Ho van aconseguir perquè no sabien que era impossible

miércoles, 29 de junio de 2011

De tappering

Que poquita cosa que contar... Días de tappering, de descanso, de ir matando el aburrimiento con alguna carrera, alguna salida en bici corta, algún día de nado, y poca intensidad, poca calidad. Pero esto este entrenamiento es imprescindible para mi, ineludible. Ya no es mejorar, ni aumentar volumen, ni sumar horas a lo que ya tengo, es imprescindible porque la mente lo necesita, necesita ese ejercicio, necesita segregar esas hormonas, necesita estar siempre alerta, porque si no lo hago y miro por la ventana, veo el buen tiempo que hace y cojo depresión... 

Quedan exactamente 11 días. ¿Qué me espera, qué me queda? Mañana me haré unos 60-70 km de bici. El viernes unos 2000 nadando. El sábado cogeré la bicicleta por última vez antes de embarcarla para Zurich. El domingo, el plato fuerte de la semana correré un poco y haré un entreno largo de natación en el Canal Olímpico de Castelldefels; Sailfish organiza unas jornadas y pruebas de neoprenos durante los domingos de julio. Aquí hay más info por si interesa a alguien. La próxima semana aún más tranquila. El jueves llegaré a Suiza y desde allí ya contaré.


Internet TV

jueves, 23 de junio de 2011

Crónica: XXI Quebrantahuesos 2011

Qué bien me lo pasé. Genial, como en pocos acontecimientos deportivos. Alegría desmesurada durante el esfuerzo. Mofletes en ristre con amplia sonrisa dibujada en mi cara mientras el sudor desembocaba en gotas al final de mi nariz. Y es que afrontaba por primera vez en mi vida una ruta de tal magnitud. La mítica cicloturísta Quebrantahuesos, con 205 km y 3600 metros de desnivel. Ambas cosas me supieron a poco. Y no lo digo por ir de sobrado sinó por haber pedaleado extasiado e hipnotizado por la misma fiesta que se respiraba y por las endorfinas segregadas en el esfuerzo. Un ambiente entre fresco y húmedo al principio y soleado y ventoso al final.

Tres puertos, el primero de ellos el del Somport, coronado a más de 1600 metros. Tendido con  rampas soportables. Como estaba en los primeros 50 kilómetros se hizo muy llevadero acompañado de tanto ciclista a lado y lado. La bajada con niebla y asfalto mojado por la lluiva previa a nuestro paso, traicionera en las curvas y sin confianza. Ya encarando hacía el Marie Blanque, en el lado francés.

La Dama Blanca son dos puertos en uno, es corto, pero se hace larguísmo, para mi fue el más duro. Unos primeros 5 kilómetros llevaderos y luego 4000 interminables metros de pendientes que no bajan del 10% y llegan hasta el 17% que obligan a más de tres a bajarse de la bici. En la cima, la lengua fuera y empapado en sudor. Pero ya era el penúltimo y había pasado el ecuador. Quedaba el más temido, el Portalet, sobre el que más me habían alertado por su pesadez. Me decían que una vez pasado éste puerto, psicológicamente era un descanso. Pero en mí esas palabras no tuvieron demasiado sentido por los mismos motivos que he explicado al principio de la crónica.

Después de las rampas del Marie Blanque las del Portalet me parecian falsos llanos. 28 kilómetros, eso sí, pero muy muy cómodos. Había comido y bebido como los dioses Quizás por eso no eché en falta ningún suplemento, ni tuve sensación de sed ni de hambre, ni dolores ni rampas, nada. Por eso lo pasaba bien. No era un camino de rosas, no. Pero al mirar para delante y ver carretera y más carretera los ánimos seguian inalterables. Cuando se aproximaba la cima, aficionados se repartian a ambos lados de la carretera animando de tal manera que los metros pasaban volando.

Arriba miro el reloj y el ritmo va según mis previsiones. Que eran de entrar entre 8:30 y 9:00 horas. La carretera es ancha y amplia, con larguísimas rectas y facilmente se alcanzan los 70 u 80 km por hora, cuando en una de estas, de ir a 85, una ráfaga de viento me da tal latigazo aproximándome al guardarrail de la calzada que ya veo la vida pasar por delante, por lo que decido ir tocando el freno con más firmeza. 

