Así que ya tenía una cosa más con la que fustigar mi ánimo y las fuerzas.

Los últimos cinco kilómetros, desde la playa de Gavà hasta el pueblo se hicieron duros, por la fatiga y por el viento. Fueron éstos los que me hicieron bajar la media. Pero ahí aguanté. Ahí volví a sentir lo que es disfrutar con el sufrimiento en una competición. Ahí veía como me iba comiendo tramos, marcándome pequeñas metas a cada zancada.

Llegar a los últimos metros, ver la pancarta con la palabra mágica "META" y volver a sentir esa sensación, ese cosquilleo en el estómago, ese momento en el que ya no se sufre, se cruza esa línea y se descansa.

Estoy muy contento porque a pesar del tiempo final, 1:41:26, sé que tengo un gran margen de mejora. Casi la mitad de la carrera estuve trotando a ritmo cómodo y solo me puse a sufrir en los últimos kilómetros. Estas reentradas a las competiciones me están sirviendo como los tests perfectos para darme cuenta que, a pesar de las circunstancias, tampoco estoy tan mal y le saco todo el partido a lo poco que puedo entrenar.

Era el primer medio maratón desde la edición de Sitges del año 2013... Así que no está mal.

jueves, 25 de febrero de 2016

Este domingo a por mi primera media, Mitja de Gavà 2016


Pues tras pasar unos cuantos días en el dique seco por causas laborales, este domingo me pongo de nuevo el dorsal en la Mitja de Gavà. En un principio me lo voy a tomar como mi primera media, aquella del 2009 en Cariñena. Ese va a ser el referente de mi estado de forma, un pequeño test conmigo mismo como referencia.

Lo mejor de todo es que es en casa. Cero madrugones, cero prisas, poder coger el dorsal tranquilamente... Y después de correr la ducha en mi propio cuerto de baño.

El ritmo no tengo ni idea de cual será. Intentaré ir por debajo de los cinco minutos el kilómetro y mucho me temo que se va a hacer bastante duro. 

Solo queda disfrutar.

lunes, 14 de enero de 2013

Crónica: XXX Mitja de Sitges

video 

La mañana empieza temprano pero con un olvido importante. Me dejé el chip en Zaragoza y no me di cuenta hasta el final, por lo que no aparezco en la clasificación.

08:00 am con frio, mochila y pedales con unos compis de club que también se animaron. En una hora nos plantamos en el paseo marítimo de Sitges, dejamos las bicis, nos preparamos (gracias Jose por recoger mi dorsal) y a tiempo para colocarse en el tumulto de salida del cajón correspondiente. Aunque ya veniamos calientes, nos estábamos quedando helados y el calor humano que hay en la línea de salida era muy tentador. Algún día hablaremos de esto...

El día estaba planteado como una jornada de acumulación de volumen, sin pretensiones de marcas. Había sido una semana bastante parca en sesiones de entreno, de esas semanas que uno está sin ánimos para hacer deporte, así que aproveché el tirón de la Mitja de Sitges para resarcir las ansias. La intención era salir a 4:30 el kilómetro, escuchar las sensaciones y de paso, acompañar a Antonio e intentar llevarlo a ese ritmo para acabar entrando a lo gangnam style como se ve en el video.

Desde el principio las sensaciones fueron estupendas, no acusé nada el cansancio previo de la bici e incluso íbamos acumulando un colchón de varios segundos a cada km que pasaba. No se me hacían nada pesados, lo estaba pasando bien. Iba charlando y disfrutando sin apenas mirar el crono. Sin darme cuenta nos plantamos en el 13 y con la cháchara pajareamos un poco y bajamos la velocidad. La volvemos a recuperar, me tomo un gel para recuperar azucar y a partir del 15 vuelta al ritmo crucero. Sigo sin forzar para nada la máquina y siempre con la sensación de tener un amplio margen de mejora.

