Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible

domingo, 20 de octubre de 2013

¡Dos semanas sin hacer nada!

He estado dos semanas sin hacer absolutamente nada de deporte. Nada. En cualquier otro momento del año hubiera sido una tragedia pero esta vez no lo ha sido. No ha sido por necesidad forzada ni por lesión, simplemente por gusto y placer.

El pasado día 6 de octubre hice Finisher en el Challenge Barcelona-Maresme y la semana pasada acabé la temporada, así que esta la he empezado igual, descansando. 

Han sido 15 días de desconexión del deporte total. Hacía muchos años que no acumulaba tantos días seguidos en el dique seco. La gran suerte que he tenido es que han sido muy reparadores a nivel mental. Como ya he ido contando en este blog, esta temporada se me ha hecho especialmente larga, extraña y dura, con algunos momentos de bajón. Era necesario parar de esta manera, sobretodo si se hace tras un subidon como el del Challenge. Así suena más a recompensa que a necesidad.

A pesar de eso, he tenido ocupadas el 100% de las horas de mi día. No hay lugar para el aburrimiento. Siempre tengo cosas que hacer, en las que trabajar y en las que invertir mi tiempo. Realmente los días se me pasan muy rápido, cada uno de ellos. Desde el lunes hasta el viernes y los fines de semana. Todos igual de intensos y entretenidos y también divertidos. Es un no parar algo estresante, pero llevadero y en cierto modo adictivo.

La falta de entrenos me ha servido también para ordenar todas esas rutinas caóticas que salpican mi día a día y sin las cuales sería infeliz. Será mucho más sencillo ahora encontrar los huecos necesarios para dedicarlos al entreno. El hecho de cambiar hace algo más de un mes de vivienda otra vez, exige una pauta bien estructurada para optimizar las horas al máximo hasta que no empieza uno a hacerse a los nuevos espacios y posibilidades que ofrecen.

Planteamiento de la temporada 2013/14

Este año tengo dos principales cruces cuyas fechas aún están por marcar en el calendario. La primera es hacer un triatlón distancia Ironman, será en España y si puede ser entre junio y agosto. No quiero alargar de nuevo la temporada con una cosa así de seria más allá del verano.

La segunda cosa que quiero hacer es repetir el Camino de Santiago en BTT, pero en lugar de Jaca como punto de salida, desde la puerta de casa de mis padres, en Gavà. Será después del Triatlón 226.

Durante lo que queda de octubre y de noviembre voy a estar entrenando por mi cuenta, por gusto, suave, sin prisas... Aprovecharé para ir analizando todos los aspectos para planificar una buena base de entrenamiento de pretemporada, y si puedo permitirme el lujo, renovar algo de material. Pero sobretodo me entretendré decidiendo cual será el objetivo competitivo por el que me decidiré finalmente y montaré un calendario de fechas de competiciones clave.

En diciembre volveré a las ordenes de mi entrenador, Richard Calle, para transmitirle mis ideas y empezar a trabajar juntos de nuevo e intentar rendir al máximo.

Espero pasármelo muy bien este año. Seguro. Mañana saldré a echar unas carreras.

domingo, 13 de octubre de 2013

Final de la temporada de triatlón 2012/13

Tras una semana entera de descanso después del Challenge de Calella, doy por finalizada la temporada. Hace justo una semana antes de escribir estas líneas estaba pletórico de alegría por haber acabado mi tercer Ironman. También con dolores musculares y molestias por todos lados.

Acabados todos estos días de reposo la mente ya está maquinando como plantear la temporada en la que mañana, muy poquito a poco, voy a empezar de nuevo. Con la ilusión del inicio de curso y a seguir manteniéndola. Esa es la clave para continuar pasándolo en grande con este deporte.

Un año más, seguiré utilizando este blog para ir explicando parte de todo ello. Lo que me preocupa, lo que hago, lo que compito, lo que entreno y como vamos avanzando y deborando kilómetros y generando endorfinas día tras día. Seguro que nuevas alegrías se materializan en cientos de renglones y miles de letras en este rinconcito de la red llamado, una temporada más, Un Triatleta Principiante.

viernes, 11 de octubre de 2013

¿Qué comer durante un Ironman?



¿Como nutrirse durante un Ironman? ¿Cuánto hay que alimentarse en un triatlón de larga distancia? ¿Qué se come en una prueba de esas características?

