Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible
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jueves, 1 de diciembre de 2016

Aguantando 10 minutos a 4:10 el kilómetro, hecho insólito

Echo la vista atrás en el blog y me encuentro con esta entrada en la que hace ya más años me estaba haciendo un fartlek en la que el objetivo era poder aguantar un ritmo de 4:15 - 4:30. Leo también que lo pasé bastante mal para mantener esos ritmos durante unos minutos.

El caso es que ayer, en el entrenamiento en la pista de atletismo, hice algo que me hace seguir teniendo esperanza, aguantar durante 10 minutos un ritmo de 4:10 el kilómetro. Entiendo que no es mucho pero si hace dos años estaba incluso más alto que aquello es buena señal. La progresión es buena y además los entrenamientos avanzan. Durante el mes de noviembre pude entrenar 16 de 30 días, una media bastante buena teniendo en cuenta que los días sin actividad física eran imperativos por temas profesionales y obligaciones varias, es decir, no eran simples excusas.

Me doy cuenta también del tiempo que llevo estancado, ¡Desde el 2014! pero me tengo que conformar porque las cosas vienen dadas así y tener la alegría de que ahora sí, estoy entrenando triatlón de nuevo.

Bienvenido diciembre, frío, oscuridad y bastante tiempo libre.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Subida en bici a Montserrat, superando la centena


Arriba había bastante niebla
Esta semana pasada fue rara. Desde el sábado 29 no entrenaba porque me había reaparecido mi típico dolor de espalda, los rescoldos de la protusión discal. Aproveché que tenía hora para el fisio el mismo viernes para descansar una semana entera y darme un buen masaje reparador. Así que el sábado quedé con algunos compañeros de club y nos fuimos dirección a Montserrat.

Mi propósito en un principio no era subir al monasterio sino quedarme abajo y sumando el camino de vuelta poder sumar 100 kilómetros de bici como hacía muchísimos meses que no sumaba. Entre el pinchazo de uno y pinchazo de otro mi declaración de intenciones quedó patente cuando saqué un gel y me lo comí. Miré hacia la niebla y empezamos a subir los 11 kilómetros que nos separaban de la cima. 

Se me hizo duro pero valió la pena para aportarme una dosis extra de confianza que me hacía falta después de una semana de reposo. Tirando barreras psicológicas y predisponiendo el cuerpo y la mente para esfuerzos similares en el futuro. Al final llegué a casa con la batería baja, tanto que no podía grabar ni un vídeo. Menos mal que llevé un par de geles y barritas...

Vamos sumando pequeños hitos y deseando cada día que la cosa no se tuerza. Sí que es verdad que contra más tiempo siga sin torcerse más se integra todo en el día a día y más fácil es seguir por este camino.

Por cierto, la última vez que subí a Montserrat en bici fue en mayo de 2012, poco antes de mi segundo triatlón en distancia Ironman del ExtremeMan.


domingo, 23 de octubre de 2016

Acabando una semana interesante

Rodaje corto y suave para acabar la semana
Varias cosas a destacar de los entrenamientos de esta semana para que se merezca una entrada en el blog y que algunas de ellas ya comentaba ayer mismo. La primera es que no iba a la piscina desde febrero y que el pasado lunes lo volví a hacer. La segunda es que tampoco buscaba nunca una alternativa a cuando tenía pensado entrenar y llovía y ayer sábado fui al gimnasio, sitio al que por cierto tampoco recordaba entrar desde hacía varias temporadas. Por último el hecho de acumular una semana con cinco sesiones que, aunque no hayan sumado muchas horas, tampoco ha sido lo habitual en los últimos meses o diría que años.

Las ganas que tengo de que toda esta casuística se convierta en una cosa habitual son muy grandes y la sensación de que cada vez estoy más cerca de conseguirlo también es mayor.

Mañana lunes descansaré pero el martes vuelvo a la carga.

sábado, 22 de octubre de 2016

Al mal tiempo, fullbody en el gym.