Nos marcamos un último km al sprint con todas las energías que nos quedaban en la recámara y dando el fuá. Entramos con 1:34:02 reales. Me quedé muy satisfecho y optimista. Si todo sigue como hasta ahora, intentaré atacar mi mejor marca en medio maratón el próximo 10 de marzo en Gavà. Mientras tanto, a seguir con el macrociclo de duatlones. Me encuentro bien.

martes, 14 de febrero de 2012

Crónica: XVII Mitja marató Gavà - Castelldefels - Gavà

No ha sido esta una carrera para olvidar pero ha sido una de las que peor lo he pasado. No por falta de experiencia porque precisamente en esta media he hecho dos mmp. Pero esta vez se me ha puesto cuesta arriba aunque también ha sido de las más provechosas. He tenido sensaciones que no había sentido antes en competición. Ahí está la parte positiva, porque esas sensaciones se han almacenado en mi cabeza y eso, a su vez, permite que pueda empezar a entenderlas y a conocerlas mejor, a adquirir experiencia y actuar en consecuencia la próxima vez. Aquí va de lo que hablo:

Me levanto con un par de horas de antelación para desayunar bien. Salgo al balcón y compruebo que la temperatura es gélida. Por suerte tengo la linea de salida a escasos 1000 metros de casa por lo que apuro hasta los últimos 20 minutos y salgo directamente calentando.

El día anterior salí en bicicleta. No fue una salida excesivamente larga, 90 km. Sin embargo si que fue ligera y le metí bastante intensidad. Otras veces había hecho lo mismo el día antes de una competición, así que en principio no le dí más importancia. Pero esta vez sí que la tenía.

Empieza la carrera y me coloco en el grupo que sigue a la liebre de 1:25. Sé que ir a 4 el kilómetro durante un medio maratón es ir muy rápido para mi, pero lo veo asequible. Me conozco.  Si lo logro sería mi mejor tiempo. Tengo confianza en conseguirlo. Pero oh amigos, los músculos tienen memoria, y la mente, los pulmones y el corazón no siempre son suficientes para controlarlos.

En el kilómetro 7, que paso en 28:04, empiezo a notar que algo no va bien. Siento que mi cuerpo se divide de repente en dos partes. De cintura para arriba es una, y para abajo es otra. En el 10 la liebre se empieza a marchar. Voy con excelentes pulsaciones, dentro de mis rangos aeróbicos. La respiración no es excesivamente acelerada, puedo hablar. Mi cabeza envía la orden a las piernas pero ellas pesan un quintal. No se mueven acorde con lo que pienso. Me encuentro bien, pero no puedo.

En el 11 la distancia con la liebre es insalvable, ya he perdido algo más de 1 minuto respecto a ella. Entonces me resigno. Me hago a la idea de que hoy no va a ser el día de hacer mmp. Entonces, como siempre intento hacer ante estas adversidades, le doy la vuelta a la tortilla y saco la máxima positividad y el máximo aprendizaje de aquello que estoy viviendo en cada instante.

Soy consciente, siento y asimilo que mis piernas están más cansadas de lo que creo. Y sé por qué es, la bicicleta de ayer. Un gel en el 13 y unos sorbos de agua no me sirven para demasiado. Lucho sin demasiado éxito por mantener una velocidad de crucero y unirme a algún grupo. Vivo algo que no acostumbro a vivir, que todo el mundo me pase por izquierda y derecha y todos, como van más rápido que yo, se me escapan. Yo no atrapo a casi nadie, no me puedo amoldar a ningún ritmo ni meterme en grupeta.

Pero disfruto, trato de aprender de eso. Pese a todo estoy corriendo, estoy haciendo algo que me gusta y he echado unas buenas horas de ejercicio el fin de semana. Me ayuda correr en mi terreno, conozco cada punto por el que paso y visualizo el camino que me queda.

En el 17 me atrapa la liebre de 1:30 y se me escapa. Pero ya solo queda una serie larga como aquel que dice. Llegamos al nucleo urbano de Gavà, paso por delante de mis padres y de mi abuela que me saludan y me animan en el último km de carrera. Llego, sufriendo pero al sprint, echando el resto y con una marca de 1:33, tan solo un par de minutos más rápido que la media de mi último maraton... Nunca había sufrido tanto para entrar en meta con ese tiempo. Pero que bien que lo he pasado y cuánto he aprendido.

lunes, 31 de octubre de 2011

Crónica: VII Marató del Mediterrani

Como ya comentaba en la anterior entrada, la Marató del Mediterrani es una carrera con tres distancias, los 10k, el medio maratón y el maratón. Era mi segunda participación en el medio maratón, la primera de ellas fue hace dos años. El año pasado estaba apuntado a los 10k pero un problema mecánico de última hora en mi antiguo coche me obligó a tomar una alternativa. Aquí va la crónica de la del 2011.

