Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible

sábado, 29 de octubre de 2016

30.000 Kilómetros, 7 años entrenando con mi Forerunner 310XT y estos son mis números

Aunque no lo parezca por la foto mi Garmin Forerruner ya tiene 7 años. Lo sé por el acumulómetro que lleva sumando desde que me lo compré en esta página, lo dice mi perfil en Garmin. La primera vez que lo utilicé fue en este entreno de carrera hacia la playa de Gavà.

Desde entonces me ha acompañado en la mayoría de las sesiones y sigue funcionando, salvo daños en el chasis y pérdida de impermeabilidad, muy bien Bueno, la correa también se ha cascado... Fue una muy buena inversión que ha envejecido genial y se puede decir que tiene próxima una jubilación tras tantísimas horas de servicio en cuanto la prioridad de gasto se centre en comprarme uno nuevo. No creo que cambie de marca.


El otro día, haciendo números totales de estos últimos 7 años entrenando y moviéndome con él lo que descubrí me hizo sentir bastante bien deportivamente hablando. Mirar el horizonte que uno va dejando atrás también te permite ver con perspectiva lo que se ha hecho, lo que se ha recorrido y lo que queda por delante. Así que aquí va un resumen y reflexión de todos estos números.

TOTALES DE LOS ÚLTIMOS 7 AÑOS.

1.483 actividades: Son 4 sesiones semanales.

30.123 Km: Son 82 Km semanales en bici, corriendo, nadando...

2.084 horas: Eso da un total de 48 minutos al día de ejercicio.

Y entre las disciplinas triatléticas, estos son los números

Natación 517.800 m Running 6.958 km Ciclismo 20.902 km BTT 1.277 km

Todo este análisis numérico me hizo reflexionar y relativizar mucho mi situación actual en la que el tiempo disponible para entrenar es mucho menor. A pesar de que los últimos 3 años no han sido como los primeros 4 el trabajo hecho está ahí y lo tengo muy presente. Quizás está sea una buena temporada para seguir sumando kilómetros y horas a ese contador y que siga siendo igual de divertido de lo que lo he vivido hasta ahora.

martes, 25 de octubre de 2016

Ganga para el triatleta, 2x1 en geles High5


Hace un par de semanas que me quedé sin geles, así que me metí en la web de Wiggle a buscar alguna ganga para el triatleta en cuanto a nutrición y descubrí esta oferta de 2x1 en geles multisabores de la marca High5, por 25 euros, 50 sobres. La verdad es que no es mi marca preferida pero para usarlos durante el entreno reconozco que no me vienen mal. Pocas veces he encontrado una oferta que me deje el sobre a 50 céntimos, así que la caja de 'guarrerías' vuelve a estar a rebosar.

No sé cuánto tiempo más estará disponible la oferta, así que si habéis llegado aquí antes de que rompan el enlace, aquí lo tenéis, la ganga para el triatleta.

domingo, 23 de octubre de 2016

Acabando una semana interesante

Rodaje corto y suave para acabar la semana
Varias cosas a destacar de los entrenamientos de esta semana para que se merezca una entrada en el blog y que algunas de ellas ya comentaba ayer mismo. La primera es que no iba a la piscina desde febrero y que el pasado lunes lo volví a hacer. La segunda es que tampoco buscaba nunca una alternativa a cuando tenía pensado entrenar y llovía y ayer sábado fui al gimnasio, sitio al que por cierto tampoco recordaba entrar desde hacía varias temporadas. Por último el hecho de acumular una semana con cinco sesiones que, aunque no hayan sumado muchas horas, tampoco ha sido lo habitual en los últimos meses o diría que años.

Las ganas que tengo de que toda esta casuística se convierta en una cosa habitual son muy grandes y la sensación de que cada vez estoy más cerca de conseguirlo también es mayor.

Mañana lunes descansaré pero el martes vuelvo a la carga.

sábado, 22 de octubre de 2016

Al mal tiempo, fullbody en el gym.