La carretera vuelve a empinarse de nuevo y de golpe subiendo a la Hoz de Jaca. Fue tomar una curva de herradura y ver decenas de ciclistas clavados al asfalto de pie sobre sus monturas haciendo fuerza y apretando dientes. Una tachuela en el camino dura que no era más que un breve y último castigo para el cuerpo antes de empezar a saborear la alegría contenida de los últimos 30 kilómetros. A 25 metros de llegar arriba se me sale la cadena, fue el único percance mecánico de la jornada. Lleno uno de los bidones con agua fresquita del avituallamiento y repongo líquidos. 

El viento se cebaba en los llanos de la última parte, salpìcado de toboganes con tendencia a la bajada. Me resguardo en alguna grupeta a ratos, tiro solo a otros, a lo gregario, con compañeros a rueda, acoplado para alcanzar el siguiente grupo. En los últimos 7 kilómetros sin saber por qué llego a la reserva, no estoy muerto, pero me cuesta seguir al grupo y decido no esforzarme más, dejarme caer a buen ritmo, sin drafting y para disfrutar solo de la llegada. 

Mi novia con sus padres y los mios me esperan en meta. Bonita y sonriente entrada con sus aplausos. Ya estoy de vuelta en el mismo punto donde salí 8:50 horas antes. Otra experiencia más para el saco, otra inyección más de ánimos pre IM y con mente en la siguiente edición.

jueves, 16 de junio de 2011

La cuenta atrás, I will do This

Queda menos de un mes para el IM de Zurich. Me encuentro listo y preparado. En este punto concreto ando en la última fase de acumulación de volumen general, me quedan menos de 2 semanas para empezar con el tappering. Sé que si el azar u otros factores externos a mi persona no me juegan una mala pasada me convertiré en finisher. Pero siempre existe ese punto de inseguridad, de cosquilleo en el estómago, de emoción contenida.... y esas sensaciones que uno tiene cuando se va acercando el momento de tomar parte en la salida del reto deportivo más grande de mi vida hasta la fecha. Y a veces la mente se pone con ello a pensar, a hacerse preguntas, a intentar vislumbrar el futuro, a trazar estratégias, alternativas, pide y escucha miles de consejos... También sé, que una vez cruzada esa linea de meta, insconscientemente empezaré a relativizar la gesta y horas después mi mente ya estárá pensando como superarme otra vez más. Pero de momento aún se me siguen poniendo los pelos de punta cuando me conecto a Internet y invierto minutos en ver una y otra vez videos y más videos sobre la prueba reina del triatlón.

sábado, 11 de junio de 2011

Salida larga accidentada y pajaril

Nos hemos juntado esta mañana una grupeta para hacer una tiradilla larga de unos 150km llanos. Desde Gavà a Torredembarra y vuelta. El día acompañaba y la temperatura también. Todo genial, yo con mi bici recien salida del taller por revisión rutinaria y la cinta de manillar nueva e impecable, azul, a juego con mi Colnago Arte. En una rotonda un coche que cede el paso, que no lo cede, que arranca, que frena y yo en esas, prácticamente estático sufro una de esas caidas tontas y sin sentido de las de intentar sin éxito sacar la cala del pedal. Golpecito y rascada en la rodilla y ridículo delante de los conductores, pero lo que me ha sabido más mal es haber rascado la cinta nueva del manillar, jeje. Ha sido mi primera caída en más de 6000 km que llevo con esa bici. Temía que cuando el golpe se enfriase doliera, pero por suerte no ha sido nada. Y a 20 km del final, voy a echar mano de la última barrita de mi despensa y no la encuentro, debe haberse caido por el camino. Los compis me dejan atrás, me arrastro por las cuestas de Garraf hasta darles alcance en el punto de espera predeterminado. Pido comida y me la dan. Mano de santo y efecto inmediato de esa nutrisport. 5:30 de pedaleo a buen ritmo.