Antes que nada no hay que olvidar que el tema de la alimentación en una prueba estilo Ironman es un mundo. Encontrar el equilibrio perfecto es prácticamente imposible. Hay que tocar muchas cosas e intervienen muchos factores externos e internos. Además, cada persona y cada estómago es muy diferente, incluso uno mismo, dependiendo de las circunstancias. Lo que a unos le sienta bien a otros no.

En mi caso ya he corrido tres Ironman. En el primero fui bien, pero llegué a la carrera con el estómago revuelto y tuve que parar varias veces a descomer. En el segundo también fue bien, pero me quedé sin energías en la parte final del maratón y me volví a ir de bareta al finalizar la competición.

En el tercero, el Challenge de Calella, ha sido ideal. No he echado en falta de nada, no he tenido molestias ni problemas de estómago y he tenido energía durante toda la prueba.

Ha sido un proceso de varios meses en los que me puse en manos de una nutricionista (si queréis os paso el contacto). He aprendido muchas cosas con ella, no solo a alimentarme cada día, sinó a comprender el por qué, a hacer una cesta de la compra equilibrada, combinar alimentos adecuados y sobretodo aprender a comer durante el esfuerzo físico y, lo más importante, recuperar tras él y poder continuar con los entrenos sin resentirme demasiado.

El proceso ha culminado con mi mejor marca en la distancia, 10:53:08 y una llegada a meta sin sufrimiento excesivo por lo que las ganas de ir a por el siguiente se han reactivado. Empezar un Ironman animado está genial, pero acabarlo igual es mucho mejor. 

Aprovechar la bici para ingerir sólido y dejar el grueso de geles para el final. Intentar combinar alimentos y bebidas para no saturarse de nada y comer sin hambre, aunque no apetezca. Esas han sido parte de las consignas ensayadas previamente.

Ahí va lo que comí durante la prueba:

Antes

600 Kcal aprox.

Dos horas y media antes de la salida: Desayuno con café y lácteo. Pan, cereales, algo de bollería y embutido. Zumo de frutas.

500 ml de agua + cápsula de electrolitos.
1 Powergel con cafeina.

Natación

Aparte del agua salada que tragué sin querer, nada. En la T1 un buen trago al bidón de la bici para aclarar la boca del sabor a mar.

Ciclismo

 2000 Kcal aprox.

No dejaba pasar más de 10-15 minutos sin beber o comer algo. Yo llevaba mi propio avituallamiento, aunque también utilicé los de la organización. Todo esto fue lo que repartí en 5:38 horas de segmento.

1'5 litros de Energy Drink 226ers con 2 geles diluidos.
0,5 litros de Energy Drink 226ers sin gel.
2 Barritas Oatsnak.
1 Barrita Isostar.
1 Powergel suelto.
1 litro de agua sola.
5 cápsulas de electrolitos.
1 Sandwich de jamón.
3 plátanos.
1 pastilla antiinflamatoria

Carrera

1500 Kcal

1 Powergel + cápsula de electrolitos + agua antes de empezar el maratón.

Este segmento fue el más parco en variedad, aunque la pauta de continuidad seguía. No llevaba casi nada encima.

De los 14 avituallamientos disponibles en los 42 Km utilicé 10 de ellos. El isotónico y la bebida de cola de la marca Nutrisport sabía a rayos, así que lo único que tomé fue:

1 o 2 geles cada 15-20 minutos a partir del Km 10.
100-150 ml de agua aprox. para hacer pasar el gel cada vez que tomaba uno.
1 pastilla antiinflamatoria.
Trozos de naranja.
1 Powerbom con cafeina.

Seguramente cualquier experto me habría dicho que todo esto no es suficiente, ya que por mucho que se coma siempre habrá un déficit calórico. Es muy dificil mantener siempre las ganas de ingerir alimento durante la competición. A veces el estómago se cierra y realmente no entra nada. Por eso es importante haber hecho entrenos largos y haber ensayado todo ello pues podemos pasar del éxtasis a hundirnos en la miseria por descuidar un mísero gel, un par de tragos de agua o un bocado a una barrita en un momento clave.

En cualquier caso es la competición en la que he acabado más entero y he sido más consciente de la importancia de ir bien comido. No es fácil, en el furor de la competición tener que bajar el ritmo para poder comer esa barrita que no podemos másticar por ir con la respiración acelerada. Hay que saber encontrar el momento, aunque bien es cierto que merece decelerar unos segundos para hacer lo que se tiene que hacer que no perderlos a la fuerza más tarde por una pájara o unos calambres que se pudieron evitar. En la larga distancia no hay que preocuparse por perder el grupo. En teoría las normas dicen que hay que ir solo, por lo que bajar la cadencia unos metros para comer algo en principio no debe suponer un problema.