Selfie en el press de banca en el gimnasio vacío
Que bien queda ese titular con ínfulas sajonas, que si fullbody o gym para parecer más moderno, que si selfie para el pie de foto. Y repasando tags de este blog (más anglicismos) me doy cuenta que la única entrada en la que he mencionado el gimnasio es de marzo de 2009... cuando ni tan siquiera tenía Garmin. No voy a ponerme nostálgico pero repasándola me doy cuenta de que al menos aparentaba entrenar mucho más de lo que lo hago ahora, y eso que estaba saliendo de una lesión de cintilla. Eso sí, vaya pinticas me llevaba en la foto que escogí para ilustrar la entrada con toda la equipación del principiante comprada en Decathlon.


Las pinticas del 2009
El caso lectores casuales, anónimos y quizás desinteresados en mi vida y que por los avatares de Google o vete a saber qué habéis llegado a esta entrada hoy ha estado lloviendo toda la mañana y yo tenía pensado salir en bici con mi compa de fatigas Paco. Después, vía WhatsApp a las 7 de la mañana hemos cambiado de planes por lo de salir al running y después, como seguía lloviendo mucho, hemos decidido que ni una cosa ni otra. Atrás quedan esas sesiones espartanas en las que se entrenaba lloviera, nevara, ventara o granizara. O nos hemos ablandado, o nos hemos vuelto más cuerdos o creemos que no vale la pena para como está la cosa. Pues que sepáis que ni una cosa ni otra ni la tercera. 

He acabado haciendo algo diferente a disfrutar de un amanecer suave e inesperado en la cama y he decidido no perder una sesión de entrenamiento. Me he ido al gimnasio que para algo pago el abono desde hace ya varios años. Si cuento las veces que lo he aprovechado resulta que la media entre lo que cuesta y lo que lo utilizo es superior a una entrada para el gimnasio más elitista de la parte alta de la Diagonal de Barcelona.

A lo que iba. Me he cascado poco más de una horita en un gimnasio en el que solo he coincido con una señora durante un cuarto de hora, después ha sido todo para mi, para que me pudiera mirar bien al espejo sin pasar vergüenza, pero no lo he hecho. He pasado vergüenza. Para empezar no me acordaba ya ni de los pesos qué poner en las máquinas y guiándome un poco por el sentido común al final resulta que he acertado bastante. 

Un poco de bici estática para calentar y 6x12 repeticiones de ejercicios de esos a los que les llaman fullbody, para entrenar varios músculos a la vez y que todo sea más completo. Press de banca, jalón al pecho y sentadillas. Mi intención no es pasar allí demasiado tiempo pero si poder aprovechar el tiempo que paso. Veremos a ver cuantas sesiones consigo rascar a la semana o al mes para hacer únicamente ejercicios fullbody.

Por lo demás esta semana he ido otra vez a la piscina pero solo para meter la puntita. Me hice 1.000 metros y comprobé (one more time) que nado como los peces de plomo y que la sauna y el jacuzzy siguen funcionando bastante bien. También supe que tengo músculos en mi tren superior que hacía meses que pasaban desapercibidos. 

Por cierto, que esta semana creo que es la que hay consenso en lo de acabar con la temporada de triatlón, así que, adiós temporada 2015/16 y hola temporada 2016/17

domingo, 16 de octubre de 2016

Semana impresionante, renuncias, sacrificios y beneficios de entrenar

Pocas semanas fallan en mis salidas el acercarme a ver el mar
Esta semana se han alienado los astros o más bien la Luna. Las semanas de Luna llena suele ser habitual en mi que me sienta con más energía. Puede que haya sido el caso o no pero desde el pasado lunes a hoy domingo he entrenado la increíble cifra de 09:15 horas, menos de lo que tardo en un Ironman pero muchísimo más de lo habitual en una semana normal, vamos, casi el doble. Ha coincidido con un día de fiesta en miércoles en el que metí tres horitas de bici y con eso ya lo tenía. En realidad lo que hace subir o bajar el volumen es alguna salida extra de bici. La asignatura pendiente sigue siendo el agua, sin novedades en el frente, sigo con alergia a ir a la piscina.