Me gusta correr al lado de casa, y ¿a quien no? Multitud de caras conocidas, de saludos previos a la carrera, durante y postcompetición que hace poner a uno de buen humor. Me acerco al Canal Olímpic de Castelldefels. En un momento, me cambio y caliento durante unos veinte minutos. Justo cuando arranca el sudor en mi nuca voy para la linea de salida y allí me encuentro con Diego y Carles, compañeros de club. Juntos empezamos y nos acompañaremos prácticamente durante todo el recorrido. Como viene siendo habitual en mis últimas competiciones vuelvo a ir sin cronómetro en la muñeca. Pese a eso mi intención era correr en por debajo de 1:30. Ese es el tiempo perfecto que entra en el plan idóneo para conseguir mi objetivo en el próximo maratón de diciembre. El ritmo debía ser a 4:15 el km pero la gran cantidad de gente que hay que ir esquivando nos hace perder más de 20 segundos en el primer km. No empezamos a correr cómodos hasta el tercero. A partir de ahí vamos recuperando esos preciosos segundos kilómetro a kilómetro y jolín, me encuentro muy cómodo, alegre y ligero, con ganas incluso de ir charlando.

En los avituallamientos no siento la necesidad de beber agua, aunque sí que doy algún sorbo. Seguimos ligeritos, corriendo en pequeñas grupetas para llegar a Castelldefels, volver al canal y empezar la segunda vuelta. El km 10 lo pasamos en unos 45 minutos, aunque el tiempo real era algo menos, ya que salimos más tarde desde que dieron el pistoletazo. Los corredores del 10k ya han acabado y la carretera está más solitaria. La temperatura se está comportando, por la noche ha llovido, refresca pero no hace frio y el sol se esconde tras las nubes. Entre el 13 y el 14 me tomo un gel, me entra por otro lado y empiezo a toser sin mayores consecuencias. Hacemos el giro en el apeadero y ya solo queda un tercio de recorrido. 

Sigo muy cómodo y me avanzo un poco de Diego y Carles para meterme en un grupo de unos cinco o seis corredores que me ayudan a llevar un buen ritmo. Pregunto el tiempo a uno de ellos y me dice que llevamos 1:17. Hago mis cálculos y veo que llegar en menos de 1:30 si sigo con ellos va a ser sencillo. Así lo hago y aunque los últimos dos kilómetros flaqueo un poco consigo mantener el ritmo dentro del margen permitido.

Entro finalmente a meta en 1:28:58. Contentísimo, no por el tiempo sinó por la comodidad con el que lo he conseguido y lo entero que he corrido, aún con un cartucho por quemar en la recámara. Es tan solo apenas un minuto más lento que mi mejor marca y además la he conseguido con la única referencia de mis sensaciones, sin crono que valga. Buena inyección de moral de cara a las últimas cinco semanas que quedan para Castellón.

sábado, 22 de octubre de 2011

Mañana la media del Mediterrani

Es curioso como en el deporte de fondo cambian las mentalidades a medida que se van superando barreras. Uno se acuerda de su primer medio maratón, los nervios previos, no solo la noche anterior sinó bastantes días antes. Las dudas sobre qué pasaría. Las agujetas del día después... Y en estas que mañana me volveré a plantar ante una situación semejante con la diferencia de todos esos preámbulos psicológicos de la precompetición. El objetivo es realizar un entrenamiento largo y de calidad para seguir con la preparación del Maratón de Castellón. Es probable que si el cuerpo pide un poco de marcha ronde el 1:29 al llegar a meta. Es genial competir al ladito de casa, con la ventaja de ver muchísimas caras conocidas e ir arropado durante toda la carrera. Toca disfrutar de la matinal en el Canal Olímpic de Castelldefels donde hay preparadas las tres modalidades clásicas del fondo rutero, los 10k los 21k o el Maratón del Mediterrani. Ya contaré que tal en una próxima crónica.