Tras la carrera

Deboré pasta, pizza, cerveza, agua, coca cola, embutido y golosinas que ofrecían tras la llegada a meta.

jueves, 10 de octubre de 2013

Crónica Challenge Barcelona - Maresme 2013 y fotos



El pasado domingo 6 de octubre completé mi tercer triatlón en distancia Ironman. 3,8 Km nadando, 180 km de bici y 42,2 Km de carrera a pie. Fue en el Challenge Barcelona – Maresme que se celebró en Calella y que actuaba como campeonato de España de Larga Distancia donde acabé en el puesto 33 de mi Grupo de Edad (30-34 años).

Estoy muy contento con mi mejor marca personal, mejorada en más de 1 hora la anterior, con 10:53:08 horas. La alegría por la competición fue doble, ya que mi entrenador, Richard Calle se hizo con el Campeonato de España Élite culminando una temporada redonda para él. ¡Felicidades coach!

La verdad, iba bastante sereno y preparado como ya expliqué en el post previo a la competición. Llevaba bastante bien controlados los ritmos, el circuito y sobretodo la alimentación durante la prueba, que creo que fue una de las claves. E incluso al acabar tuve la sensación de haber podido ir más al límite.

A modo de resumen decir que ha sido una de las competiciones donde más he disfrutado de cada kilómetro, sin momentos bajos, psicológicamente siempre positivo, pese a las medusas en el agua, a la desorientación general en el mar, al diluvio universal que vivimos en la bicicleta o a la tortura muscular que supone el maratón. La mente fría, serena e intentando no dejar nada al azar para entrar ultra contento a meta con Lydia.


Y decir también que gran parte de la culpa de todo esto la tiene Patrocinalos, sin la ayuda de los cuales este Challenge quizás no hubiese sido posible. 

Día previo 

Hay que darse prisa. Los días previos al Ironman se pasan volando así que hay que aprovechar todo el tiempo. Recoger el dorsal, asistir al briefing, instalarse en el hotel, preparar todo el material, dejar listo lo que voy a comer y beber durante la competición, llevar algunas cosas a boxes, correr un poquito para quitar los nervios, saludar al personal conocido e intentar descansar lo máximo.

Compañeros de fatigas y de fin de semana como Dani, flamante subcampeón de España de su grupo de edad (25-29) y compañeros de club, Manu, Manel, Paco, David, Carles & Carles con los que también he compartido metros durante todo el proceso de preparación. Más saludos en Calella y en boxes y todos con los mismos nervios y sus objetivos y metas para el día D. 

Natación

Ultimo todo en boxes. Caminamos hacia la salida. Vaselina, neopreno, risas nerviosas para eliminar la tensión y hacia la arena. Por delante una sola vuelta de 3,8 km. La salida es tranquila, no recibo apenas golpes y nado cómodo desde el principio. Me lo tomo con calma y voy con la seguridad que me dió la natación de mi último triatlón en Berga, aunque aquí no iba a ser igual.


Los primeros 1000 metros los llevo bien, voy en grupos y sigo pies, es fácil orientarse y ya me han empezado a adelantar los más rápidos de las salidas anteriores. Cuando viramos para orientarnos hacia el final del sector tenemos por delante una interminable recta de 2,4 km y corriente en contra, además de la mala visibilidad de primera hora de la mañana y encarados hacia el sol, que estaba saliendo por el este...

 Este fue uno de los errores o handicaps que más condicionó a todos los participantes. Todos se vieron penalizados por esa recta ante la falta de boyas de referencia para conseguir nadar recto. Unas de otras estaban separadas por demasiados metros por lo que era imposible, entre oleaje y nadadores, tener referencias para evitar hacer más metros nadando en eses.... La única solución era ir siguiendo a los nadadores de delante y fiándose de ellos. Los jueces y los kayacs estaban más entretenidos en reorientar a los nadadores despistados que en seguir la carrera. Todas mis espectativas se fueron al garete en este segmento. En mis tres Ironman nunca he tardado tanto en el agua. 1:36 horas... Cuando mi tiempo previsto era entre 1:15 y 1:25... A seguir. 