A cambio de esas horas he hecho algunas renuncias y sacrificios que han reportado ciertos beneficios. Primero el orgullo de sumar tanto tiempo y la sensación esa que se te queda en el cuerpo por el trabajo bien hecho. Además de todo esto el Strava me dice que hay progresos y mejoras. A cambio he tenido que madrugar más los días que entreno que los que trabajo y algunas ya sabéis la rabia que da eso, sobretodo cuando te pierdes poder despertar aunque sea un día a la semana junto a tu pareja y disfrutar de los primeros rayos de sol que entran por la rendija de la ventana compartiendo sábanas y descanso. Pues eso me lo he perdido... y ella también, pero solo la compañía.

También he dejado tareas por hacer, programarme la semana laboral, realizar trabajos que para el lunes tienen que estar hechos sí o sí y que tengo que empezar a hacer al acabar de escribir esta entrada, estudiar un par de cursos en los que estoy matriculado, recados y cosas pendientes... El tiempo que gano por un lado lo pierdo por otro pero el proceso de encontrar el equilibrio es lo siempre intento mejorar. Lo bueno es que el entrenamiento me quita el estrés que podría generar el llevar el trabajo atrasado así que Keep Calm and Train Triathlon.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Cual ha sido mi tratamiento para curar la hernia discal (I)

Tenía pendiente hacer un conjunto de post para hablar sobre la última lesión que he tenido, la hernia discal. Con la etiqueta hernia discal voy a escribir una serie de entradas para hablar sobre como ha sido este tratamiento para poder decir que ha día de hoy ya no siento molestia ni dolor aunque es evidente que este tipo de lesión puede reaparecer en cualquier momento.

Cual ha sido mi tratamiento para curar la hernia discal

Corría julio del año 2014 y disfrutaba de un agradable día en el río Gállego a su paso por Ontinar de Salz, en Zaragoza. No se nos ocurrió otra cosa que aprovechar un remanso de agua para comenzar a apilar cantos rodados al margen y así poder crear artificialmente una pequeña poza que cubriera más. Pues en esas, levantando piedras, pedrolos y piedrecitas empecé a notar una molestia en la espalda pero como yo me lo quería pasar muy bien con los amigos quería seguir haciendo un poquito el tonto... Todo esto no viene mucho a cuento pero me apetecía explicarlo porque fue el hecho de estar levantando y cargando peso lo que me llevó al dolor como podría haberme venido levantando muebles en una mudanza o cajas en un almacen...

El dolor era bastante molesto pero de momento el nervio ciático no lo tocaba. Me fastidiaba bastante porque a pesar de no ser un dolor incapacitante para andar o estar por casa si que me impedía entrenar, sobretodo correr, así que tuve que dejar de hacerlo y reposar.

Las molestias de la lesión pasaban por adoptar malas posturas al dormir, no poder caminar bien, dolores en el glúteo. No me sentía a gusto estando de pie. Era un dolor constante, no insufrible pero sí condicionaba bastante mi día a día y lo peor de todo es que no me lo podía sacar de encima. Siempre estaba pensando en él.

La cosa llegó hasta tal punto que se me torció el tronco hacia un lateral y no podía estar recto, como si uno de los músculos dorsales de la espalda estuviese más contraído que el otro. Mi tronco parecía un poco la torre de Pisa. Fue ahí cuando decidí acudir a un fisio que no era mi habitual porque estaba de vacaciones, pero vamos, que no me hizo nada y el dolor aumentaba cada día.

A los cuatro o cinco días después de lo de levantar piedras en el río fui a urgencias. Allí me pusieron una inyección de Nolotil directamente al músculo y me recetaron lo típico, antiinflamatorio que tan solo disimulaba un poquito el dolor. Me dieron visita para que me viera mi médico de cabecera.

Tomar antiinflamatorio con esta lesión es como tomarlo cuando alguien te pellizca muy fuerte, la solución no creo que pase por desinflamar la zona del pellizco si no librarse del pellizco en si pero son cosas del protocolo de actuación en la Seguridad Social. 