lunes, 14 de febrero de 2011

Crónica: XVI Mitja Marató de Gavà

Segunda competición consecutiva en un mismo fin de semana. El día anterior con el tiempo justo para una ducha, cenar y descansar, tras el Duatlón de El Prat por equipos. El viernes 85 km de bicicleta y una semana completa, excepto el lunes, que descansé. Es por eso que iba a esta competición con dudas. Ganas por batir mi marca, bajar de 1:30 pero sobretodo expectante por ver si las piernas responderían. Y lo hicieron. Acabé en 1:27:54, seis minutos menos que mi mmp anterior y contento, muy contento. Ahí va la crónica:

Este año la media de Gavà ha batido rècord de participación, más de 2600 atletas finalizados. El acierto ha sido adelantar la fecha para que caiga a tres semanas del Marató de Barcelona, cosa que ha hecho animarse a más de uno a hacer su última tirada de calidad antes de disputar esa prueba. Esto ha hecho que cuando han dado el pistoletazo haya necesitado casi 3 minutos para pasar por la alfombrilla que marcaba el inicio de mi carrera.

Empezaba corriendo junto a Jordi, con el mismo objetivo que yo, pero con el lastre de haber pasado una mala noche, con fiebre incluida, que evidentemente le ha pasado factura, aunque su particular entreno para el Maratón ya lo tiene más que hecho. Hemos empezado algo más rápido de lo previsto, en el quilómetro 2 llevábamos 14 segundos de colchón sobre nuestro objetivo, pero en el cuatro ya me he quedado solo, intentando atrapar a la liebre de 1:30, que había salido antes que yo, así que si la atrapaba podría correr a su ritmo y encima llevar un margen por si acaso.

En el seis he pasado a ese grupo. Iba marcando parciales muy regulares 4:05, 4:07, 4:08, 4:06 y sorprendentemente aún iba bastante bien de piernas y mejor de sensaciones, ya que dejé a propósito el pulsómetro para que mi cuerpo se encargara de guiarme en la carrera, así que he seguido tirando. Me comía quilómetros sin querer, manteniendo el ritmo. Pasé el 10 en 41:23, mi segunda mejor del año en esta distancia. Es por aquí donde también me encontré a mi madrina que me dio ánimos para seguir. 

El cansanció se empezó a notar en el 15, donde me enchufé un segundo gel, el primero fue en la salida. Tenía miedo del flato, pues nunca había corrido a esos ritmos durante tanto tiempo, así que en los avituallamientos me limitaba a enjuagarme la boca. En el 16 las piernas empezarón a quejarse, yo les decía que si querían llorar que lo hiciesen cuando llegasen a meta. Me hicieron caso, pero a cambio me empezaron a regalar unos segundos extra en los cinco últimos quilómetros, 4:14, 4:15 e incluso 4:25 en el 19.

Por suerte pude compensar un poco este tiempo gracias a un acertado cambio de recorrido en la edición de este año, favorable en el último quilómetro. Subiendo primero La Rambla y bajando por en medio del pueblo, donde le metí el último apretón y me puse a 3:58, pasando por delante de mis padres y mi abuela que me dieron el último empujón en la recta que encaraba al estadio, esprintando al mirar el crono y ver la posibilidad de bajar del 1:28 y objetivo cumplido.

lunes, 10 de enero de 2011

Crónica: XXVIII Mitja Marató de Sitges

El segundo año consecutivo que hago esta media, la quinta en mi palmarés. Han cambiado el recorrido que ya no pasa por en medio del pueblo. El año pasado también recuerdo que hizo un frio siberiano que dejaba capas de hielo en los charcos del paseo marítimo. Este año todo lo contrario. Preveían tiempo nublado y algo de lluvias, pero nada más lejos de la realidad. Un sol primaveral en pleno invierno, demasiado calor incluso para correr. Ahí va la crónica:

Pésima organización, al igual que el año pasado, para repartir dorsales. Qué rabia! Todos los que no lo recogimos el día de antes concentrados en una carpa muy muy pequeña, peor que en una discoteca, cualquiera diría que son novatos organizando esta carrera. Un suspenso total en esta parte.

Suena el pistoletazo y la intención era ir según me pidiera el cuerpo, sin necesidad de exprimirme demasiado. Con Jose, un compi del club, hemos ido a algo menos de 4:30 el kilómetro. La intención era acabar en 1:35 h. o lo que surja. Me ha costado pillar el ritmo un poco, porque no había hecho un buen calentamiento. En cambio, éste subía automáticamente cuando algunos compañero del Gavà Triatló se han acercado a animar en su salida dominical ciclista, se agradecían mucho esos gritos espartanos a nuestro paso.