Ciclismo


Me lo tomé sin prisa pero sin pausa. Empiezo con cadencia para estabilizar las pulsaciones al salir de Calella hacia la N-II. En mis planes estaba hacer un parcial de 30 km/h de media, aunque sabía que podía ser más rápido si me iba bien. Por delante dos vueltas y media a un circuito sin desniveles y de ir acoplado el 90% del tiempo, aunque tenía algún repecho. Cada 15-20 minutos voy ingeriendo calorías e hidratándome. No noto ningún bajón de energía en ningún momento y aprovecho cada avituallamiento.

En los primeros 70 km obtengo una media de 33,2 km. Bien, pues todo lo que tenga ganado es margen para posibles contratiempos. Los ánimos iban bien. Mi tia animando en el giro de Calella y mi novia preparándome una bidón para mi segunda vuelta, animando y echando fotos junto con el crack de Joaquin y también Marta. Gritos también de Sergi por ahí y de Juan, un amiguete del Hospitalet.



En la segunda de las vueltas el viento se empieza a levantar y al fondo se empiezan a ver nubes negras de tormenta. Mal augurio, pues vaticinaba un maratón pasado por agua. La previsión se adelantó.

Durante el tramo ciclista mi tendencia es pasar más gente de la que me pasa a mi. Los grupos de drafting son descarados, uno de ellos me pasa como un tiro en un pequeño repecho. Les vuelvo a adelantar y miro atrás. Los tengo a rueda. Un papel entra en mi rueda y pienso que he pinchado. Paro para comprobarlo, por suerte solo era ruido. Al fondo sigo viendo el grupo en pelotón y de repente aparece un juez y se pone a su lado. Los tramposos empiezan a disimular y a dejarse caer. Yo los vuelvo a atrapar y le digo al juez que en cuanto se vaya van a volver a lo mismo y él me contesta: “ya lo sé, ya” Ignoro los penalty box que impuso ahí, pero había unos cuantos. El dorsal 948, un tal Ville era descarado y hacia el final me dio el palo en el último repecho, mucho más fresco que yo iba. Consigo dejarlos de nuevo, pues eran tan comodones que ni se dignaban a subir de 31 km/h para no dejar la rueda de quien tiraba del grupo.

El viento ha empezado a hacer mella en la media que acaba por destrozarse cuando se pone a llover, si se le puede llamar llover a lo que caía. El público y los animadores, evidentemente, se esfuman casi todos. Circulamos por auténticos rios de agua que frenan la marcha, con mucho cuidado en las rotondas y bastante más lentos, sin apenas visibilidad por los chuzos que caían. Aún así para delante, fresquito.

Realmente no me importa la lluvia. En cierto modo me la sudan las condiciones atmosféricas. Son parte del juego, así que no afectan en mi ánimo. Son así y punto y apechugo con ellas de la mejor manera que puedo. De nada sirve martirizarse aún más de lo que lo hace la lluvia, el sol o el viento y en Zaragoza ya había tenido días duros climatológicamente hablando (frío, calor, lluvia, niebla, nieve y mucho viento) en muchos mis entrenos, así que iba sobrado en ese aspecto.

La parte positiva fue que las barritas que llevaba se mojaron y se masticaban mejor, pero al ir a tomarme un antiinflamatorio que llevaba resulta que se había desecho con el agua, así que tuve que esperar al maratón a que mis sparring me pudieran dar uno.

Los planes no han salido del todo mal. 5:38 en la bici cuando mi objetivo era de 6 horas. Así que ya había compensado lo perdido en el agua.

Carrera



Fue mi mejor segmento. Empecé con la mente fría, un maratón se puede hacer muy largo así que estabilicé mis pulsaciones a las que eran habituales en mis entrenamientos de transiciones. Empiezo a marcar un ritmo bastante estable entre 4:55 y 5:05 el kilómetro, de principio a fin que sorprendentemente consigo clavar durante los 42 km (41 en mi garmin).

En la carrera a pie iba feliz. Tan solo hubo un momento de bajón, del km 13 al 14 me dio una pájara en la que el corazón se disparó. Paré, anduve unos metros, oriné, me tomé dos geles, bebí agua y seguí. Al poco recuperé la energía. Continué absorto en mis pensamientos, mis innumerables sesiones de largos entrenos en solitario en Zaragoza me vienen a la cabeza, esa sensación que sentía en ellos...


Corro sonriendo todo el rato también a todos los que me animaban, Gerardo, Albert, David, Pedro, Montse y familiares de compañeros de club y más amigos y conocidos que seguro que me dejo, avanzando kilómetros y disfrutando realmente del Ironman lo más entero que pude.