Selfie en el press de banca en el gimnasio vacío
Que bien queda ese titular con ínfulas sajonas, que si fullbody o gym para parecer más moderno, que si selfie para el pie de foto. Y repasando tags de este blog (más anglicismos) me doy cuenta que la única entrada en la que he mencionado el gimnasio es de marzo de 2009... cuando ni tan siquiera tenía Garmin. No voy a ponerme nostálgico pero repasándola me doy cuenta de que al menos aparentaba entrenar mucho más de lo que lo hago ahora, y eso que estaba saliendo de una lesión de cintilla. Eso sí, vaya pinticas me llevaba en la foto que escogí para ilustrar la entrada con toda la equipación del principiante comprada en Decathlon.


Las pinticas del 2009
El caso lectores casuales, anónimos y quizás desinteresados en mi vida y que por los avatares de Google o vete a saber qué habéis llegado a esta entrada hoy ha estado lloviendo toda la mañana y yo tenía pensado salir en bici con mi compa de fatigas Paco. Después, vía WhatsApp a las 7 de la mañana hemos cambiado de planes por lo de salir al running y después, como seguía lloviendo mucho, hemos decidido que ni una cosa ni otra. Atrás quedan esas sesiones espartanas en las que se entrenaba lloviera, nevara, ventara o granizara. O nos hemos ablandado, o nos hemos vuelto más cuerdos o creemos que no vale la pena para como está la cosa. Pues que sepáis que ni una cosa ni otra ni la tercera. 

He acabado haciendo algo diferente a disfrutar de un amanecer suave e inesperado en la cama y he decidido no perder una sesión de entrenamiento. Me he ido al gimnasio que para algo pago el abono desde hace ya varios años. Si cuento las veces que lo he aprovechado resulta que la media entre lo que cuesta y lo que lo utilizo es superior a una entrada para el gimnasio más elitista de la parte alta de la Diagonal de Barcelona.

A lo que iba. Me he cascado poco más de una horita en un gimnasio en el que solo he coincido con una señora durante un cuarto de hora, después ha sido todo para mi, para que me pudiera mirar bien al espejo sin pasar vergüenza, pero no lo he hecho. He pasado vergüenza. Para empezar no me acordaba ya ni de los pesos qué poner en las máquinas y guiándome un poco por el sentido común al final resulta que he acertado bastante. 

Un poco de bici estática para calentar y 6x12 repeticiones de ejercicios de esos a los que les llaman fullbody, para entrenar varios músculos a la vez y que todo sea más completo. Press de banca, jalón al pecho y sentadillas. Mi intención no es pasar allí demasiado tiempo pero si poder aprovechar el tiempo que paso. Veremos a ver cuantas sesiones consigo rascar a la semana o al mes para hacer únicamente ejercicios fullbody.

Por lo demás esta semana he ido otra vez a la piscina pero solo para meter la puntita. Me hice 1.000 metros y comprobé (one more time) que nado como los peces de plomo y que la sauna y el jacuzzy siguen funcionando bastante bien. También supe que tengo músculos en mi tren superior que hacía meses que pasaban desapercibidos. 

Por cierto, que esta semana creo que es la que hay consenso en lo de acabar con la temporada de triatlón, así que, adiós temporada 2015/16 y hola temporada 2016/17

domingo, 24 de enero de 2016

Buscando el equilibrio con los entrenamientos

Hace un par de semanas escribí acerca de mis buenos propósitos deportivos para el 2016 y durante estos días he estado haciendo experimentos para encontrar el equilibrio entre todo lo que el día puede dar de si. 

La semana pasada entrené todos los días. Me levantaba a las 6:30, a las 07:00 ya estaba en el despacho para trabajar en casa justo antes de salir a hacerlo fuera a las 8:30. Volvía a las 20:30 y me iba a entrenar. El resultado era que entre una cosa y otra acababa de cenar casi a las 23:00...

Esta semana lo he hecho mucho más fácil. No he entrenado más que el viernes tarde y el fin de semana, mis días libres.

El resultado de ver los dos extremos es el equilibrio de sesiones que estoy intentando encontrar. La proporción ideal entre lo que puedo entrenar sin ver perjudicados otros apartados de mi vida. He comprobado cómo es posible, incluso, poder llegar a prepararme un Ironman pero a cambio tendría que sacrificar una parte social muy importante. No compensa. 