En el km 10, en 45 minutos, ya veía que el cuerpo no estaba para tirar cohetes pero el 1:35 sí que era asequible. Me he propuesto decidir si dar el hachazo o no una vez pasada la larga rampa que había entre el 11 y el 12, allí decidiría.

En la bajada Jose se ha ido alejando poco a poco, no demasiado, pero intentar recuperar me costaba, así que he bajado el ritmo a cotas menos fatigantes. Me tomo el gel de rigor en el 14k y voy haciendo. A 4:35 los km se me hacían más amenos y me pasaban rápidos. Me ha costado contenerme bastante. Iba reservando un poquito para dar un tirón en el 19, donde he vuelto a subir la frecuencia y avanzar a algunos de los que me habían avanzado un poco más atrás.

Al final 1:35:57 de chip, que para ir tranquilo no está nada mal; tan solo 20 segundos más lento que el año pasado, donde hice mmp dándolo todo, síntoma de que en 12 meses la forma ha mejorado. Veo mi objetivo sub 1:30 en la Mitja de Gavà del mes que viene al alcance. A seguir dándole.

domingo, 21 de febrero de 2010

XV Mitja Marató Gavà - Gastelldefels - Gavà

Ésta carrera era especial para mi. Recuerdo que cuando tenía once años acababa de entrar en el Club Atletismo Gavà y se organizó la primera edición de este medio maratón con mucha ilusión y mucho esfuerzo. En poco tiempo se convirtió en una referencia en las carreras de fondo debido a su perfil llano, cosa que favorece poder hacer un buen tiempo. Corrían esos años cuando participaba como voluntario en los avituallamientos, en los cruces de caminos... Y me decía a mi mismo, "yo algún día seré capaz de correr esa distancia".

Admiraba, y continúo admirando, a todas y cada una de las personas que logran cruzar la línea de meta. El año pasado sin ir más lejos, esta carrera me pilló iniciando la nueva andadura en el Gavà Triatló, muy bajo de forma y después de mucho tiempo casi apartado de la actividad física y del entrenamiento. Hace doce meses también me veía incapaz de acometer tal hazaña para mi... Hoy ha sido cuando al fin he cruzado la línea de meta en La Bòbila. Y me lo he pasado en grande escuchando los más de 2300 pares de zapatillas repicar contra el asfalto corriendo entre las calles de Gavà. Ahí va mi crónica.

Desayuno rápido de zumo recien exprimido, tostada con mermelada y pastas. Albert pasa a buscarme, subimos a su casa y empezamos a calentar más bien poco. Cerca de la salida era la foto de grupo con casi todos los compañeros del Gavà Triatló, unos veinte, que hoy íbamos a correr. Mi objetivo, poder batir mi marca personal y ser sub 1:35. No las tenía todas conmigo ya que ayer mismo nos cascamos un entrenamiento en bicicleta de 115 kilómetros y hoy iba a ver como se comportaban las piernas.

Me coloco junto a la liebre que me ayudaría a conseguir mi propósito. Durante los primeros 6 kilómetros me cuesta un poco, pero no voy del todo mal. Podía ser peor después del tute del día anterior. Una vez que entramos en Castelldefels ya noto que iba a poder acabar bien la cosa y empiezo a ver los primeros corredores del Gavà Triatló que ya venían de vuelta. Cómo me encanta cruzarme con ellos y darnos ánimos.
Sufriendo con Albert junto a la liebre de 1:35, con Manu al fondo

Aproximadamente en el kilómetro 11 está el giro para volver hacia Gavà, iba cómodo y empiezo a dejar a mi pace marker atrás. Albert (felicitats pel teu debut) y yo nos juntamos con Jordi Segade (felicidades por tu sub 1:35) que iba un poco más adelante, abro un gel que comparto con Albert, subimos el puente que pasa sobre la autovía y encaramos la última larga recta de 4 kilómetros de la carrera, un terreno abierto con campos a los lados donde frecuentemente sopla un molesto viento lateral, pero hemos tenido suerte en ese sentido durante toda la prueba. En esa recta he apretado un poquito más los dientes, he mirado el reloj y he visto que si no me fallaban las fuerzas a última hora podía entrar incluso en 1:33 h, y así ha sido. Tiempo final de chip 1:33:36. Aquí la prueba vía Garmin.