viernes, 10 de junio de 2011

Caca. Último triatlón Pre-IM cancelado


Pues nada, lo que iba a ser mi último triatlón Pre-IM de Zurich al final ha sido suspendido. Era uno de distáncia olímpica, llanito y en Zaragoza a justo dos semanas antes de la gran cita, ideal como última prueba motivante para empezar con el tappering. Resulta que ha sido cancelado, y es una lástima porque se preveía muy atractivo. La cuestión, cosa política, burocracia y las mil excusas por parte de ciertos organismos públicos del ayuntamiento de Zaragoza, que almenos por mi parte, han quedado a la altura del betún. ¿Será cosa del batacazo electoral de los socialistas? No lo sé, y el caso que ni me importa pero esta prueba me hacía especial ilusión. Nadar entre sirulos cazapalomas en el Ebro y tener el privilegio de poder saltarme todos los semáforos del tercer cinturón. Y después la empresa Win, organizadora del evento, que suele cuidar bastante el trato al triatleta y sobretodo al popular, aunque sin embargo algo masificados pero en esta ciudad, no era el caso. A mi, al fin y al cabo, que anulen el triatlón me da igual, porque estoy harto de correr en ellos y si no compito entrenaré de todas maneras, pero, ¿Cuanta gente iba a estrenarse aquí en este adictivo deporte? ¿Con cuantas ilusiones han jugado? ¿Cuanta gente habrá entrenado duro para poder debutar precisamente en esta prueba? ¿Para cuantas personas suponía el reto de su vida? Y ahora, su gozo en un pozo... Lo dicho una vergüenza y un circuito de triatlones por nuestra geografía capado. Malditos intereses ocultos. Os dejo la nota que la organización ha colgado en la web de Triathlon Series:

Si bien, el proyecto llevaba más de siete meses aprobado por parte de Zaragoza Deporte, en los últimos días, ciertos técnicos de movilidad y de servicios públicos del ayuntamiento se han negado a firmar el permiso para el circuito de ciclismo. En ningún caso se ha cuestionado la prueba por el segmento de natación en el Ebro, ya que la viabilidad y la seguridad de este tramo están totalmente controladas por parte de bomberos de Zaragoza, la propia organización y técnicos de las federaciones deportivas usuarias del Ebro en el nuevo Azud de Vadorrey.

Compartimos vuestra desilusión, y nos quedamos muy frustrados y impotentes frente a este desenlace difícil de explicar o justificar. Los primeros perjudicados sois los triatletas, pero pensamos que la carrera era una gran oportunidad para todos, lo cual nos entristece todavía más.

Entre el martes 14 y el miércoles 15 de junio, procederemos a la devolución de las inscripciones mediante abono en la tarjeta de crédito con la que fueron pagadas.

Cordialmente,

El equipo de Win Sports Factory

jueves, 9 de junio de 2011

Reto Quebrantahuesos 2011

En el periplo hacia el IM de Zurich sin duda hay una cita deportiva a la que le tengo bastante respeto. Se trata de la cicloturista española por excelencia, la Quebrantahuesos que disputaré el próximo sábado 18 de junio. Una prueba de recorrido circular salpicada de puertos y constantes subidas con salida y llegada en Sabiñánigo. Cruza de España a Francia y viceversa por en medio de los Pirineos. Serán 205 kilómetros pedaleando, arrastrando la bici por rampas interminables. Los peores enemigos potenciales quizás sean las inclemencias meteorológicas, tanto si está nublado como soleado o si aparece la lluvía puede ser bastante duro. El año pasado, por ejemplo, la niebla, el frío y la lluvia, pese estar en pleno junio, obligó a abandonar a varios cientos de ciclistas. En ese caso yo lo tengo claro. Una retirada a tiempo antes que arriesgarme a tirar por la borda una temporada por acabar una prueba que es estratégica pero no trascendental.

El otro enemigo es la posibilidad de exprimir demasiado el cuerpo antes de la cuenta y desfondarme prematuramente... Témida pájara. Y es que nunca he recorrido una distancia así, y menos con más de 3500 metros de desnivel positivo. Así que será una estupenda oportunidad para entrenar la alimentación, la hidratación y la dosificación de las fuerzas en esas condiciones. Quizás mucho más la mente. 