Puede ir a mi fisio habitual y logró mitigar un poquito las molestias, solo temporalmente. Me puso unas tiras de kinesio. 

Esta no es mi columna pero quería poner una foto

Cuando fui a mi médico de cabecera, me hizo cuatro preguntas y me mandó una radiografía. Pasé un par de semanas de agosto de vacaciones medio mal y en septiembre volví a ir a mi médico de cabecera para analizar las radiografías. 

Envía la radiografía al radiólogo para ver si el sí que ve algo. De ahí al médico one more time. A mediados de septiembre me dieron un diagnóstico algo vago... "Pinzamiento L5-S1 con PROBABLE espondilolisis izquierda a nivel de L5 SIN EVIDENCIA de listesis". A todo esto, mi doctora en ningún momento en las tres visitas se levantó de su silla. Siempre delante del monitor de su ordenador mientras yo le contaba lo que me pasaba. El protocolo médico de la seguridad social es ese.

En otro post continuo....


domingo, 9 de octubre de 2016

Dolor de cabeza, tiradas más largas

Pues sí, probablemente no sea una constante pero este fin de semana me ha dolido la cabeza. Resulta que siempre que me exprimo un poquito en una salida, o que la alargo más de lo normal, sobretodo en los de bicicleta, siento un ligero dolor de cabeza una vez duchado y relajado en casa que se suele ir con un ibuprofeno. No sé por qué es pero es algo que no me pasaba desde ni recuerdo cuando, lo cual me alegró porque significó que entrené lo suficiente como para que apareciese de nuevo. Y es que entrenar 80 kilómetros de bicicleta el sábado quizás no sea nada del otro mundo ni nada que no haya hecho nunca pero mis piernas ya no recordaban esas tiradas.

Y el domingo para rematar la semana un entreno de 16 kilómetros de carrera. Hay que ir acostumbrando el cuerpo pero mucho más la mente porque la intriga de si esto se puede convertir en habitual o no es algo que está ahí, pero esas dos sesiones ya no me las quita nadie.

lunes, 3 de octubre de 2016

Vamos haciendo, sacándole partido al tiempo libre


Suena a excusa pero si uno está más de doce horas fuera de casa cada día y encima tiene la suerte de llevarse trabajo a ella, si todavía hay que atender las labores diarias de llevar una casa y los compromisos con la familia y las amistades el tiempo para entrenar se ve reducido bastante...

Por suerte los fines de semana y fiestas de guardar con algún puente son para mi, quitando todo lo que no sea estar presente en el puesto de trabajo. De esa manera consigo encajar el puzzle y sacar partido al poco tiempo libre que me queda.

De vez en cuando me escapo una tarde a entrenar, aunque eso suponga no empezar a cenar hasta las 22:30 después de salir a las 08:30 de casa y no pisarla hasta esa hora. Para los viernes por la tarde, como salgo antes del trabajo, me escapo a echar unas carreras antes de quedar con los amigos. Los sábados y domingos madrugo más de lo que lo hago entre semana para salir en bici o irme a correr y al llegar tener tiempo para aprovechar el día. Eso supone tener que sacrificar alguna fiesta o cena con los amigos el fin de semana para no trasnochar... Me fastidia el hecho de no dormir hasta la hora que me dé la gana y vaguear en la cama aunque sea un día a la semana pero el esfuerzo es necesario porque casi siempre queda la recompensa de la siesta por la tarde, un privilegio muy escaso.

Con este panorama vamos haciendo, no voy hacia atrás, me mantengo en forma aunque se me hace muy difícil plantearme algún objetivo deportivo o meta.

En nuestro club, el Gavà Triatló, quedan tan solo 2 semana para acabar con las 52 de esta última temporada. Tengo ganas de que llegue la 1 para seguir encajando piezas en busca de algún patrón de rutinas que me permita, como mínimo, ir haciendo como hasta ahora o incluso mejorar.

 
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