Con ritmo clavado se me pasan las 3:32 horas de mi maratón "volando". Últimos kilómetros, aún me quedan fuerzas para subir un poco el ritmo. Llego a la alfombra que da acceso a la meta, Lydia y yo nos cogemos de la mano y su cara de felicidad me hace ser el triatleta más feliz del momento. Ella más orgullosa que los niños que entran con sus padres. Los dos subimos la rampa de meta corriendo y nos besamos al cruzarla. No puedo estar más orgulloso.

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Ahora unos días de desconexión de entrenos, descanso y asimilar la temporada. Ha sido rara, con bajones y subidas y sobretodo muy larga. Por suerte ha acabado de la mejor manera que podía hacerlo y en el último momento.

Dar las gracias como siempre a todos los que me han dado apoyo previo, los que han entrenado conmigo, los que me animaron en la carrera y con mensajes antes de ella, los que se alegraron de mi llegada a meta y los que me acompañan de una u otra manera en mis locuras deportivas.

Enlaces a Galerías de Fotos del Challenge Barcelona Maresme 2013

jueves, 3 de octubre de 2013

A por mi tercer triatlón distancia Ironman, reflexiones finales

Tras mi llegada el año pasado en el Extreme Man de Salou 226
Esta sería la típica entrada de números, cifras y recopilatorios de entreno, de trabajo hecho hasta la fecha. Pero no. Porque hacerlo no tendría demasiado sentido esta temporada en particular. El domingo 6 de octubre afronto el que será mi tercer triatlón en distancia Ironman. Por delante, otra vez, 3,8 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 Km de carrera a pie en el Challenge Barcelona - Maresme de Calella. Y por supuesto, otra vez también, dudas y nervios.

Este es un ironman que me llega al final de la temporada por primera vez. Las dos últimas veces, por estas fechas, ya estaba pensando en la nueva pero este año ni tan siquiera he competido en mi principal reto.

Ha sido una temporada muy rara, cambiante, irregular. Ha habido dos cambios de residencia y aclimatación a nuevos lugares de entreno, una mudanza y media. Trabajos nuevos, emprendimientos de negocio, quebraderos de cabeza, mala economía, irregularidad, pocas competiciones, poco tiempo para todo, etc... Todo eso se juntó y se hizo bola, sobretodo en el aspecto psicológico, me faltaba optimismo.

Entonces llegó una pequeña ayuda de Patrocinalos que fue el revulsivo, el impulso que me faltaba. Pude adquirir material que tenía pendiente para entrenar mejor, inscribirme al Challenge, comprar suplementación deportiva que me hacía falta, apuntarme a algunas pruebas, ponerme en manos de una nutricionista para afinar peso y muchos aspectos referentes a la alimentación y la nutrición enfocada al deporte que han sido una de las claves en estos últimos meses.

También he podido disfrutar de un entrenador, Richard Calle, que me ha ayudado durante las 9 últimas semanas no solo a mejorar el rendimiento, sinó sobretodo a borrar un montón de dudas e inseguridad gracias al trabajo constante y de calidad que no ha parado desde que me puse en sus manos.

Ante un reto como el de este domingo uno siempre llega con la sensación de haber podido entrenar más, de no haber tenido tiempo de limar ciertos aspectos. Parece que eso es inevitable. Paradójicamente se da la situación de que en términos globales, ha sido el año que más kilómetros he acumulado en las tres disciplinas. Pero la realidad es que muchos deportistas somos autoexigentes por naturaleza y por mucho que hagamos nunca tendremos suficiente...

El objetivo para este domingo es mejorar mis marcas anteriores y tal vez soñar con ser ¿sub 11 horas?. Sé que por el perfil que hay en el tramo ciclista solo hace falta hacerlo exactamente igual que en Zúrich o Salou, donde el desnivel era mucho más exigente que en Calella. Sé también que cómo mínimo estoy en el mismo estado de forma que en aquellas ocasiones o incluso un poquito mejor.