Quiero seguir la estratégia de parar lo menos posible en los avituallamientos, es decir, no explayarme a lo globero como hice en la Terra de Remences. El tiempo necesario y justo para llenar bidones y bolsillos de bebidas y viandas y continuar sin que ello suponga quedarme corto de suplementos. Sin prisas, pero sin pausas. Supongo que así reproduciré mejor las condiciones en las que haré el IM, donde las características de la competición exigen ser más autosuficiente en este sentido y hacer todo encima de la bicicleta, sin poner pie a tierra más que para dejarla en el box antes del maratón.

miércoles, 8 de junio de 2011

Crónica: Fake XI Triatló Ciutat de Mataró

El año pasado este se convertía en el segundo triatlón que disputaba en mi vida. Este año me hacía ilusión repetir, por ver la evolución y aunque estoy enfocando los entrenos a la larga distancia, el día anterior ya metí cuatro horas de bici, así que un entreno explosivo de transición en competición era también atractivo. Amaneció lloviendo y así continuó hasta que se decidió por votación y consenso de los clubes participantes anular el tramo de bicicleta, momento en el que dejó de caer agua. Sabia decisión por la peligrosidad que hubiera conllevado. Pero al fin y al cabo decisión tomada para que así la organización no tenga la obligación de devolver los 28 euros que cuesta la prueba. En plena crisis y los precios de las inscripiciones se disparan. Malditas clausulas y letras pequeñas, leídas o no, si quieres competir te las tienes que comer con patatas y pasar por el aro.

Total, que al final se decide alargar el tramo de natación de los 750 a los 1000 metros y seguir con los 5 km de carrera a pie. Un acuatlón a medias, pues siendo puristas se trataría de carrera, natación y carrera. Ahí va la crónica y también las quejas.

Natación

Salida separada para las chicas. Qué bien, ellas no son demasiadas y se distribuyen bien. Y después, más de 600 personas jugando a WWF en el agua, chapoteando, nadando encima de los demás, comiéndose patadas en la cabeza y en la cara, hundiendo al compañero, dándo puñetazos... ¡Muy mal! Fatal. No era necesario ni imprescindible meterse en ese percal. No es necesario verse acorralado entre una marabunta despiada de atunes furiosos con extremidades en forma de martillos de abatanar y un espigón de rocas con afilados moluscos. Qué fácil hubiera sido hacer salidas por grupos de edad en un playa con cientos de metros de longitud. Un cero. Imposible nadar con la cabeza dentro del agua sin correr riesgos. Y es que hubo unos momentos en que serví de tabla de surf para otro nadador, que literalmente se tumbó encima mio y remaba hacia delante con sus brazos por los lados. No hay derecho.

En la primera boya me abro a la izquierda para pasarla tranquilo y ya voy nadando más cómodo pero pendiente constantemente de mi alrededor. Llegando a la segunda alguien recibe un puntapie en todo el rostro y se queda grogui. Se avisa a los kayacs y de seguida la Cruz Roja acude. Situación que por cierto se pudo evitar. Pido tanda para girar por la boya y me encaro a la orilla. Salgo a sprint y hago la T1 más rápida hasta el momento, pues el día de antes había recortado la parte del neopreno de los tobillos que más me molestaba para librarme de él.

Carrera 

Me lo tomo como una serie, a tope. La primera parte del circuito con charcos muy embarrada. Corro sin fijarme en charcos ni nada, a recuperarme de mi mejorable natación. Iba avanzando ligero, aunque sin saber el ritmo porque decidí correr sin relojes ni referencias, aunque supongo que rondaría los 3:50. Pensar que salí el 490 del agua y recuperé más de 200 puestos en estos 5 kilómetros. Acabé contento llegando a meta, donde había otro error organizativo. Justo pasar el arco donde estaba la alfombra de paso de chip repartían la bolsa de obsequios y se formaba un tapón, por lo que te podían caer bien unos cuantos segundos esperando el turno para que el chip pitase.