Hay una fina linea que separa la fuerza de voluntad de la estupidez o el esfuerzo innecesario y necesitaba poder comprobarlo. De lo primero ya he podido constatar que no me falta: planificación y sacrificio para entrenar. Ahora bien, ¿A qué precio?

Me apetecía poder comprobar como sería una semana con volúmenes de entrenamientos altos y ver como podía sobrellevarlo y no creo que esté dispuesto a hacerlo. Quizás cuando mi situación laboral vuelva a cambiar, será posible de nuevo.

A cambio he podido encontrar el equilibrio. Tengo un fin de semana libre cada semana, unas horas de una tarde para poder nadar y tan solo sacrificaré dos días entre semana para volver tarde a casa, algo que me puedo permitir asumir.

Ahora ya lo tengo claro, ya tengo la estructura básica de mi semana para poder llegar a todo. La real y no la deseada, pero la que me realiza y me permite llegar a todo lo que quiero.


Hoy han caído 16K por la montaña con 600 de desnivel. Sensaciones de ir mejorando, eso dice el crono. Contento con la salida acompañado del tio Paco. La semana que viene, primera carrera del año, de la temporada y de mucho tiempo atrás: 10K en Vilafranca del Penedès.

domingo, 30 de agosto de 2015

Llegando al punto de forma para empezar a tomárselo en serio

Echo la vista tres meses atrás y repaso mi calendario de entrenos, de horas y distancias recorridas y me doy cuenta de que ya lo he hecho. Vuelvo a ser un triatleta principiante. Aunque sería mejor decir duatleta de momento. No he nadado desde ya ni me acuerdo y ese será el propósito para el nuevo curso, meterse entre corcheras a moverse cual manatí.

En cualquier caso todo un logro esto de meterse horas para el cuerpo, de hacerlo sudar y perder gramos. Ya me puedo dedicar solamente a escribir en este blog batallas de entrenos, o crónicas de competiciones cuando las haga, o aventuritas deportivas en lugar de lamentarme de lo poco que hago o lo mal que lo llevo o de cuánto me duele la espalda. He conseguido dar la vuelta a la tortilla.

Así que en estas salidas y tiradas que consumen mis últimos días libres antes de la vuelta al trabajo me estoy notando que ya estoy muy próximo a ese punto de inflexión. Me explico. Ese punto en el que uno nota que el esfuerzo invertido para subir por el mismo puerto es mucho menos intenso, aunque siga yendo igual de rápido. ¿Sabeís cuando ya empezáis a notar que el corazón y los músculos aguantan y que podrían tirar más? Uno se dice, "con lo mal que lo pasaba en esta subida hace un par de meses". La verdad es que es una sensación que he empezado a sentir hace poco y que los que estáis en esto sabéis lo que mola.

Los Suaves en el Alto de la Maladona, Costas del Garraf
Hoy hemos hecho un cuarteto con Los Suaves para hacer una ruta hartamente repetida, lo que llamamos "la vuelta corta" y me he notado cómo subo a Begues mucho menos atrancado y cómo paso las Costas del Garraf bastante más ligero. Y como decía, la velocidad sigue siendo casi la misma, sin embargo el ritmo cardiaco baja, la cual cosa me lleva a una conclusión: ha llegado el momento de tomárselo en serio y empezar a dar "el fuá", de saltar al campo a buscar objetivos concretos más allá de recuperar la forma, que fue lo primero

jueves, 27 de agosto de 2015

15,5 Km hasta la plaza de las palmeras de Castelldefels

Como ya explicaba en la última entrada que escribí hace unos días, esta última quincena de agosto y de vacaciones la estoy aprovechando para poder machacarme antes de empezar el curso. Incluso he vuelto a entrar a menudo a mi perfil de Strava y Garmin Connect que los tenía también olvidados. Buena señal.

Ayer miércoles descansé y volví a tener esa sensación olvidada de "hoy tengo fiesta, no entreno", de volver a valorar el descanso, saber que reconforta y que también entrena.