Entrando en La Bòbila, desenfocado debido a la velocidad

Es mi cuarto medio maratón y hasta el momento he mejorado un poquito en cada uno de ellos. Pero esta vez además me ha quedado márgen de mejora. Mi media de pulsaciones ha pasado de 182 a 175 en la misma distancia y en cosa de un mes y medio, incluso bajando 2 minutos mi anterior marca en Sitges. Ahora a por el 1:30, pero sin prisas, que por lo pronto el objetivo ya está cumplido y de momento no me apetece más presión.

Lo mejor de esta carrera han sido los ánimos de amigos y familia por el pueblo, el ambiente, correr en casa y las buenas sensaciones finales. Próxima cita, en dos semanas mi primer maratón en Barcelona... ¡Uff! que nervios... (Por cierto, según la RAE la palabra maratón es masculina aunque en catalán sea femenina, ¡Al loro!)

Para ver los resultados y clasificaciones de la XV Mitja Marató de Gava - Castelldefels - Gavà aquí dejo el enlace.

lunes, 11 de enero de 2010

La Mitja de Sitges 2010 estaba mal medida

El día de la media maratón de Sitges a mi Garmin no le salieron las cuentas. Clicando aquí podéis ver que no fui el único al que le pasó. El caso es que siempre me da un pequeño margen de error pero 400 metros me parecían demasiados. El día de la prueba lo comenté con algunos. Por varios foros de internet también se había generado debate. Al final la organización ha rectificado y ha puesto en su web lo siguiente:

Debido a un error en el marcaje de una calle del recorrido entre el km 1 y el km 2, se ha constatado que en el circuito de la Media Maratón de Sitges existieron 295 metros más de los previstos, con un porcentaje que ha significado un 1,4% de aumento en el recorrido que efectuaron los participantes.

La organización pide disculpas por dicha deficiencia y se procederá a una compensación de tiempos para los participantes, que se publicará en los resultados.

Esos 295 metros de más han supuesto una mejora en todos los tiempos, por lo que mi tiempo final se queda en 1:35:38, más de dos minutos por debajo de mi anterior mejor marca en la Mitja del Mediterrani con lo que mi objetivo de ser sub 1:35 lo tengo rozándome los dedos. Ya me han dado la alegría del día. Aquí podéis ver los resultados rectificados.

domingo, 10 de enero de 2010

XXVII Mitja Marató de Sitges

Sensación agridulce la de hoy después de la Media Maratón de Sitges, donde a pesar de todo he bajado mi mejor tiempo de 1:37:40 a 1:36:58. Para empezar ayer cené tarde y mal, he dormido poco y me he levantado con el estómago muy revuelto, supongo que de no haber hecho bien la digestión. El zumo de naranja y la tostada con mantequilla y mermelada han entrado porque no era plan de ir a correr con el estómago vacio. Además ayer salí a entrenar, suave, pero algo lo he notado también, sobretodo por el hecho de dormir apenas 6 horas ésta noche.

Tras quitar hielo del parabrisas de mi coche con el termómetro marcando -2Cº me voy para Sitges, recojo el dorsal y los obsequios al corredor y caliento un poco. Allí me encuentro con algunos compañeros del Gavà Triatló. Empieza la carrera y de seguida cojo un ritmo de 4:13 - 4:18 minutos por kilómetro. No iba echando el hígado por la boca, pero yo sabía que mi cuerpo no iba a aguantar toda la carrera así. Pensaba que como mínimo podía coger margen por si luego el ritmo bajaba. La intención de hoy tampoco era ir a batir récord personal, simplemente correr y adaptarme a las sensaciones. Pero al kilómetro 8 ya ha empezado la cosa a degenerar 4:33, 4:25, 4:41... y en el ecuador de la carrera una subida de más de un kilómetro a 4:47, pero todo lo que sube baja y al hacerlo vuelvo a marcar 4:15, era la última alegría para el cuerpo. A partir de aquí, tocaba aguantar como se pudiese.