La conclusión: Peor organización que el año pasado. Demasiados participantes, demasiado caro. Mala distribución de los nadadores en la playa y de las salidas. El año que viene o tengo la constancia de que cambian en estos aspectos o no vuelvo. 

martes, 7 de junio de 2011

Crónica: Half-Challenge Barcelona Maresme 2011

Un medio IM que no entraba en mis planes. Pero un portento compañero de club que ha estado enfermo me cedió su plaza, está recuperándose aún pero por suerte va avanzando. Lento, pero va avanzando. Desde aquí todos mis ánimos para ese monstruo, no sabes las ganas que hay de compartir series, tiradas, transiciones y competiciones codo con codo luchando por nuestras mmp's. Ya muy pronto de nuevo, seguro.

Y me planto el día de antes en Calella en un triatlón. Dejando la bici en boxes el día de antes, los trastos de la natación, el ciclismo y la carrera en unas bolsas aparte en una carpa. La verdad es que nunca había participado en uno donde la organización fuera así y parezco un novato. Después de eso, haciendo tiempo para ver como el Barça gana su cuerta copa de Europa. Desgraciadamente no hay tiempo para celebraciones y al hotel, contento por la victoría de los culés, motivado y con muchas ganas para el día siguiente. Juega a favor el conocer el circuito de bicicleta que además es llano y rodador. Amanecemos temprano, desayunamos, nos preparamos, nos encontramos con amigos y compañeros que se han acercado a animar y con el neopreno enfundado esperamos nuestro turno en la salida al agua, que se hacía por grupos de edad. El mio, 25-29, gorro rojo... Ahí va la crónica.

Natación
Salida nada accidentada. El hecho de nadar por grupos de edad favorece a ello, así que pese a que no había podido calentar de seguida cojo un ritmo cómodo para mi respiración. Mar en calma chicha, buena temperatura y visivilidad, sin atisbo de medusas. Me había propuesto salir muy calmado, muy tranquilo, a un ritmo nada estresante. Y pese a ello me veia inmerso en un grupo, siguiendo pies fácilmente. La primera boya llega en un santiamén. La segunda no tanto, pero el trozo que nos separaba no se me hace demasiado pesado. Al hacer el segundo giro, en la segunda boya, de vuelta al punto de destino del rectángulo a trazar, no sé bien lo que me ocurre. Sigo igual de cómodo pero parece que nado más lento. O los demás más rápido. El caso es que a mi lado los nadadores con gorro rojo van escaseando y empiezan a aparecer de otros colores. No precisamente los de la salida anterior, si no los de la posterior, que me estaban atrapando a falta de 800 metros para completar. Bueno, como mínimo no acabo cansado, pero quizas sí que tengo la sensación de que podía haber apretado un poco más, pues a pesar de ser un segmento con 300 metros menos que en mi último medio IM de Banyoles tan solo tardé un minuto menos.

Ciclismo
Transición más lenta si cabe. El neopreno como siempre, dando problemas en los tobillos. Nada más llegar a casa le recorto esa parte. Imposible no encontrar mi bici en boxes. Solitaria, esperando a su jinete se encontraba colgada en la barra. ¿Habría valido la pena la espera? Salgo al circuito y empiezo a habituar las piernas callejeando por el pueblo. Entramos en la N-II, primeros kilómetros de subida y viento algo en contra. Voy bien, adelantando a gente. Los pros empiezan a pasar como tiros, con sus tubulares silbando por el viento. Me acoplo durante casi todo el trecho a Mataró. Bebo cada 5 o 6 quilómetros algún sorbo. Un gel cada 20 y dando bocados a la barrita y a los sólidos de los avituallamientos. De vuelta a Calella, con el aire a favor la media sube bastante y es menos pesado. Punto de giro y subidón de gente animando y algún espartano del Gavà Triatló. Repongo el bidón de agua y doy un volantazo al cogerlo que me hace verme más en el suelo que sobre la bici. Por suerte no pasó nada y por segunda vez de vuelta a Mataró. Sigo acoplado casi siempre, pequeños repechones incluídos. Adelanto a más gente de la que me pasa a mi, supongo que recupero bastantes posiciones pero la verdad es que salvo la velocidad no le voy haciendo demasiado caso al crono. En el último giro de vuelta el aire parece que no va tanto a favor, sinó más bien lateral. También se nota que me he exprimido en los kilómetros anteriores y la potencia desciende, pero no demasiado. Llegada a Calella. Vuelta a callejear y a boxes. Me meo.