Con Paco llevábamos unos días motivados para hacer una cosa que hacía mucho que no hacíamos: una tirada de 90 minutos de carrera. Marcamos tal día como hoy, jueves, después del descanso, para probarlo. La intención no era ir más o menos rápido, sinó ir y volver a la plaza de las palmeras de Castelldefels desde el Estadi de La Bòbila de Gavà: "Vamos tranquilos, entre 5:45 y 6:00" dijimos. Y así lo hemos clavado. A ritmo de charla, despacito y sin superar el 70% de pulsaciones, el "quemagrasa". Se ha pasado volando. Y como ya hemos visto que lo hemos vuelto a poder hacer, como antaño, las próximas veces les daremos más brillo.


sábado, 18 de julio de 2015

Recorriendo caminos y carreteras

Últimamente estoy contento. No escribo mucho en el blog pero entreno a menudo y eso me hace feliz. Hay que admitir que gran parte de la culpa la tienen mis compañeros de fatiga del Gavà Triatló, Paco, Gerardo y algún otro con el que nos juntamos de vez en cuando para pedalear o trotar. Son ellos los que me arrastran y yo el que les arrastro a ellos porque si no, no haríamos nada... Todos estamos igual, o almenos lo estábamos hace unos meses y ahora ya no tanto. Esto quiere decir con unos quilos de más y una muy baja forma que va desentumenciéndose.

En cualquier caso, el hecho de salir a correr un par o tres de días por semana y una o dos veces más con la bici, aunque sea a bajas intensidades y en tiradas cortas, va haciendo que poco a poco las velocidades aumenten, la resistencia suba y el peso baje. El agua de momento, solo para beber y ducharse.

En realidad esto no tiene ningún misterio. Si entrenas, mejoras. El único inconveniente es que somos un poco ansias y queremos que el proceso sea más rápido. En fin, son grandes logros personales que todavía no apuntan a pretensiones competitivas ni a retos futuros pero que empiezan a abonar un campo que llevaba meses en barbecho.


Ayer viernes recordé viejos tiempos con Antonio en una subida desde Gavà a Avinyonet y vuelta que me hizo conseguir muchas copas en Strava y que me vino muy bien. Hoy sábado, una vuelta al pantano de Foix, pasando por Begues, Vilafranca, Castellet y volviendo por las cuestas del Garraf. Han sido dos días en los que he acumulado muchísimo más que nunca en los últimos meses. Por eso este optimismo.

lunes, 25 de mayo de 2015

Buen ritmo de retorno

Los dos últimos fines de semana han sido muy buenos desde el punto de vista psicológico deportivo. Han sido full al 100% con sábado y domingo de carrera y bici. Y la cosa parace que pinta bien. Un trio de dinosaurios descongelados del letargo deportivo y muy románticos nos hemos puesto manos a la obra. Espero que la motivación y el empuje del uno al otro y del otro al uno nos haga a los tres empezar a engrescarnos, bajar de peso e ir mejorando. 


Este domingo tuve una grata sorpresa. Quedé con el trio romántico y resulta que me encuentro con más de una docena de espartanos del Gavà Triatló. Acabamos lo que llamamos la vuelta corta que es ir hacia Avinyonet desde Gavà, encarar a Olivella y volver por las Costas del Garraf. Hacia muchos meses que ni siquiera se me pasaba por la cabeza atreverme a hacer este recorrido, así que el domingo fue un buen día y las sensaciones no fueron malas.


Por otro lado se avecinan buenas semanas para poder disponer cada día de más tiempo qué poder dedicar a los entrenos. He acabado el curso que estaba haciendo para obtener el título de catalán nivel C2 y ha sido un éxito. Eso significa que ahora hay dos tardes más libres que añadir a mis jornadas. Otra cosa es que a partir del 8 de junio acabaré de trabajar a las 15:00 y el 30 del mismo mes... vacaciones, aunque esperando a que me confirmen la aceptación a un curso de 4 horas cada mañana. Es mucho. Hay más de 90 días por delante para poder entrenar casi a diario.

domingo, 29 de marzo de 2015

El camino hacia la playa de Gavà

Si existe un camino en Gavà que ha prevenido más enfermedades cardiovasculares ese es el camino hacia la playa, que va de Gavà pueblo a Gavà Mar. Cientos de usuarios de fin de semana y también de diario pasean, corren, pedalean o patinan por ahí. Las últimas reformas que ha hecho el ayuntamiento lo han dejado muy bien.