Por otro lado, el tópico de siempre. En una prueba así pueden pasar muchas cosas y nunca se sabe. La mala suerte puede atraparme en cualquier punto kilométrico. Lo que sí que es cierto es que creo que en esta ocasión he dejado menos cosas al azar que nunca. Tengo la carrera bastante visualizada, conozco el circuito y llevo el tema nutricional y de ritmos y cadencias bastante estudiado. Si los astros se alinean creo que puede ser un gran día, sobretodo por que si soy finisher por tercera vez volveré a recibir el beso de mi novia a mi llegada a meta una vez más, mucho más gratificante como recompensa que cualquier medalla o camiseta técnica o cualquier otra cosa en ese momento.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Crónica: Sailfish Berga 2013


Creo que esta va a ser la crónica que escriba más tarde después de haber hecho una competición, el pasado 15 de octubre. Así que como ya no es novedad seré breve con la del Sailfish de Berga, en distancia Half (1900 m. - 90 km. - 21 Km)

A modo de resumen decir que estoy contento con la competición. Ha sido mi segundo triatlón esta temporada, el tercero si contamos el DNF de Salou. Además en distancia Half, ideal de cara al Challenge de Calella del 6 de octubre. Genial también para testear fuerzas, ganas, nutrición y aspectos para darme seguridad de cara al reto.

Natación
Se nadaba con neopreno. Buena temperatura y ambiente agradable tras una noche de rayos y tormenta. El sol empieza a asomar. Salimos desde dentro de las aguas del pantà de La Baells. 1900 teóricos metros que fueron algo menos. Nadé muy cómodo y muy tranquilo, sin apenas golpes y siempre siguiendo buenos pies. Aunque mi tiempo no es nada del otro mundo sí que puedo constatar cierta mejora. Creo que he hecho el mejor parcial en una natación de este tipo, modestos 34:24 pero ya he conseguido salir de la mitad hacia delante en mi peor segmento, así que subida de moral.

Ciclismo

Ritmo entre el 70% y el 85% desde el principio. Manteniendo durante los 90 km. Un circuito de dos vueltas con un desnivel moderado, unos 1000 metros acumulados. Viento en contra en algunos tramos y lo que se nota haber entrenado con Cierzo. Mejoro el parcial y adelanto a unos pocos, sobretodo en la segunda de las vueltas. Media superior a 30 por hora. También era la primera vez que la superaba en un Half, y más teniendo en cuenta el desnivel. Conseguí bajar de las 3 horas.

Hidratación y nutrición correcta, sin falta de energía y con la misma fuerza durante todo el tramo, evidentemente el cansancio se iba acumulando pero no eché en falta nada en el aspecto nutritivo.

Carrera
Empecé con un ritmo alegre, entre 4:35 y 4:45 y pensé que iba aguantar bien. No fue así. La cuestión era que notaba que pese a tener energía suficiente, en lo muscular empecé a notar la fatiga a partir del kilómetro 7 del medio maratón. Las pulsaciones se mantenían y el ritmo bajaba. En ese momento empecé a pensar que si me ocurría lo mismo en el Challenge podía ser un calvario... No pasará...

Pese a todo, lo que sí que pude hacer es mantener una velocidad de crucero estable durante todo el resto de carrera que, aunque fue más lenta que en los entrenos simulados en la distancias parecidas que había hecho no me hundió en la lentitud por debajo de 5 el km. Hubo desnivel y viento en contra también. Fue el handicap durante la mitad de las tres vueltas que hubo que dar al circuito a pie. Los avituallamientos, como he dicho, correctos. No me faltó de nada, aunque tiré sobretodo de agua y coca cola y un par de geles, tengo la sensación de que alguno más no hubiera venido mal. El calor y el sol, eso sí, hizo mella en la fatiga.

En este segmento aún progresé un poco más en la general y conseguí entrar en 5:14:17 de tiempo final y puesto 199 de 612 presentados.

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Es un triatlón bien organizado, agradable y con buen ambiente. Avituallamientos correctos, circuito que este año estuvo cerrado al tráfico, buen ambiente de público y buen trato a los corredores con un sorteo de premios final muy a tener en cuenta. No es de los baratos pero no se te queda la sensación de dinero malgastado.

Seguramente vuelva a repetir, esta vez con la intención de intentar bajar de las 5 horas, algo que a juzgar por lo vivido veo asequible si sigo esta progresión gracias a mi coach, un espectacular Richard Calle que fue el vencedor de la prueba por delante de algunos Kona Pro como Jammaer y Gomes. Me alegré un montón de cruzarme con él durante la carrera a pie y verlo precedido de la bicicleta de primer clasificado. Está que se sale y en el Challenge Barcelona Maresme será uno de los nombres a tener en cuenta para el Cto. de España de Larga Distancia. Fijo.

 
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