En el kilómetro 15 me tomo un gel, esta vez no me ha hecho el efecto revulsivo de otras veces, pero supongo que me ha ayudado a sobrellevar mejor el esfuerzo y me ha dado un poco de energía. La última parte de la carrera transcurría entre las calles del pueblo, un tramo muy entretenido y ondulado con bastante gente animando, cosa que se agradece. Ahí empiezo a perder posiciones, no tenía las fuerzas de otros días para dar el tirón final, tan solo en el último kilómetro, al mirar el crono he visto que podía bajar mi tiempo y haciendo el último esfuerzo he podido apretar, para llegar casi tambaleándome a la línea de meta con 182 pulsaciones de promedio y un ritmo de 4:29 de media.

Lo que saco en claro es que tenía que haber hecho más bondad el día anterior a la carrera y cuidarme más con lo que comía y haber dormido mejor. Durante la competición no he sabido regular el ritmo, aunque por suerte los segundos que he arañado al principio me han servido para contrarestar la pérdida de segundos del final. Como mínimo cada vez tengo más cerca el objetivo de sub 1:35. La próxima media maratón en Gavà, en casa y con la família y amigos animando, el 21 de febrero.

Aquí los resultados de la XXVII Mitja Marató de Sitges 2009

domingo, 18 de octubre de 2009

V Marató del Mediterrani 2009 (Media Maratón)

Hoy ha sido mi segunda media maratón. He acabado bastante contento porque he mejorado mi tiempo de 1:40:15 a 1:37:40. Además he corrido en casa y he contado con el apoyo de mis padres en diferentes puntos del recorrido. El perfil llano del recorrido y el tiempo fresquito también han ayudado bastante.

A las 9 se daba la salida. Allí había unas 3000 personas, entre ellas algunos compañeros del Gavà Triatló, dispuestas a completar los 10k, la media o el maratón. Para evitarme los empujones pasé por la alfombrilla que marcaba el inicio de mi carrera cuatro minutos más tarde de la puesta en marcha del cronómetro. Iba con la idea de ir a 4:35 el km para llegar a meta con 1:35:00 pero con tal aglomeración de gente hasta el kilómetro 4 no he podido ir ajustando la marcha con un minuto y medio por encima de mi previsión.


Después ha ido genial, avanzando a buen ritmo sin forzar la máquina y regulando. Al kilómetro 16 me tomé mi gel mágico y al ver que me encontraba con fuerzas suficientes subí el ritmo a 4:25 para compensar un poco el tiempo perdido. Me he sorprendido a mi mismo al ver que mis piernas me seguian empujando fuerte y he acabado con un último kilómetro en un pico bastante fuerte que me faltó en mi primera media maratón.

Para ver los resultados y las clasificaciones de la Marató del Mediterrani 2009 pueden pinchar aquí


El objetivo para las siguientes: sub 1:35h. Si puede ser...

domingo, 10 de mayo de 2009

I Media Maratón Comarca Campo de Cariñena 2009

Primer gran reto superado. Mi primera media maratón, Media Maratón Campo de Cariñena. Muy contento con el resultado. Corriendo a una media de 4:45 el km al final completé los 21km y 97 m. en 1:40:15, bastante por debajo de mis 1:50:00 que me había marcado como límite y en el puesto 113 de 268 en la general.

Mi carrera

Los nervios propios de mi primera competición de estas características. Mezcla de ilusión y nerviosismo. Después de un día en el que el astro rey había picado como nunca, unos minutos antes de la salida la lluvia empieza a amenazar. A las 18:05 se oye el disparo. Enfilamos hacia Encinacorba entre campos de viñas con un suave viento fresco lateral que ayudaba a sobrellevar el esfuerzo pero también frenaba el paso. En el kilómetro cinco miro el cronómetro y veo que lo paso a 22:30 minutos. Mi previsión era hacerlo en 25. Eso me alivia, porque pese a que iba bastante cómodo tenía márgen para relajarme en el caso que lo necesitase sin necesidad de rebajar mis espectativas.

La carretera picaba hacia arriba suavemente. En el kilómetro 6 me adelanta la primera clasificada. Y durante los dos siguientes la segunda y la tercera. Llegamos a Encinacorba y al salir del pueblo llegó la parte más empinada del recorrido. Esta fue la constante hasta el ecuador de la carrera, después ya empezamos a descender. El sufrimiento de los primeros kilómetros se había acabado y mi piernas empezaban a gambar por la inercia absorto en mis reflexiones y mi respiración. Beber agua en los primeros avituallamientos era un suplicio, pese a que lo que ingería no se podía llamar ni sorbo, el mazo del flato quería golpearme en el vientre pero por suerte no lo logró. Así que para evitar males mayores ya solo me limité a enjuagarme la boca y a refrescarme la cabeza.