Esta es una de las rutas más recurrentes cuando quiero salir a correr, así sin tenerlo muy pensado. Ideal también porque es totalmente plana y sirve para compararse con uno mismo. Pues bien, hoy he podido constatar como en algo menos de dos semanas mi rendimiento no es ni mucho menos lo que fue, aun queda para eso. No obstante me alegra conectarme al Garmin Connect y poder echar un ojo a las últimas salidas que hice por esta misma ruta. Veo que hay mejora, en la velocidad y en la frecuencia cardiaca, que es mucho más baja.

Con todo eso, he completado un entreno de poco más de una hora y 12 kilómetros totales. Vamos bien.

lunes, 23 de marzo de 2015

Una hora diaria de ejercicio es solo el 4% de tu vida


Como ya conté en una entrada anterior, los imminentes cambios en mi vida parece ser que me van a dejar un margen mucho más amplio de tiempo para poder reencontrarme con el deporte. Con esas estaba, ensartando varios días seguidos de entreno cuando me topé con un artículo que hablaba de los grandes progresos que se pueden hacer dedicando tan solo un 4% de nuestras vidas al deporte, o lo que es lo mismo, una mísera hora.

Planteado así cualquiera diría que quien no hace deporte es porque no le da la gana o porque tiene un problema que se lo impide. La falta de tiempo no siempre se puede usar como excusa. Pero una cosa es medir el tiempo neto, 60 minutos de actividad, y otra cosa es medirlo en bruto: Preparar la equipación para hacerlo, desplazarse al lugar indicado, ducharse... No solo es una hora, pero tampoco varía mucho la cosa.

Ese tiempo necesario a veces cuesta sacárselo a nuestros quehaceres diarios. Pero una vez se logra integrarlo en una rutina, esa hora encaja sorprendentemente como una actividad diaria más. Lo imprescindible, eso sí, es poder tener la suerte de disponer de unos horarios laborales y de obligaciones ineludibles que nos dejen hueco para poder planificarnos las sesiones de entreno en determinadas franjas. Como autónomo y trabajador por cuenta ajena de manera simultánea, como era mi caso, esa rutina era inexistente y se me hacía demasiado difícil llevar a cabo lo mismo que propongo. No podía seguir ni mi propio consejo...

En cualquier caso, en esta primera semana de reencuentro, he conseguido llegar a ese primer objetivo de invertir un 4% de mi vida a hacer deporte de nuevo. La mejora en mi bienestar mental es increíble y a nivel físico también he notado mejora. Incluso mi lesión de hernia discal me duele menos... Quien sabe si podré dedicar en un tiempo un 8% o más, como antaño. Espero que sí.

miércoles, 18 de marzo de 2015

No es mucho pero es mucho más que nada



La terapia del blog es una de las cosas que creo que más me ayuda a volver a reengancharme a los entrenos perdidos. Hoy precisamente he acumulado 3 días seguidos entrenando. Toda una gesta mirando mi historial pasado. No es mucho, pero es mucho más que nada. La sesión de hoy ha sido de 10K, la primera mitad rodando con Lydia y la segunda en solitario, con dos cambios de ritmo a lo que me permitía el cuerpo, que no era mucho.

Solo por eso, he pensado que el entreno se merece una entrada en el blog. Así, para que vaya quedándome constancia y no aborrezca mi presente. Y es que parece mentira, pero Un Triatleta Principiante lleva abierto desde el 17 de febrero de 2009, más de 6 años ya. Ha habido épocas de más actividad y otras de menos pero siempre ha sido un estupendo entretenimiento, complementario al deporte, que me ha hecho mucha ilusión seguir manteniendo vivo. Y porque también me encanta escribir.