Carrera
Preparado para correr. Orino. Tanta agua en el cuerpo que no basta con el sudor para expulsarla toda. Después de un minuto pienso "tio, estas corriendo un triatlón, acaba ya que llevas dos minutos chorreando..." Por fin corto el grifo. Salgo a buen ritmo, no muy fresco, pero no demasiado cascado. Velocidad ligera que me permite ir adelantando a corredores constantemente, qué bien, eso que me llevo. Sobrepaso a un pro, que por supuesto ya me llevaba doblado, se ve que iba tocadete, pero aún así me autoestimulo pensando que no iba tan mal. 4:20 - 4:30 y me voy cruzando con compis de club. Saludos cómplices. Después de 7 kilómetros el cuerpo, de manera que no lograba entender empieza a perder fuerzas pese a que como y me hidrato y todo sin sufrir, pero el esfuerzo en cambio ya no era para ir más deprisa, sinó para no ir más despacio y desciendo a 5:10 el ritmo y caen los segundos al crono como moscas, mucha diferencía con el último. En el kilómetros 10 el sol me pasa factura. Mucho calor y botellas de agua vaciadas sobre mi cabeza. Me arrastro bastante y ya tengo ganas de llegar, la verdad. Los avituallamientos se convierten en pequeñas metas y el degoteo de adelantos se detiene e incluso empieza a invertirse y ahora el sobrepasado soy yo. Menos mal que los ánimos de los amigos, compañeros y conocidos que se han acercado hacen maravillas, no se sabe eso bien hasta que no lo vives en tus carnes. Gracias por ello. 

Llego a meta, unos minutos más tarde de lo previsto, pero muy contento y emocionado, pues la mente, en el sufrimiento y el fragor de la carrera, carbura de otra manera y los pensamientos y la percepción de los sentimientos toma otros caminos. Ya tengo mi quinto medio IM en la saca. Ahora solo queda doblar esa distancia de una sola tacada en cosa de cinco semanas, para que esa emoción de cruzar la línea de meta se eleve también al cuadrado. O al cubo.

sábado, 4 de junio de 2011

Las competiciones que me quedan

Aish, que abandonadito está esto... Apenas una entrada a la semana, si llega. Menos mal que me he quitado el peso del máster que estoy estudiando, ayer entregué el último trabajo de la universidad, así que ahora tengo 4 meses por delante sin preocupaciones de bibliografias qué leer, bibliotecas qué visitar ni trabajos por entregar. Además en el trabajo empezamos con horario de verano y las vacaciones están relativamente cerca. Espero poder dedicarle un poquito más al blog, porque en lo que se refiere a los entrenos y competiciones el ritmo va manteniéndose, sobretodo en lo último. Pese a que aún tengo que escribir la crónica de mi último Half IM de la semana pasada en Calella, ya voy teniendo presente lo poquito que me queda para la gran cita y objetivo de la temporada, el IM de Zurich. Poco más de un mes para llegar al 10 de julio. Mientras espero, un último empujón de volumen, entrenos, kilómetros y también competiciones como por ejemplo los 110 de bicicleta de esta mañana fresca. Mañana domingo 5 de junio una competición / entreno de transición en el sprint Mataró, donde ya corrí el año pasado, a ver que tal he evolucionado desde entonces. El día 18 de junio espero volver a superar mi record de km montados sobre una bicicleta de una sola sesión en la Quebrantahuesos, de 205 km de recorrido, puertos y desnivel. Y para acabar, un triatlón olímpico en Zaragoza, el día 26 nadando por el Ebro y acabando con esa carrera ya desacelerando durante las dos siguientes semanas para llegar descansadete. Y espero que con fuerzas.

 
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