El cielo se encapotó y en lo que va del kilómetro 12 al 13 empezó a chispear. Me tomé el gel que llevaba preparado. Después de un gran trueno, San Pedro abrió las compuertas del cielo y empezó a caer una intensa lluvia. Ya estaba empapado. Me daba igual todo. Pensaba, "ya solo quedan 7 kilómetros". Empezó a granizar arroz durante unos pocos minutos y me picaba con fuerza en los brazos. Entramos a Aguarón en el momento en el que más diluviaba, haciendo honor a su nombre. Los ánimos de la gente en los balcones y el frescor del agua de lluvia me hacían avanzar mucho más motivado. El agua bajaba en torrentes por las calles del pueblo. Yo los pasaba chapoteando por en medio, eufórico y desprendiendo adrenalina, bebiendo del agua que me resbalaba por la cara. Las canales de los tejados descargaban directamente sobre mi. En el avituallamiento de Aguarón cogí dos trozos de naranja que deboré con ansia.

A la salida del pueblo, el gel y las naranjas empezaron a hacer un efecto impresionante. La temperatura de mi cuerpo era genial. Me animaba a mi mismo en voz alta y hacia el kilómetro 17 empecé a tirar con fuerza de mi para conseguir adelantar a cinco o seis corredores. Cuando dejó de llover mi ritmo bajó, pero ya quedaba poquito. Entrando a Cariñena de nuevo ya solo quedaba un kilómetro. Fue el más duro. Estaba deseando llegar y los gritos de los paisanos me ayudaron. Tres de las personas que había dejado atrás me volvieron a pasar, pero yo miraba el crono y me sentía feliz. Al final 1:40:15 y eufórico por haberme superado a mi mismo y con una botella de vino D.O. Cariñena de la que dimos buena cuenta en la cena.

A por la próxima.
En cuánto a la organización y el recorrido.

No soy un gran experto en esto, ya que como es mi primera competición de este tipo hablo sin demasiado conocimiento, pero ahí va.

Los participantes eran 268. El primer percance vino al ver que no estaba en la lista de inscritos, pese a que lo había hecho mediante uno de los canales habilitados para ello, la web de runners. El caso es que al llegar para recoger el dorsal tuve que volver a dar mis datos. Por suerte el tema se solucionó.

El recorrido era ondulatito, algo exigente en algunos tramos pero las bajadas lo compensaban. Se pasaba por Encinacorba y Aguarón en los puntos justos para dejar de lado la entretenida monotonía de los campos de viñas que acompañan durante todo el trazado. Fue lo que más me gustó. Se echaba de menos alguna liebre para llevar las referencias de tiempo y ritmo. En los avituallamientos había muchos vasitos de plástico y pocas botellas. Un vaso es algo bastante inútil. No puedes beber bien y además se te cae todo y no puedes llevarlo durante mucho tiempo, al contrario que una botella.

Los espacios de salida y llegada no eran muy ámplios. Los vestuarios muy pequeños y no muy buenos. Creo que el tema amplitud y comodidad para los atletas sería una de las cosas a mejorar en próximas ediciones.

A la llegada tenían unas sillas para sentarse, quitarse y devolver el chip, pero estaban nada más cruzar la línea de meta. Tenías que parar de golpe. Hubiera sido mejor hacer un pasillo bastante más largo para ir andando y no tener que parar en seco al cruzar la meta. Eso va fatal. También sería de agradecer un equipo de masajistas para aliviar tensiones en las piernas. Solo había una camilla con servicio de podología.

Pero por lo demás estuvo genial, almenos esa fue mi percepción. Un gran bocadillo de jamón al finalizar. El esfuerzo de la organización que se notaba que pusieron para ser su primera edición. Las ganas de mejorar que se les veía y la atención que ponían para con los atletas. Y sobretodo el público que salpicaba el recorrido, que se entregaba en animar a cualquier corredor. El año que viene, si puedo, repito.

 
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