Y en esas que uno se relee el archivo de uno mismo, se me ocurre citar la frase con la que acabé la primera entrada de este blog... "Un Ironman siempre empieza con la primera brazada". Ojalá vuelva a soñar con eso.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Lluvia y barrete, el desperezamiento

Ayer viernes quedé para salir a correr hoy sábado. Quedamos por Whatsup en que si no llovía correríamos por montaña pero que si lo hacía lo haríamos por asfalto. Si amanecía lloviendo ni una cosa ni otra. Pues eso ha sido lo que al final ha pasado, ni una cosa ni otra pero sí que hemos corrido.

Me suena el despertador a las 07:00 y en eso que estoy por enviar un mensaje abortando mi visión. Pero supero la tentación. Salgo al balcón y veo que hace buena temperatura pero que ha llovido por la noche. Salgo a las 07:25 con la idea en la cabeza de asfalto. A las 07:27 empieza a chispear y la pereza me vuelve a tentar. Paro, camino 10 metros y vuelvo a superar la crisis. Llego al punto de quedada, hoy somos 7 y al final resulta que se decide, pesa a la lluvia ir por la montaña. Buena sensación aunque me di la vuelta antes de tiempo, solo, y completé 70 minutillos bien buenos.

Contento, porque he sido capaz de superar esos momentos críticos en los que uno casi está por volver a enfundar su cuerpo entre las templaditas y cómodas sábanas blancas.

Llegar empapado a casa, de agua y sudor. Ducha, almuerzo y como nuevo escribiendo estas líneas.



domingo, 23 de noviembre de 2014

La ida y la vuelta a Avinyonet por Begues

La Plaza de la Iglesia de Avinyó Nou: Punto de espera, encuentro y avituallamiento obligado de docenas de ciclista durante el fin de semana

No está mal para como estoy lo que he hecho hoy domingo. Salida en trio ciclista para una globerada considerable en cuanto a ritmo y marcheta que sin embargo ha dejado unos 1.000 metros de desnivel entre la ida y la vuelta desde Gavà a Avinyonet subiendo por Begues. Una ruta poco imaginativa a ritmo quemagrasas y que finiquita dos días consecutivos de entrenos largos como hacía mucho que no se daban. Lo suficiente para subir la adrenalina y acabar el fin de semana contento porque además, aparte de cansancio, no sufro dolores de mi lesión. Eso sí, noto que sin embargo tendré que ir al fisio esta semana porque me siento "encartonao" desde hace varios días. Ya he apuntado en el avisador del móvil que me recuerde que mañana lunes tengo que llamar al fisio sin falta y quedar con él lo antes que podamos ambos.

¡Seguimos!

sábado, 22 de noviembre de 2014

Correr y sufrir un poquito para activar el recuerdo

Por primera vez en muchos, muchos meses hoy he hecho una sesión de carrera con más de 10 km y encima con desnivel. Era necesario y me ha servido para activar el recuerdo de lo que se siente cuando se va un buen rato al 90% o más de pulsaciones. Una rutilla por montaña con algo de desnivel, lo cual recordaba menos que lo primero. El tiempo por Gavà está genial de temperatura y el rato ha sido muy agradable.

Por primera vez en meses también corría en grupeta. Nos hemos juntado 6 personas y, aunque la falta de entreno y mi lesión en proceso de curación total me han hecho ir un poco con el gancho y conservador, al final he llegado muy contento. 

Pienso si habré hecho bien en correr todo eso con la espalda como la tengo... Pero lo mejor es que sigue sin doler (tan solo molesta un poco) así que intentaré regalarle a mi musculatura dorsal un buen masaje de fisio esta semana por lo bien que se ha comportado. Y por las ralladuras de cabeza que me está ayudando a olvidar.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Lo que sentía cuando veía entrenar y estaba lesionado

En pleno apogeo de mi lesión, cuando conducía el coche y me cruzaba con alguien que estaba entrenando la carrera sentía mucha envidia. Me decía a mi mismo, "mira, corren. Ellos pueden y a mi me duele". Y recordaba cuando yo era capaz de hacer eso, de correr como ellos. Me preguntaba si algún día volvería para mejorarlo. Cuánto tiempo más iba a tener que esperar para poder recuperarme y correr de nuevo con total tranquilidad. Volver a demostrarme que tengo la fuerza de voluntad, la constancia y la organización para volver a ser triatleta.

Hoy he vuelto a salir. He encajado en un larguísimo y ajatreado día 32 minutos de carrera. Y mientras corría, disfrutaba de mis pulsaciones, de mi respiración entrecortada y del sudor empapándome la ropa; pero sobretodo me acordaba de cuando conducía y los veía a ellos y a ellas y nada de esto era posible hacerlo sin dolor. No me olvido de lo cerca que estamos siempre de dejar de sentirnos vivos gracias a la ausencia de ese dolor que me atormentaba el ánimo. Cuando estamos bien lo olvidamos rápido -quizás vuelva a hacerlo-, pero hay entrenos en los que es necesario dar las gracias al acabar por poder sentir lo que he sentido hoy cuando he llegado a casa pensando en cómo será la siguente sesión y en poder escribir esta entrada.

lunes, 8 de septiembre de 2014

El nuevo curso

El pasado día 1 de septiempre empecé nuevo curso. Finalicé un mes de vacaciones que hacia años que no tenía, perrería a saco, procastinación de todo y una recarga de energía mental que necesitaba hace mucho. La única nota negativa fue ese dolor de espalda que por suerte gracias al fisioterapeuta va desapareciendo pero del que quedan aun pequeñas molestias.

Esta primera semana de septiembre he podido salir a correr tres días y ir en bici otro más. Una despedida de soltero me dejó KO el domingo y una reunión me ha impedido recuperar hoy lunes. Pero mañana sigue la cosa. Ya iré contando.

sábado, 26 de julio de 2014

Fartlek en sábado

Último sábado antes de empezar las vacaciones y primer entreno de fartlek run que realizo en no sé cuanto. Me ha costado mucho acabar esos seis cambios de ritmo de 2:30 minutos rápido y 1:30 suaves. Cuando llevaba tres iba tan cansado que me he dicho que solo iba a hacer cuatro, pero cuando llevaba cuatro he dicho que si hago la quinta por una más ya hago la sexta y así acabo. Los pequeños trucos para siempre aguantar un poquito más.

Lejísimos, muy lejos, a años luz de los ritmos que podía alcanzar hace justo un año, en plena fase antes de mi tercer triatlón distancia Ironman. Y ahí ando, aguantando a duras penas el ritmo entre 4:15 y 4:30 durante menos de tres minutos, y eso con un 90% de pulsacions (o más). Ese era el ritmo de rodaje a ritmo habitual. Bueno. No me desespero, ni me baja la moral. Todo volverá a llegar. Estamos reiniciando y hay ilusiones renovadas. ¿Por fin? Veremos como sigue la cosa en vacaciones...






domingo, 6 de abril de 2014

Agujetas de nadar

Hacía tiempo, mucho tiempo, tanto que ni lo recuerdo que no tenía agujetas de nadas. Pequeñas molestias musculares que no son fruto de haberme pasado los días haciendo metros y más metros sin parar. Todo lo contrario. Acumular simplemente lo mismo que hace unos meses era la rutina semanal ahora se ha traducido en agujetas que poco a poco ya van desapareciendo hasta que ya cueste mucho más volver a sentirlas de nuevo simplemente porque el cuerpo empieza a acostumbrarse.

Volver a sentirlas me hace sentir contento. Notar que estoy trabajando y que todo se empieza a engrasar y a funcionar. Bien.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Primer día de nado desde octubre

Mi suave reentrada a los entrenamientos me ha visto hoy en bañador por primera vez desde octubre. La curva de la barriga sobresale algo más por encima de él que en aquel entonces. Es uno de los puntos a tener en cuenta para volver a entrar en el neopreno... Reducir esa curva.

Han sido tan solo 1.200 metros. He perdido técnica. He perdido fondo. He perdido mucho. Pero lo importante ahora mismo más que el entreno en si, es ir asentando una rutina psicológica y habituando de nuevo el cuerpo al medio acuático, sentir las sensaciones de nuevo. Unas pocas sesiones más y todo irá volviendo a la normalidad.

Seguimos.

 
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